Fuente: Leonardo Nieves

Coyote Global

SOS Colombia

Nicole Huerta Herbosch

7 de Mayo de 2021

Colombia vive una de las peores crisis políticas de su historia. La mecha que ha activado las protestas en las calles del país ha sido la reforma tributaria propuesta por el gobierno de Iván Duque, el cual ha terminado por retirar la propuesta por el enorme rechazo social.

El descontento social de los colombianos no es novedad, comenzó desde noviembre de 2019 por la política económica impuesta por el presidente, Iván Duque. Este descontento aumentó por la mala administración durante la pandemia de Covid-19, ya que ha empeorado la situación económica del país. El 28 de abril, Iván Duque anunció la reforma tributaria la cual provocó inconformidad para todos los ciudadanos, por lo que comenzaron manifestaciones en contra de dicha Reforma y de la mala administración del presidente.

Las manifestaciones de protesta que empezaron el miércoles de la semana pasada dejan, arroja un saldo de 222 víctimas de violencia física, 37 homicidios, 831 manifestantes detenidos de manera arbitraria, 10 víctimas de violencia sexual, 110 casos de disparos de fuego. La comunidad internacional ha puesto el foco de atención sobre esta cuestión y ha condenado el uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía durante las manifestaciones. La Organización de las Naciones Unidas recordó esta semana la importancia de que el Gobierno de Colombia garantice la protesta social y permita las marchas pacíficas, después de que delegados del organismo denunciaron la actuación de la fuerza pública en la ciudad de Cali.


Fuente: Leonardo Nieves


En un principio, la gente colombiana pedía al Congreso que no aprobara y se desintegrara la reforma tributaria del gobierno y se centrara en el salario mínimo. El 2 de mayo se retiró la reforma para ser reorganizada, sin embargo, ahora las manifestaciones se tornan en el uso de la brutalidad policiaca durante las manifestaciones. Pese a esto, los ciudadanos colombianos ya no están contentos, pues ahora solicitan ayuda para encontrar a las personas desaparecidas, para hacer justicia por todas las muertes y solicitan la desintegración del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD).

Los estados tienen la responsabilidad de proteger los derechos humanos y facilitar la reunión pacífica lo cual se ha visto vulnerado por la fuerza policiaca que ha abierto fuego en contra de los manifestantes y se han producido muertes y heridos.

Fuente: Leonardo Nieves


El colectivo de "hackers" Anonymous se atribuyó este martes 4 de mayo, el ataque a la página web del Ejército de Colombia y publicó en las redes sociales las contraseñas y los correos electrónicos de 168 militares en apoyo a las manifestaciones en las que han muerto al menos 19 personas.

El organismo, en una cuenta de Twitter con más de 80.000 seguidores, aseguró que el ataque informático fue hecho "en rechazo a los asesinatos y hostigamientos" de la fuerza pública durante las protestas, que comenzaron el pasado 28 de abril. Igualmente, el grupo de "hackers" modificó la página de Wikipedia del Ejército, que ya fue arreglada. Hasta el momento, la institución no se ha pronunciado sobre el ataque cibernético.

En medio del caos en Colombia por las protestas desatadas por la propuesta de reforma tributaria del Gobierno y la tensión exacerbada por las denuncias de abusos de la fuerza pública y la violencia en medio de disturbios, una de las voces que ha sido más aplaudida y criticada al mismo tiempo es la del expresidente Álvaro Uribe. Quien desde el primer momento Uribe se posicionó en contra de la reforma tributaria, pero en apoyo de las fuerzas de seguridad “Una cosa es la reforma tributaria, otra cosa es la protesta, otra cosa es la violencia”, dijo Uribe.

No es la primera vez que el gobierno de Iván Duque sofoca así las protestas. La represión que están viendo ahora sigue el mismo patrón que en 2019 y a finales de 2020. Los colombianos solamente están defendiendo sus derechos y están ejercieron su derecho constitucional de marchar mientras observan a agentes armados disparando munición real, resume la impotencia de la población colombiana por la respuesta a las protestas. Además de emplear armas letales, la policía y el ejército colombianos también han utilizado indiscriminadamente gas lacrimógeno, cañones de agua y otros materiales prohibidos para la dispersión de protestas.

En varias ocasiones el presidente Iván Duque ha estigmatizado las manifestaciones calificándolas de "vandalismo extremo" y "terrorismo urbano". Sin embargo, en su inmensa mayoría la movilización está siendo pacífica y la existencia de hechos violentos por parte de algunos grupos no justifica en ningún caso el uso excesivo de la fuerza contra la mayoría de manifestantes.