Cultura

Street Art; de vandalismo a arte urbano

Samanta Barban

22/Diciembre/2020

El arte a través del tiempo ha sufrido grandes y significativos cambios; son seis las bellas artes y una de las primeras formas de expresión fue la pintura, progresando y adaptándose a cada siglo, desde la pintura rupestre hasta el graffiti.

Arte urbano como forma de expresión.

El arte urbano o callejero, “street art”, recibió este nombre debido a que su nacimiento fue en las calles de París, a mitad de la década de los sesenta, en la mayoría de los casos es ilegal, debido a que se considera como actos vandálicos. Comenzó de una forma meramente cultural y aunque sigue con este estigma, poco a poco se ha considerado como arte. El graffiti es otra forma de expresión de la pintura.

Tomando como lienzo paredes y muros de las calles, los artistas denominados “grafiteros”, buscan comunicarse, dejar registro y a la vez que el pueblo se identifique, pues es el reflejo de una manera de pensar y vivir de la sociedad común de las calles. Hay que tomar en cuenta que el hombre es un ser social y cultural, que está en la constante búsqueda de comunicarse, de reconocerse, sin tener que utilizar la palabra oral necesariamente, es por eso que constantemente busca nuevas formas de expresar sus emociones, sentimientos y creencias, representando así su percepción del mundo.


El simbolismo del arte urbano.

El arte urbano es en sí, es el símbolo que une a un pueblo, a través de sus creaciones culturales, de su lenguaje, del redescubrimiento de su “yo social” y cultural; pero va más allá, pues sus múltiples significados unen discursos, historias y experiencias de vida, provocando al ser humano y alcanzando su máximo potencial de unión entre sí, de los otros y de su entorno, no solamente llevando el arte a las personas sino también enseñándolas a crear, promoviendo la cultura de hacer arte.


De las calles a las aulas.

La evolución y aceptación de esta técnica en los últimos años, ha provocado que más artistas busquen especializarse en espacios académicos, viviendo un universo artístico formal para posteriormente capitalizar sus obras. Por otro lado, el artista autodidacta, que aprende a pintar a través de su historia, expresándose en lienzos urbanos, será reconocido por la comunidad “street art” tanto en galerías de arte como muestras urbanas.
Lo que finalmente se busca es que esta línea artística demuestre las diferencias que hacen que este trabajo sea cada vez más acogido, apreciado y valorado.


A las galerías.

El arte urbano no ha sido la excepción en la evolución del arte, es por eso que gracias a los excelentes trabajos de los artistas y el contenido social que aporta ha logrado dejar de ser considerado como vandalismo para convertirse en parte importante de la pintura contemporánea. El camino no ha sido fácil para estos artistas, ya que el lograr tener un lugar en el mundo del arte ha sido largo, pero también lleno de satisfacciones, ya que cada vez más personas aprecian el grafiti y no solo en las calles, también en galerías de arte, siendo valuado a gran precio; un ejemplo es Banksy , artista urbano británico, surgido a finales de los ochentas, su trabajo son piezas en las cuales abunda la satírica sobre cultura pop, política, moralidad y etnias; es uno de los artistas más representativos del “street art” obligado a abrir su propia tienda y vender sus productos a precios desde 10 libras.

Por otro lado se encuentra Siler artista urbano nativo de México, cuya pasión y día a día es el graffiti, con aproximadamente dieciocho años expresando sus ideales en las paredes de gran parte de la República Mexicana, ha querido mantener su estilo “underground”; conservando la esencia del graffiti , así como sentir la adrenalina de hacerlo de manera “ilegal”.

En conclusión el graffiti le da voz a quien no la tiene; es una herramienta, un arma de identidad que se apropia del espacio público, para demostrar que el arte no solo tiene que ser para altas sociedades, ni evaluarse en más ceros de los que estamos acostumbrados a leer, el arte es de todos y para todos, siempre que haya alguien que lo aprecie en todas sus expresiones.