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Coyote Global

Un nuevo comienzo

Nicole Huerta Herbosch

29/Enero/201

Aunque la Guerra Fría ya terminó, no podemos decir que Washington y Moscú son los mejores amigos. Parte de la política implica negociar todo el tiempo y es por eso, que Joe Biden mantuvo una llamada telefónica con Vladímir Putin para discutir varios temas de la agenda bilateral.

El pasado martes 26 de enero, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, mantuvo una conversación telefónica con Vladímir Putin, presidente de Rusia. ¿Qué tanto se dijeron? Biden no pudo contenerse y le cuestionó a Putin, sobre el envenenamiento del opositor Alexei Navalny, así como lo del hackeo ruso en el proceso electoral estadounidense de 2016.

Pero esos no fueron los temas más importantes, ya que Biden y Putin llegaron a un acuerdo para extender el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, también conocido como New-Start, el cual, ante el mandato de Donald Trump, expresidente de Estados Unidos, parecía ser algo inalcanzable.

¿En qué consiste el Tratado New-START? Este tratado fue firmado en el 2010 por el expresidente Barack Obama y Dmitri Medvédev, expresidente ruso; en resumen, el tratado limita el número de armas nucleares estratégicas, con un máximo de 1,550 ojivas nucleares y 700 sistemas balísticos para cada una de las dos potencias, en tierra, mar o aire. Así que, es mejor tenerlo que eliminarlo.

Dicho tratado, es un avance para la política exterior de Estados Unidos, ya que Donald Trump había dicho que ese tratado no se extendería si a cambio Rusia no acordaba congelar su arsenal nuclear, lo cual fue considerado una propuesta inaceptable. Meses después, Putin le propuso a Trump extender dicho tratado, al menos un año sin condiciones, para dar más tiempo a las negociaciones bilaterales sobre el control de misiles nucleares, ya que este tratado es una de las piezas claves en el esquema de seguridad. Tras la llegada de Biden al poder, Putin abogó por la extensión del Tratado New-START, pero desde posiciones realistas.

Al término de la llamada de ambos presidentes, la Cámara Baja del Parlamento ruso, rápidamente votó unánimemente para ratificar la expansión del tratado por cinco años, el cual estaba próximo a vencer la semana entrante. De igual forma, la Duma Estatal votó por unanimidad la prórroga del tratado por cinco años. El día de ayer, la Cámara Alta y el Consejo de la Federación Rusa también aprobaron dicha prórroga. En el caso de Estados Unidos, la prórroga no requiere de la aprobación del Congreso de Estados Unidos.

La llamada ofreció una visión panorámica de los retos geopolíticos a los que se enfrentará Joe Biden. De igual forma marca un nuevo comienzo en las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Rusia, ya que ambos presidentes acordaron mantener una comunicación transparente y consistente de ahora en adelante.