Opinión, Coyote Global

Trump 214-253 Biden

Ángel Enrique Dupuy

5/Noviembre/2020

Biden va ganando la lucha por los 270 votos del Colegio Electoral, Alexandria Ocasio-Cortéz es reelegida y los republicanos están a punto de controlar el Senado. Trump alega fraude pero es falso y aquí les explicamos porqué.

Han pasado menos de 36 horas desde que la última casilla cerró en Hawaii, Estados Unidos. Hasta el momento no hay un ganador de las elecciones estadounidenses ni en la presidencia ni en el Senado y la Cámara de Representantes. Sin embargo, Joseph R. Biden ha logrado obtener los estados columpio de Michigan y Wisconsin, está a punto de ganar Arizona y tiene una alta probabilidad de ganar Nevada. Al cierre de este artículo, Pennsylvania y Georgia están en disputa y se prevé que Donald Trump pierda terreno en las ciudades estrella de Philadelphia, Pittsburgh, Savannah, Atlanta y Columbus.


Ya lo pasado, pasado

Como diría el buen José José ya lo pasado, pasado y Donald Trump no quiere entenderlo. Según él, hubo fraude en Wisconsin y Michigan porque en la madrugada del 4 de noviembre se contabilizaron muchos votos que le hicieron perder el gane que podía obtener en dichos estados. Argumenta que fueron papeletas que no estaban en las urnas y que los votos que no fueron contabilizados el 3 de noviembre no deberían ser aceptados. La pregunta del millón ¿por qué?

Trump se enfocó en su campaña en lamentar los votos por correo y en decir que ello no podía ser constitucional, que todos los votos fueran hechos en las urnas. De hecho enfatizó a sus votantes que solo votaran en las casillas y no por correo. Por su parte, Joe Biden y los demócratas les aseguraron a sus votantes que el voto por correo sería la mejor forma de no exponerse al COVID. Con ello, hubo alrededor de 100 millones de votos por correo, algo a lo que Trump y los Republicanos no estaban acostumbrados.
En las primeras horas de la noche de votación, las urnas estaban llenas de votos para Donald Trump y solo había unos pocos para Joe Biden; sin embargo, en la madrugada se revirtió y Biden ya iba ganando varios estados del cinturón industrial como Maine, Wisconsin, Minnesota y Michigan. Esto sucedió porque los primeros votos contabilizados fueron los depositados en las urnas de las casillas electorales, no los que fueron recibidos por servicios postales. Ya en la madrugada, los votos por correo fueron contabilizados y es por ello que se revirtió el probable gane para el presidente actual en algunos estados. Falso que se haya caído el sistema o hayan existido urnas embarazadas a favor de Biden.

¿Hubo fraude? ¡No! Todos los votos cuentan y la cantidad total de votos emitida es la suma de los votos por correo más los votos en todas las casillas electorales del estado. Los simpatizantes de Trump quisieron entrar a la fuerza a las oficinas del conteo de votos en Detroit para parar el conteo de los votos por correo, Trump ha dicho en varias ocasiones por Twitter que se debe parar el conteo de votos porque puede haber fraude para él.

Además, aseguró que el cubrebocas no era un gran apoyo para el COVID-19; solo con verlo los días en donde él tenía coronavirus podemos asimilarlo. Y, en efecto, Melania Trump y vastos votantes pro Trump salieron a las calles, a manifestarse y a votar sin cubrebocas.


Yo soy el Senado

Solo 33 escaños fueron sometidos a votación en estas elecciones de 2020. Cabe recordar que el sistema electoral estadounidense es distinto al mexicano. En EEUU cada dos años se elige a un tercio del Senado (33 de 100) y a toda la Cámara de Representantes (435 diputados). En estas elecciones, el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, debía ser reelegido en su natal Kentucky y lo logró. Sin embargo, para tener mayoría absoluta en la cámara alta se necesitan 50+1 senadores. Hasta el momento los demócratas y los republicanos tienen asegurados 48 senadores. Faltan 4 por ser decididos pero 2 de ellos tienen probabilidad alta de ser republicanos. Con ello los liderados por McConnel llegarían a 50 senadores y solo les faltaría 1 para controlar el Senado.
El problema surge en Georgia, estado en donde los candidatos a senadores deben ser elegidos por igual o mayor al 50% de la votación emitida para tener el puesto asegurado. En caso de que sean votados por el 49.9% deben ir a un repechaje con el segundo más votado. Esta vez al estado le toca elegir a dos senadores; no obstante, ninguno de los candidatos (tanto republicanos como demócratas) ha alcanzado el 50% de la votación emitida, por lo cual habría un repechaje en enero, unos días antes de la investidura presidencial.


¿Qué quiere decir ello? Que todavía los demócratas pudieran obtener las dos senadurías de Georgia y con ello que los dos partidos emblemáticos estadounidenses tengan 50 senadores. Podríamos pensar que en ese caso todas las votaciones quedarían empate, pero esto es falso, ya que en EEUU el vicepresidente tiene un voto de oro en caso de que las votaciones en el Senado queden en empate. Es decir, que si gana Biden la presidencia, los demócratas tendrían el control del Senado siempre y cuando ganen las dos senadurías de Georgia.


Pelosi, Ocasio-Cortéz y los demócratas en la Cámara de Representantes

Todo indica que los demócratas tendrán la mayoría en la Cámara de Representantes y con ello la líder demócrata Nancy Pelosi seguirá siendo la presidenta de la misma. De la misma forma Alexandria Ocasio-Cortéz y su equipo también fueron reelegidos para la siguiente legislatura, con lo cual seguiremos escuchando a las legisladoras más importantes de la Cámara de Representantes y que le causaron mucho conflicto a Trump en la legislatura pasada.

Eso sí, los republicanos no se quedan atrás y ganaron 6 curules que tenían los demócratas, con ello acortan la distancia y no sería sorprendente ver que para 2022 el partido del presidente sea el que tenga la mayoría en la Cámara de Representantes.

No hay fraude, todos los votos deben contar y los candidatos deben aceptar los resultados.