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Cine

Nomadland: en busca del destino

Fernando Roura

2/Febrero/2021

Coyote Informativo pudo ver en exclusiva la película de Chloé Zhao con Frances McDormand. Ambos directores han ganado premios en festivales y circuitos de críticos desde su estreno mundial en Venecia a finales de 2020.

“Necesito trabajo, me gusta trabajar” dice Fern, interpretada por la enorme y siempre efectiva Frances McDormand. La actriz de Fargo y Tres Anuncios por un Crímen, se pone en la piel de una mujer que ha visto cómo su trabajo, su marido, y su pueblo han ido desapareciendo; una mujer que, al aferrarse a lo viejo, se mantiene suspendida en el tiempo.

Trabajos temporales mal pagados, el frío que le cala los huesos en su destartalada camioneta con la que recorre caminos y caminos, un puñado de vínculos (Charlene Swankie, Linda May) y la férrea convicción que los recuerdos le otorgan un pasado de “gloria” por contraste a un presente calamitoso. Estos son los puntos que harán avanzar narrativamente un relato sobre pérdidas, heridas y sobre un Estados Unidos en el que el avance de la automatización de tareas laborales, la precarización, la marginalidad y el descarte marcan el pulso de la economía.

La realizadora Chloé Zhao se permite combinar dos géneros, el drama social y la road movie, para relatar la historia de Fern: una mujer que ama la música, caminar, y vagar por el mundo. Ella se convierte, aún con su avanzada edad, en una especie de trabajadora nómada que atraviesa el país en búsqueda de subsistir.

La hija de una excompañera de trabajo le dice: “mi mamá me dijo que eres una sin hogar”. A lo que Fern, estoica, responde “soy una sin casa”, resistiendo siempre frente a la mirada del otro.

De eso también habla la propuesta: el constante ejercicio y evaluación ante la atenta mirada del otro, que desconoce el pasado, presente y futuro de esa frágil y, a la vez, fuerte mujer. Alguien que debe rendir examen ante un mundo que le ha pasado por encima sin siquiera detenerse a voltear la cara y observar qué dejó en el camino.

“Creo que paso mucho tiempo recordando” le dice Fern a una especie de gurú de los nómadas. Y en su constante devenir y andar, Zhao registra cada instante de la mujer como si fuera la última oportunidad que tuviera el espectador para verla.

Resiliencia, fortaleza, identidad, pero también sororidad, amistad, compañerismo, con una puesta en escena modesta, ascética, que construye en la idea de registro casi documental, la no injerencia de su mirada en un relato que sorprende por la notable interpretación de McDormand. La actriz es un verdadero camaleón escénico que se desnuda en cuerpo y alma en sus acciones, pero que no deja de reiterar algunos lugares comunes y subrayados en su estructura, clásica y lineal, narrativa.