Fotograma de Pacific Rim:Tierra de nadie / Imagen de Netflix

Cine, Coyote Chan

Titanes del pacífico: Tierra de nadie ¿Un estreno para recordar?

Tristán Nazar

4 de Junio de 2021

Siendo esta la tercera entrega de Pacific Rim podría parecer que la franquicia iría a mejor tras el desastroso estreno de Pacific Rim: Insurrección en el año 2018, pero parece que una vez más podríamos salir decepcionados.

La idea de tener una franquicia dedicada a mechas combatiendo monstruos gigantes de otra dimensión, se vio de manera espectacular con Pacific Rim (2013) cuando Guillermo del Toro dirigió una película digna de recordarse, con una trama estable, efectos visuales sorprendentes y una historia bien establecida desde cualquier ángulo.


Pacific Rim:Tierra de nadie había causado revuelo tras anunciarse su estreno en Netflix este mayo de 2021, pero estar a la altura de la primera entrega se ve bastante lejano.

Fotograma de Pacific Rim:Tierra de nadie / Imagen de Netflix

En el año 2018 Pacific Rim: La insurrección, no dejó mucho que desear si de efectos visuales se trata, pero sin duda creó una mancha imborrable en la franquicia, con personajes forzados, cronologías incompletas y personajes del cast original faltantes.

Pero este 2021 nos dejó ver un rayo de esperanza llamado Pacific Rim: Tierra de nadie, el cual a pesar de las expectativas pasó a ser duramente criticado, por ser una vez más comparado con la primera entrega.

Esta tercera entrega lo tenía todo para triunfar en un público que adoró la obra de del Toro, pero pareciese que al final la indecisión de hacer una serie para niños o adultos pasó a dejar estragos en la serie.

Fotograma de Pacific Rim:Tierra de nadie / Imagen de Netflix


Pacific Rim: Tierra de nadie pareciese que en sus primeros episodios tendría el realismo e historia lo suficientemente fuertes para dar pauta a una buena serie, con situaciones crudas y reflexivas, personajes secundarios bien desarrollados y un contexto complejo del cual exprimir lo más posible; pero en el desarrollo de la historia nos encontramos con protagonistas basados en la segunda entrega con personalidades nada atractivas.

Y es que por así decirlo así como tener un punto de comparación el protagonista Taylor Travis podría ser fácilmente reemplazado por Max Steel y no nos daríamos cuenta. Esto sencillamente por tener una actitud sosa a lo largo de la serie, con actitudes tediosas y aburridas en comparación con el contexto y situaciones que se presentan. Tanto así que es más creíble la personalidad de los personajes secundarios que la del mismo Taylor.

Por parte de los efectos visuales, nos encontramos con una animación “3D” que juega entre los estilos americano y japonés, dando una esencia confusa. En general la animación deja bastante que desear, ya que en las escenas de batallas los modelos de jaegers y Kaijus se mueven con mucha lentitud y movimientos poco realistas, sí podrá ser una serie de animación pero al menos se espera que las batallas sean espectaculares, como en algunas otras series de mechas.

Fotograma de Pacific Rim:Tierra de nadie / Imagen de Netflix


Los problemas de continuidad también se hacen presentes a lo largo de los 7 episodios de esta primera temporada, donde de una escena a otra desaparecen las heridas de los personajes o de los mismos jaegers que se les hicieron segundos atrás, causando confusión al respecto.

La serie como tal no puede ser para niños, ya que cuenta con escenas de genocidio atribuidas a los personajes principales que pareciese no tienen culpa alguna, ni podría ser para un público mayor por tener una deficiencia en los personajes haciendolos poco interesantes y creando una vez más la comparativa con la obra de del Toro.

Es un tanto triste ver como un concepto tan bueno y entrañable se desperdicia una vez más.