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Nacional, Opinión

Señor presidente: es más peligroso ser mujer en México que corresponsal de guerra

Jorge A. Oropeza

29 de Septiembre de 2021

Más de 10 mujeres mueren diario en México: señor presidente, el movimiento feminista no es un compló contra su gobierno.

El siguiente texto es un artículo de opinión, el contenido reflejado es únicamente la opinión del autor y no representa ninguna afiliación política o postura del medio Coyote Informativo.

Esta semana en la jauría tenemos una queja, y es que nadie nos ha creado un movimiento específico en contra de los coyotes. Algunos en la jauría pensamos que podríamos adueñarnos del ecologismo, veganismo o incluso budismo, un par de los coyotes se ven bien con calva.

¿A qué viene a la conversación el movimiento? Que el día de hoy en la mañanera el presidente, López Obrador, comentó: “Hace dos años, cuando empezó el movimiento feminista, muchas mujeres participaron. [...] Pero se empezaron a dar cuenta de que se habían convertido en feministas conservadoras. Solo para afectarnos a nosotros. Solo con ese propósito. Entonces ojalá y que haya manifestaciones pero pacíficas.”

“El movimiento de las mujeres para mí es Josefa Ortíz de Domínguez, Leona Vicario, Carmen Serdán… ¿Cómo encapuchadas?”, mencionó el presidente en su conferencia de todos los días.

Y es que aquí hay varias cosas por desmenuzar. Primero, hacer una correlación entre las marchas de movimientos feministas en México con el conservadurismo por hacer crítica al gobierno. Segundo, meter en saco roto a todo el movimiento feminista como conservador o como un movimiento único homogéneo. Tercero, repetir el discurso descalificatorio que tanto se ha repetido: esas no son formas.

El hacer una correlación con el conservadurismo y el feminismo sería hasta cierto punto, como si quisiéramos premiar a Noroña por no ser corrupto. El feminismo, un movimiento que varias autoras durante el siglo XX estudiaron (como Simone de Beauvoir) y que pueden encontrar su origen en varias partes, incluyendo los movimientos de sufragio femenino, nace desde una búsqueda de derechos y libertades. De reconocimiento.

Sólo hay que recordar que en el primer semestre del 2020, más de 1,844 mujeres fueron asesinadas de acuerdo a datos del INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía). La cifra que da más miedo es el dato que fue calculado tanto por el INEGI en conjunto con otras organizaciones: cada día en el país son asesinadas 10 mujeres.

Para contrastar estos números, Reporteros sin Fronteras, una asociación internacional para la protección de periodistas en zonas de guerra, hace un reporte anual. En este reporte, con apoyos de organizaciones no gubernamentales, reportó en 2020 a 50 periodistas asesinados. Menos del 3% de asesinatos reportados a la mujer en el primer semestre de 2020 en México.

De nuevo, el hablar de un “feminismo” correcto o formas de protestar únicamente demuestra la ignorancia del movimiento. O el cinismo, ¿o acaso el presidente no recuerda sus dos plantones durante el final de las elecciones tanto de Felipe Calderón como el de Enrique Peña Nieto? Si esas no son formas, las que dice el presidente si. Por qué él sí puede dañar propiedad pública, privada por más de 2 años con sus protestas en Reforma.

El dictar quiénes sí son luchadoras feministas o no es peligroso. Y es que en la jauría no nos acercarmos ni siquiera a un poco de poder hablar de teorías y autoras del feminismo por su complejidad, diferentes tipos de feminismo e incluso por nuestro rol en la sociedad. Pero a la mera tradición latinoamericana, presidencialista y rayando en autoritaria: aquí se habla de lo que mi dedito dice.

Ignorar las cifras y necesidades de estos movimientos no sólo demuestra el cinismo del presidente: lo usa para su retórica política. Para él es un argumento político más, dónde mete a los “fífis” y a la prensa “en contra de su gobierno”.

10 mujeres asesinadas es el consenso del primer semestre de 2020. Y eso con los datos que se pueden recabar por parte del gobierno, eso sin tomar en cuenta el número de mujeres no reportadas. El cinismo del presidente es pensar que esta situación como crítica a su gobierno es conservador. Y lo peligroso de desvirtuar movimientos es quitarle la realidad: es más peligroso ser mujer en México, que corresponsal de guerra.