Ilustración de @driu.paredes y @re_ilustrador

Bienestar

Síndome del impostor

Taller de apapachos

19 de Abril del 2021

Trabajo arduo día con día, logros académicos, una carrera profesional exitosa y a pesar de todo, ¿piensas que todo se debe a un golpe de suerte debido a que una parte de ti te dice que “no eres suficiente” y que eres un fraude? Probablemente estás experimentando lo que se conoce como: Síndrome del impostor.

El síndrome del impostor es un fenómeno psicológico en el que las personas no logran internalizar sus logros, por lo que se consideran como un fraude, pues sienten que no merecen el éxito que están teniendo. Este no es un trastorno mental oficialmente reconocido, por lo que no aparece en los manuales de diagnósticos; sin embargo, puede causar un gran malestar significativo en aquellos que lo padecen.

Es más frecuente que las mujeres experimentemos el síndrome del impostor, debido a construcciones familiares y sociales que dictan cómo deberíamos ser las mujeres, pues se supone que deberíamos ser madres, cuidadoras, amas de casa, sensibles, emocionales e irracionales. Entonces cuando tenemos éxito, podemos pensar que solo fue suerte y que nuestro rendimiento es falso.

Aunque claro, hay otras causas como la baja autoestima, dinámicas familiares en las que existen o existieron numerosas críticas y comparaciones con otros, miedo al fracaso e inseguridad, principalmente el síndrome del impostor se debe al no poder confiar en nuestras propias capacidades o logros, ya que no podemos percibirlos así, a veces debido a experiencias pasadas de nuestra infancia donde no se nos enseñó a vernos y sentirnos como capaces, dignos de logro, de felicitaciones ni de orgullo.

Síntomas:
Creencia de no merecer los propios logros, que no son justos, los consideran debidos a la suerte, o a que los demás les han ayudado.
Incredulidad en las propias capacidades
Temor constante a ser descubierto como fraude
Expectativas de fracaso ante situaciones habituales de éxito

Consecuencias:
Ansiedad, tristeza, depresión, desesperanza.
Desmotivación asociada a la falta de confianza personal.
Insatisfacción permanente.

Cómo manejarlo:
Conoce los síntomas, reflexiona y pon atención a cómo te sientes, lo que dices y cómo reaccionas ante tu éxito
Apóyate de tus amigos, familiares o pareja
Separa la humildad del miedo
Se amable contigo mismo
Ve a terapia para hablar de tus sentimientos y pensamientos “impostores”
Redefine tus reacciones, es decir, en vez de pensar que no mereces reconocimiento recuerda que no eres esa máscara y que también con el tiempo iras aprendiendo hasta de los errores

Permitirnos disfrutar de nuestros logros, vivirlos y enorgullecernos requiere de un constante trabajo interno que van desde trabajar nuestra confianza hasta la percepción de uno mismo, es decir, poder localizar y saber en qué lugar falso (impostor) nos posicionamos y al cual queremos no solo visualizarlos sino realmente llegar a la verdadera sensación del propio reconocimiento.

Cada uno de nosotros merecemos no solo lograr aquellos sueños que nuestra alma desea o aquellos proyectos e ideas que estamos poniendo en marcha, también merecemos sentirnos plenos y orgullosos por el trabajo que realizamos, porque de igual manera, si no aprendemos ni nos damos la oportunidad de disfrutarlos la sensación de satisfacción nunca llegará y nos vemos presionados con el hacer y hacer más. Así que no dejemos que las inseguridades nos paralicen, trabajamos día con día en nosotros, aprendamos de nuestros errores, y hagámoslo diferente la próxima vez, por último, empecemos a observarnos de manera crítica y no juzgadora, con una mirada más amable y llena de amor hacia nosotros.