Cultura

Tener un bloqueo creativo y sobrevivir en el intento

Daniel Nuhar

4/Agosto/2020

Si te consideras una persona creativa o no, realmente no importa, seguramente haz pasado por un bloqueo creativo. Si bien es cierto que esta situación les causa pesadillas a más de uno y comúnmente a aquellos que dedican la mayor parte de su tiempo a proyectos/profesiones que demandan creatividad casi todo el tiempo, esto no exenta a cualquier otra persona que por alguna razón ha sufrido al intentar crear algo nuevo en su rama o profesión aunque sea por una única ocasión. Te sientes en un hoyo, sin salida, en una jaula dentro de tu propia mente. Casi estás a punto de terminar y de pronto ¡pff! Tú mente se bloquea y decide no continuar, se convierte en algo frustrante y más aún si te encuentras bajo presión.

Pero entonces ¿cómo hago para superar mi bloqueo creativo?
A continuación te dejo algunas recomendaciones:

1.- Relájate: la relajación podría sonar tan descabellada y más aún en un momento de tensión tan alta, pero si te es posible alejarte del proyecto y simplemente tomarte un momento, lograrás bajar tu nivel de estrés y esto provocará que tus ideas fluyan de la mejor manera. Tomar una ducha, beber un poco de agua, una copa de vino si eres mayor de edad o un té, incluso intentar dormir una siesta logrará que te relajes y pronto encuentres la respuesta.

2.- Realiza ejercicios: en este caso no me refiero al ejercicio físico aunque también es una excelente opción para tomarte un momento, liberar la tensión y relajarte. Me refiero más bien a realizar ejercicios que ayuden a estimular tu creatividad alejados claro del proyecto que estes realizando: tejer, bordar o coser son una buena forma de estar concentrado en otro asunto sin dejar de tener la mente activa., pintar, colorear o dibujar, toma aquellos lápices de color que tienes olvidados por casa, una hoja de papel e intenta hacer un dibujo de lo que quieras., escribe acerca de cómo te sientes, toma un lápiz y cualquier hoja de papel, desahógate, ráyalo y no escatimes en tu lenguaje, después arrúgalo, rómpelo o quémalo, en fin destitúyelo de la forma que quieras y con ello destruirás también tu episodio de estrés.

3.- Pide ayuda: si te encuentras en un verdadero predicamento como podría ser: el entregar un proyecto al día siguiente y sientes que no tienes escapatoria, y haz intentado de todo, es momento de pedir ayuda, platícale tu problema a algún amigo o familiar, no es de avergonzarse el pedir ayuda, incluso podría beneficiarte increíblemente el punto de vista de otra persona y más aún si no tiene idea del proyecto, ampliará tu perspectiva sobre tu trabajo y encontrarás la respuesta sin duda.


Recuerda que lo más importante es que confíes en ti, en tus capacidades y en la experiencia que has conseguido, no es el fin del mundo, siempre existe la posibilidad de pedir un poco más de tiempo o empezar de cero, todo se ha tratado simplemente de una mala jugada de tu mente.
Respira, cuenta hasta tres, ¡nos leemos la siguiente semana!