Cultura

Leyendas Mayas: historias de una extraordinaria cultura

Samanta Barbán

2/Febrero/2021

La cultura maya tuvo una presencia importante no solo en México, sino también en el resto del mundo.

La leyenda de los Mayas comenzó hace poco más de 3,500 años, cuando establecieron sus primeras aldeas a lo largo de la Península de Yucatán. Actualmente, su cultura prevalece en sus territorios, conservan su lengua y algunas de sus tradiciones. Sin lugar a dudas, es una de las culturas más interesantes.

Aún quedan vestigios de su grandeza, como ejemplo sus pirámides, majestuosas y enigmáticas como Chichén Itzá, misma que se erigió en honor a Kukulkán, una de sus obras arquitectónicas más impactantes, que sigue maravillando a todo el que la visita.

La mayoría de su arquitectura es muy parecida a este templo, siendo tendencia una cima que no precisamente termina en punta; en su lugar hay un centro donde se oraba y donde los mayas creían que estaban más cerca de sus dioses.

Pero lo espléndido de su cultura no se limita a lo visible, los mayas cuentan con tradiciones muy ricas y vastas, donde todo tiene un significado especial. Desde comienzos de su civilización atesoraban cuentos, leyendas y fábulas que narran las aventuras de personajes míticos, el orden y la naturaleza. Así podemos entender su forma de vida y adentrarnos en una de las culturas más importantes de la historia. A pesar de que en su acervo cuentan con muchísimas leyendas, ahora te presentaremos dos de las más importantes para que conozcas un poco más de su cultura.

○ El colibrí maya.

Cuenta la leyenda que los Dioses crearon en barro a todos los animales e insectos de la tierra. Al percatarse que se había terminado el material para seguir con su labor, decidieron seguir con una piedra de jade. Así que moldearon una pequeña y fina flecha, a la cual le dieron vida y al instante salió volando; así fue como se creó el colibrí, era tan bello en todos los sentidos, que el sol hacía brillar su plumaje, causando envidia, sobretodo la del hombre quien lo quiso atrapar. Los Dioses se enojaron tanto que indicaron que si alguien lo atrapaba, el colibrí moriría. Desde entonces nunca nadie se atrevió a intentarlo, se les deja volar tranquilamente y hacer su trabajo en paz, dejando a los hombres admirar su belleza y velocidad.

○ Aluxes.

“En las noches cuando los hombres entran en un profundo sueño hay seres sobrenaturales que salen al mundo"': Los Aluxes. Estas criaturas emergen a la luz de la luna, pocas personas logran verlos, porque son ágiles, ligeros y traviesos. Su vida es un continuo jugar, les gusta chapotear en las aguas, siempre están sonrientes y con ganas de desconcertar a los humanos. Por las noches, cuando todos duermen, ellos dejan sus escondites y recorren los campos; son seres de estatura baja, como niños pequeños,
Cuando el humano despierta, ellos se alejan, pero cuando el fuego está vivo y chispea, ellos bailan alrededor; un pequeño ruido les hace huir y esconderse, para salir luego y alborotar más. No son seres malos si se les trata bien.

Los Aluxes (del vocablo Maya ALUX) son Duendes traviesos que deambulan por milpas y montes después de la puesta del sol, calzan alpargatas y portan sombrero, presentando los rasgos de un niño indígena de tres a cuatro años, viven en las cuevas y grutas con sus perritos de barro, a veces se les oye tocar sus instrumentos que son como trompetas, también de barro.
Xibalbá.

De acuerdo al libro sagrado, el “Popol Vuh”, el inframundo incluía toda una estructura debajo de la superficie, ya que los dioses estaban ordenados por jerarquías. Había un consejo y toda una civilización muy similar a la que se vivía en la tierra. Los mayas creían que en el inframundo habitaban varios dioses conocidos como los Señores de Xilbalbá, éstos coexisten con los dioses celestes y con los humanos, cada uno en su propio territorio y con sus propias reglas: una visión mitológica que también podemos encontrar en otras civilizaciones.

Los dioses del inframundo eran representados con esqueletos, calaveras, sombras, oscuridad y colores como negro y amarillo relacionados con la muerte de acuerdo a los mayas. Se les rendía culto y sacrificios, ya que se creía que mantenían el equilibrio de vida y muerte en la tierra. Si no recibían los sacrificios correspondientes, se despertaba su ira y capacidad de destrucción mediante enfermedades, dolor, desastres, entre otros castigos para los humanos.

Los dioses principales del Xibalbá eran Hun-Camé (Uno-Muerte) y Vucum-Camé (Siete-Muerte).

Cuando visites el sureste mexicano, date la oportunidad de conocer las grandes zonas arqueológicas de la cultura maya. ¡Amaras sus historias y leyendas!