Imagen obtenida de La Nación

Finanzas, Nacional

Se pierde mucho, se gana poco

Victor Martínez Gomez

08 de Abril de 2022

El próximo domingo 10 de abril, se llevará a cabo la revocación de mandato, un ejercicio electoral del cual no se tienen antecedentes. ¿Es necesario?

Se llevan casi 4 años de mandato del actual presidente, en donde la pandemia “cayó como anillo al dedo”, pero lamentablemente para mal, porque en cifras y resultados, en su mayoría son negativos y hasta el momento no se tiene un crecimiento económico del país.

La popularidad del presidente crece no lo negamos, sin embargo, las consultas que se han realizado en el país, para su servidor no tienen sentido alguno.

El año pasado fue una consulta para encarcelar o enjuiciar a los ex presidentes, pero lamentablemente según datos del INE, únicamente se tuvo la participación del 8% de la ciudadanía, y eso no fue todo, tiempo después de la consulta, el mismo presidente de la república Andrés Manuel, salió y dijo “No es mi fuerte la venganza y ningún ex presidente de México va a ser perseguido por cuestiones políticas”, entonces, para que se llevó a cabo dicha consulta ¿hasta el momento ha tenido algún fin?

La siguiente semana, es crucial para el presidente, en primera por la revocación de mandato el próximo 10 de abril; en segunda por la decisión de la reforma eléctrica, pero al parecer creo que la mayoría ya sabemos la crucial respuesta ante estas dos “incertidumbres”.

La revocación de mandato se hace con una tal ilusión, que se pretende que todos los mexicanos con la mayoría de edad, salgan y emitan su voto o en este caso su opinión, que lo hagan valer, y que a su vez la democracia impere en México y que los mexicanos o el pueblo mexicano decida si debe continuar el presidente actual.

¿Para qué tanto capricho? Todos sabemos la crucial respuesta, esta será que la mayoría de mexicanos votaran que el presidente siga, con esto se confirma que la revocación de mandato no tiene un fin y únicamente el presidente busca dejar en claro que el pueblo lo respalda, y dicho esto, reforzar a su partido para las elecciones próximas, la primera a ejercer el 5 de junio, la cual se trata de gobernadores en algunos estados del país y la siguiente la cual es elección presidencial del 2024.

La primera “incertidumbre” ha quedado resuelta, ahora pasemos a la segunda, que durante toda la semana ha traído revueltas y no se ha dejado de hablar en ningún momento: la aprobación de la reforma eléctrica.

Meses atrás, en este mismo espacio, se hacía una comparativa y se argumenta el por qué la reforma eléctrica traerá consigo un retroceso para el país tanto en lo económico, tecnológico y en relaciones extranjeras. Ahora algunas de estas se han estado haciendo notar, en cuanto a relaciones extranjeras, Estados Unidos ha emitido una preocupación por esta nueva reforma, y es que ellos establecen que se inflige algunos temas específicos en el tratado del T-MEC y es por ello que ya se trabaja en las sanciones a México en dado caso de aprobarse la reforma.

Por el momento, la aprobación de la reforma eléctrica se ve muy lejana, ya que en esta misma semana tanto el PRI como el PAN, han salido a decir de manera pública, que votaran en contra de esta propuesta; la IP ha pedido a Estados Unidos que retire la Visa a funcionarios públicos que apoyen la reforma; finalmente las sanciones impuestas por el país vecino hacia México serían muy elevadas y eso al gobierno de México no le conviene.

La siguiente semana es crucial para la 4T, todo parece indicar que la revocación de mandato no tendrá tanta participación y la reforma será rechazada: dos golpes muy fuertes para el gobierno.

¿Usted estimado lector, saldrá a ejercer su opinión?