Covid-19

Oye Alexa, ¿Crees que tenga COVID-19?

Samuel Pérez

30/Septiembre/2020

Desde el mes de marzo, el ministro de defensa de Israel y una startup llamada “Vocalis Health” empezaron a recolectar audios de voces de pacientes, según nos cuentan varios artículos publicados en la revista Nature.

¿Quién no ha tenido ya covid psicológico? Un dolor de garganta y ya queremos hacernos la prueba, es algo muy común por la situación que estamos viviendo y para ello se ha trabajado en muchas maneras de cómo poder localizar y diagnosticar de manera temprana los nuevos casos de esta enfermedad. Uno de estos avances es la aplicación de Vocalis, en el que las personas que dieron tanto positivo como negativo para Sars-Cov-2 podrán participar simplemente descargándola; una vez al día, activan la aplicación y hablan por sus teléfonos, describen una imagen en voz alta y cuentan del número 50 al 70 y la aplicación registra los biomarcadores vocales presentes en enfermos con COVID-19.

Sin embargo, pensarás –Qué innovadores, el futuro nos ha alcanzado- y claro que es algo nuevo, pero no es la primera vez que se intenta esto. En años anteriores se ha tratado de realizar registros de estos biomarcadores para identificar enfermedades como demencia, depresión, autismo e incluso enfermedades cardiovasculares.

Es importante mencionar que estos avances no tienen la intención de proporcionar un diagnóstico definitivo, sino de ayudar a los médicos a clasificar los casos potenciales, identificando a las personas que podrían necesitar más pruebas, cuarentena o atención médica inmediata.

Estos sistemas podrían ayudar algún día a que los epidemiólogos puedan utilizar los celulares para registrar y seguir la propagación de las enfermedades en el mundo y volver estos “altavoces inteligentes” parte de los dispositivos médicos vitales que debemos tener en casa

“En el futuro tu robot, tu Siri, tu Alexa simplemente dirá, ‘Oh, tienes un resfriado’’”, cuenta Björn Schuller, especialista en reconocimiento del habla y las emociones de la Universidad de Augsburg, Alemania y el Imperial College de Londres, que dirige uno de los estudios COVID-19.

Otro ejemplo de este campo que está naciendo es una investigación liderada por Max Little, investigador en aprendizaje automático y procesamiento de señales en la Universidad de Birmingham, Reino Unido, en la que comenzó, hace más de una década, a investigar si el análisis de voz podría ayudar a los médicos a realizar diagnósticos difíciles. En un estudio se utilizaron grabaciones de audio de 43 adultos, 33 de los cuales tenían Parkinson, utilizaron algoritmos de procesamiento de voz para analizar 132 características acústicas de cada grabación, y finalmente identificaron 10 que se pueden usar como datos característicos para esta enfermedad, las que coincidían eran aspectos como la respiración y las oscilaciones temblorosas en el tono y el timbre de voz. Usando solo estas 10 funciones, el sistema pudo identificar las muestras de voz que provenían de personas con la enfermedad con casi un 99% de precisión.

Debemos entender que esta herramienta está en pañales todavía y se tiene que analizar demasiado, estudiar su implicación en la parte ética de utilizarlo, la privacidad de los pacientes y personal médico, las ventajas y desventajas y su seguridad. Sin embargo es algo que ayudaría muchísimo y en lo que se debe seguir investigando para tener esta tecnología al alcance de todos.


Referencias

-Tsanas, T., Little, M. A., McSharry, P. E., Spielman, J. & Ramig, L. O. IEEE Trans Biomed. Eng. 59, 1264–1271 (2012).
-Nature 586, 22-25 (2020) doi: 10.1038/d41586-020-02732-4