Cultura

Mena Chávez tras bambalinas

Samanta Barbán

4/Febrero/2021

“El teatro es una herramienta que no nos permite cambiar el mundo, pero sí nos permite compartir y quizá sembrar una semilla en algunos espectadores. Semillas de esperanza, de empatía de cuestionarse siempre”

Mena es el claro ejemplo de la mujer que logra alcanzar sus sueños, Egresada de la Universidad de Londres, en la carrera de Arte Dramático, es una joven actriz que tiene el talento y las ganas de que su trabajo sea reconocido. Para ella el teatro es una herramienta la cual le permite compartir y sembrar una pequeña semilla en algunos espectadores, una semilla de esperanza, de empatía, de cuestionar y tratar de inculcar el amor al teatro.

Todo comenzó en la secundaria, cuando el teatro empezó a llamar su atención y se dió cuenta que eso era justo lo que quería, a pesar de que su familia le decía que estudiara otra cosa, nunca dudó; una persona importante en este proceso fue su profesor Alejandro Piña, el cual después de clases, hacia talleres, juntaba un grupo de estudiantes y daba pequeñas clases en viveros, ahí conoció a su mejor amiga, quien la invitó a presentar un montaje en el estado de Hidalgo. “Era la feria de un pueblo, el profesor Piña montó la obra, nosotros íbamos a abrir, era un escenario para presentar banda, y toda gente estaba distraída con los juegos y la fiesta, y pues yo pensé: dudo que jalemos la atención de la banda del pueblo, pero no importa, así nadie me ve, pues era mi debut y yo tenía mucha pena. Salimos a escena, todas las luces te proyectaban muy cañón , casi no se veía el público. Lo más hermoso fue cuando terminamos, se escucharon muchos aplausos, las luces se giraron al público eran como ¡500 personas! Me quedé impactada, ahí fue cuando me convencí de que eso era lo que quería, la sensación me lleno, es como subir a la montaña rusa” comentó Mena.

Decidida a continuar con su sueño y con la opinión de su familia en contra, hizo varios exámenes sin tener éxito y empezó a tomar talleres. Con la idea fija de continuar, entró a la escuela Andrés Soler, pero esta tuvo problemas administrativos, así que tuvo que abandonar y seguir buscando, ahí es cuando ingresa a la universidad y sin el apoyo de sus padres que aún no se convencían de su decisión, era tanto su deseo que ella pagó los dos primero años, y sus papás al darse cuenta que era realmente su vocación decidieron apoyarla; “los dos primeros años fueron difíciles ya que para mí era trabajar y estudiar , levantarme a las siete de la mañana y llegar a las doce o una am y dormir de cuatro a cinco horas, en las clases me dormía, pero los maestros eran generosos conmigo, entendían y me apoyaban”, “agradezco mucho a mis padres el apoyo que me han dado, pues a pesar de que tenían sus dudas, siempre han estado ahí, nunca han faltado a ninguna puesta en escena y es algo que valoro mucho”.

Con veintisiete años de edad y once de trayectoria, cuenta con una amplia experiencia, pues además de los cuatro años de carrera, ha tomado talleres de actuación, de máscaras, de danza, entre otras. Mena, además de ser una excelente actriz de teatro, es directora escénica, la cual le ha dado muchas satisfacciones, su primer montaje fue en el segundo año de universidad, con la obra “La Fe de los Cerdos” de Hugo Abraham Wirth. “Cuando tenía ciertas partes las compartía con maestros de mi confianza para retroalimentación.” Esta obra fue hecha para el Festival Internacional de Teatro Universitario (FITU) donde se llevó una mención a “Mejor Dirección Escénica” y en el Foro la Cura fue premiado por su dirección y montaje.

“Para mí el teatro es vida y agradezco al universo el permitirme crear, para transmitir al espectador, fibras humanas y valores universales que nos tocan y nos unen” finalizó Mena.