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Foto: Dalí

Cultura

Los gatos en diferentes culturas

Samanta Barban.

04/Marzo/2021

En muchas culturas los felinos, específicamente los gatos, han sido símbolo de magia o poderes extrasensoriales, se cree que la domesticación del gato comenzó entre el 7500 a. C. y el 7000 a.C.

La visión que el hombre tiene del gato difiere totalmente de una época a otra: siendo desde la antigüedad cuando lo veneraban. Y hasta la Edad media, cuando los quemaban en las hoguera pensando que era un animal diabólico. Incluso se creía que eran brujas disfrazadas aunque en muchos lugares se dice que son de buena suerte.

Veamos qué hay de verdad en todo esto y de dónde provienen estas creencias.

Los gatos en diferentes culturas:
Los gatos son relativamente nuevos en nuestra existencia si comparamos esta con la de los perros. Los segundos datan de 35 millones de años atrás, mientras que la de los felinos es desde hace 9500 años.

Los gatos son criaturas consideradas, frívolas, independientes, espontáneas y muy amistosas; son tan especiales que han sido admiradas y adoradas en distintas culturas.

-Antiguo Egipto
Empezó a ser domesticado en esta región en el año 3000 a.C. A los egipcios les encanto su dulzura y la protección. Fue apreciado por su dulzura y su gracia además de un gran aliado ante serpientes y ratones. En las cortes de Egipto el gato era idolatrado y esta tendencia a venerar a los animales se encontraba ya en el antiguo Egipto: los sacerdotes consagraban sus atenciones al león, pero este , era grande y feroz: el gato no tuvo problemas para imponerse. Aunque en esa época no estaba perfectamente domesticado, se mostraba al menos más dócil y con el paso del tiempo, el pequeño felino aceptaba cada vez mejor al hombre y se dejaba incluso acariciar, así lo convirtieron en un ídolo.

Su diosa, Bastet, símbolo de belleza y fecundidad, tenía cabeza de gato lo que aportaba un ápice de misterio. Representaba la noche y luna frente al sol, calor y luz.

Los funerales para gatos en aquella época eran funerales de estado y se hacían ceremonias equivalentes a las que se llevaban a cabo cuando moría un faraón.

-Roma y Grecia
Los griegos se quedaron prendados de los gatos de Egipto, pero los egipcios rechazaban las peticiones apremiantes de los griegos para comerciar con los gatos, a los que veneraban como a dioses. Los griegos decidieron entonces robar los gatos, cogieron al menos seis parejas y las llevaron a Grecia. Algunos meses después nacieron las primeras camadas, y algunos años después, los criadores pudieron vender gatos a los romanos, a los galos y a los celtas. La especie se extendió poco a poco por todos los países mediterráneos, en Grecia, antes de la llegada del gato, la garduña, la mangosta y el hurón se ocupaban de desratizar y proteger las cosechas, por lo que la acogida del gato fue más bien moderada. Aunque no los adoraban como los egipcios, los griegos adoptaron al animal, reconociendo su don como cazador, también que era más agradable para la convivencia, ya que era más bonito, refinado, dócil y limpio que las mangostas y los hurones.

Al principio, en Grecia fue considerado un regalo de lujo para las cortesanas, pero no se llevaba el tenerlos como mascota. La relación de los felinos con los griegos era muy diferente a la que había entre ellos y los romanos.

-China
En este país asiático, los gatos eran usados como intercambio por la seda fina, su elegancia y dotes de cazador conquistaron los corazones chinos y lo convirtieron en un símbolo de amor, paz, fortuna y serenidad.

Hoy, en China, el gato es una mascota de uso exclusivo para mujeres y se les sigue viendo como símbolo de buena fortuna y capaces de ahuyentar malos espíritus.

-Japón
Su presencia en este país data del año 999, cuando por su cumpleaños número trece, el emperador japonés recibió un gato como regalo.

Se le considera como imán para la buena fortuna, aunque en ocasiones se le ve como malvado por la forma de su cola; llegó a ser relacionado con la gracia y la elegancia de la mujer, por lo que se creó una ley que prohibía su encarcelamiento y su comercialización.

-India
En este país también es asociado con la diosa de la fertilidad, Sati, la cual presenta apariencia felina. Se hacían estatuas pequeñas de los gatos para ponerlas como lámparas y alejar a los roedores.
Los budistas pensaban que alejaban malos espíritus y admiraban su capacidad de meditación. No obstante, este animal no forma parte de los cánones de esta religión.

El gato es amado y admirado por muchas culturas, enamoró por su elegancia, su aire misterioso y sus dotes de cazador, se ha convertido en una de las mascotas más queridas y poco a poco se ha ganado el amor de “sus” humanos.