Imagen de Algazeera

Coyote Global

Limpieza étnica en Etiopía

Fabiana Crespo Navarro

20 de Abril de 2021

La violencia étnica en Etiopía ha alcanzado un nivel alarmante en los últimos dos años, y la nueva retórica establece una trayectoria peligrosa que aumenta el riesgo de genocidio, crímenes de guerra, depuración étnica y crímenes de lesa humanidad.

Etiopía es el tercer país más poblado de África, con una gran variedad étnica; dentro de esta, existen los Amaharas y los Tigray. Según la ONU, estos grupos son víctimas de un conflicto étnico.

Los civiles de los grupos étnicos que viven a ambos lados de la frontera entre Amhara y Oromia han sido víctimas de ataques durante los últimos meses; los conflictos han sido alimentados en gran medida por grupos que exigen más tierras y poder, con intentos de expulsar a las personas que consideran forasteras.

Imagen extraída de sonkonews.

Las personas de etnia tigraya han sido detenidas, escondidas y aisladas del mundo. El conflicto de Etiopía se está extendiendo más allá de la región norteña de Tigray y está convirtiendo la identidad en una amenaza mortal.

Un informe de que cientos de civiles fueron asesinados a machetazos en las calles de una sola ciudad el lunes por la noche ha provocado un aumento de las tensiones ya peligrosas. La amnistía internacional confirmó los homicidios a través de imágenes y testigos, y Naciones Unidas advierte de posibles crímenes de guerra. Además, se ha declarado que la mayoría de los muertos eran de etnia amhara.

Al enterarse de esto, el secretario de Estado de EUA, Antony Blinken, exigió la salida de las tropas de Amhara y las de la vecina Eritrea. Sin embargo, la región de Amhara rechazó las acusaciones sobre la participación de sus fuerzas en la limpieza étnica en la región de Tigray y no retiraron tropas.

La ONU sostiene que ha corroborado graves violaciones que podrían equivaler a crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. La oficina de prevención del genocidio, en una declaración duramente redactada, ha condenado los informes de ataques selectivos contra civiles por su origen étnico o religión en Etiopía, incluido el discurso de odio y la incitación a la violencia. Advirtió que la violencia étnica en Etiopía ha alcanzado un nivel alarmante en los últimos dos años, y la nueva retórica establece una trayectoria peligrosa que aumenta el riesgo de genocidio, crímenes de guerra, depuración étnica y crímenes de lesa humanidad.

Si bien el informe de Amnistía del jueves por la noche decía que no había confirmado quién llevó a cabo los asesinatos, el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, culpa a las fuerzas leales por esta masacre y al gobierno de la región de Tigray; la administración Estatal considera ilegal a este gobierno regional debido a un sinfín de disputas.

El gobierno federal busca arrestar y reemplazar a los líderes regionales. El premio Nobel de la Paz del año pasado acusó al gobierno regional de propaganda incesante de odio y miedo. Por lo tanto, parece que el duro conflicto étnico en Etiopía seguirá cobrando las vidas de inocentes.