Nacional

Nuevos problemas en la frontera norte

Alexandra López-Sánchez

17/Octubre/2020

A raíz de la sequía que están viviendo los estados del norte de México y la falta de distribución de agua para los agricultores de esta área del país, los agricultores tomaron el problema por su propia mano ante la falta de solución por parte del gobierno mexicano, dando como resultado un nuevo problema entre Estados Unidos y México.

A lo largo de la región árida de la frontera entre EUA y México, los derechos de agua están estipulados por un tratado (que no penaliza a ninguna de las partes por el incumplimiento de las obligaciones); el cual estipula a Estados Unidos y México a compartir los caudales de los ríos Colorado y Bravo. Por otro lado, este año México se ha atrasado en su parte del trato, enviarle el agua que le corresponde al país americano y el plazo termina este mes. El estado encargado de enviarle la mayor parte del agua que debe México es Chihuahua, sin embargo este mismo ha sido uno de los años más secos de las últimas tres décadas para el estado, lo que ha afectado enormemente a los agricultores de la zona.

Parte del problema es que la necesidad de agua de México ha aumentado desde que se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte en 1994. Esto porque los mexicanos empezaron a asentarse cada vez más en la región seca de la frontera del país para la producción agrícola que se enfocó a satisfacer a los consumidores estadounidenses.

México ahora tiene que enviarle a los Estados Unidos más del 50 por ciento de su pago promedio anual de agua en cuestión de semanas.

Lamentablemente, el gobierno mexicano no ha podido brindar una solución integral a los agricultores de Chihuahua que igualmente necesitan este recurso. O peor aún no ha podido brindarles ninguna solución. En consecuencia, los agricultores se han rebelado, debido a las preocupaciones de que la situación vaya a afectar sus cosechas del próximo año. Claro que estas tensiones entre los agricultores de la zona árida de la frontera y el gobierno mexicano siempre han estado ahí pero este año tras el cambio climático y la pandemia que nos azota han logrado que el problema escalara.

La respuesta del gobierno de Andrés Manuel fue mandar a la Guardia Nacional a ocupar la presa, por primera vez en la historia, para asegurar que continuaran las entregas de agua a Estados Unidos, pero eso no fue todo, también se encargó de congelar temporalmente las cuentas bancarias de la ciudad donde viven muchos de los manifestantes. En respuesta, los agricultores de Chihuahua han quemado edificios gubernamentales y han bloqueado un importante ferrocarril que se utiliza para transportar productos entre México y Estados Unidos. Aún ante las exigencias y declaraciones de los agricultores de Chihuahua el presidente ha prometido a EUA que cumplirá con sus obligaciones le guste o no al estado de Chihuahua.

Tras las declaraciones del presidente mexicano, el problema ha logrado alarmar a los agricultores y políticos estadounidenses. Greg Abbott, el gobernador de Texas, le exigió al secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, que persuadiera a México para entregar el agua antes de la fecha límite para evitar perjudicar a los agricultores americanos.

Es lamentable que el gobierno mexicano no haya podido brindar una solución a sus propios agricultores y aún más lamentable que la directora de la Comisión Nacional de Agua de México, Blanca Jiménez, se haya limpiado las manos diciendo que la agricultura es una profesión riesgosa; cuando en otros países los gobiernos les brindan protección a sus agricultores en tiempos difíciles para evitar problemas como los que encuentran hoy en día los agricultores de Chihuahua.