Póster de la película. / Imagen de Prime Video

Cine, Entretenimiento

The Borderlands, no todo es tierra santa

Fernando Roura

7 de Mayo de 2021

Célebre found footage precedido de múltiples alabanzas cosechadas allí donde se llegó a proyectar, siendo uno de los títulos mejor valorados por el en 2013.

The Borderlands está hecha para todo tipo de paladares, inclusive para los que no son de los que disfrutan del género del metraje encontrado. Por eso es mi deber empezar esta reseña de la siguiente manera: ¡Alabado sea el señor por crear algo como The Borderlands!

Un equipo de investigadores del Vaticano es enviado a investigar la actividad paranormal de una remota iglesia en la que Dios ya no se oculta entre los que rezan.

The Borderlands es un ingenioso found footage cuya mayor virtud es que aprende de los errores del pasado. Es una película arriesgada que apuesta, decididamente, por el efectismo (lo que resulta genial), con una clara influencia de V/H/S 2 en todo ello. No está de moda lo que se sugiere, sino lo que se muestra. Lo que me alegra es que, a pesar de tratarse de una apuesta por un efectismo continuado, al menos The Borderlands nunca pierde de vista que, en última instancia, se trata de un mísero entretenimiento; que al fin y al cabo es lo que más se puntúa, lo que más se agradece y lo que permite a todo tipo de aficionados acercarse a la propuesta con ganas de ver un buen y entretenido found footage.

Y no solamente logra ser una película “visible”, sino que además The Borderland pasa por ser una propuesta inteligente. No estamos ante un found footage alocado que busca el sobresalto fácil y la locura desmesurada, como algunos de los segmentos de V/H/S. The Borderlands está bien escrita y cada giro, por muy rocambolesco que resulte, queda perfectamente hilvanado y ubicado en el contexto de la historia. ¿Es quizás el guión de The Borderlands uno de los más sorprendentes? No me cabe duda… lo es.


Escena de la película. / Imagen de IMDB


El reparto es estupendo. Tanto Gordon Kennedy como Robin Hill llevan a cabo un trabajo asombroso a pesar de que hay en la película mucho diálogo redundante y algunas escenas que hubieran necesitado de un buen tijeretazo; aunque por otro lado se intuya que dichas escenas están construidas para otorgarle algo más de emotividad a la película y hacerla mucho más cercana y certera, sobrepasando de esta manera los límites de un género como es el found footage.

Escena de la película. / Imagen de IMDB


A pesar de todo ello The Borderlands se mantiene en todo momento consistente. Los personajes interesan, y tanto sus estupideces como sus buenas decisiones logran mantener nuestra atención en todo momento, lo que le proporciona ese puntito de credibilidad a la película que evita abandonarse al sueño por muy lento que esté siendo el desarrollo de la acción en ese instante.

Escena de la película. / Imagen de IMDB


Soy el primero que aplaude la osadía del director por arriesgarse y apostar por un giro final de semejante altitud. Es más, me atrevo a señalar que se trata de uno de los finales más sorprendentes y originales de los últimos años. Un clímax abrumador y genial.

En conclusión, The Borderlands se arriesga y gana por goleada. Genera tensión, mantiene el interés, posee una atmósfera espeluznante, el reparto funciona excepcionalmente y finalmente nos deleita con un magistral giro de tuerca. Sorprendente e intrigante, The Borderlands se convierte en una de las películas más plausibles y perspicaces. Altamente recomendada.