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Covid-19, Nacional

La vida en naranja

Miguel Velázquez

10/Diciembre/2020

Numerosos individuos claman por el semáforo rojo y el confinamiento generalizado. Olvidan que la economía local no puede soportar un golpe más.

Desde el 29 de junio pasado que la ciudad pasó a semáforo naranja se estimó una permanencia de un mes a mes y medio en dicho color. Siguiendo con ese modelo para septiembre la ciudad estaría en verde, con las actividades laborales y educativas reanudadas por completo. Está de más decir que las esperanzas erróneamente infundadas se fueron desvaneciendo conforme se acerca el cierre de la semana número 24 con incontables matices de naranja. Y aún hoy, hay numerosas voces que claman a gritos por pasar a la ciudad a semáforo rojo y restringir de nuevo la mayoría de las actividades comerciales de un solo golpe.

Imagen de redes sociales comparando los casos confirmados con los colores del semáforo.

¿Cuál es realmente la situación de la ciudad? Con una ocupación hospitalaria que registra el 62% según el gobierno local y 75% de acuerdo al gobierno federal es claro que ocurrió un repunte importante en la epidemia. Recordemos que la Jefa de Gobierno declaró que se volvería a semáforo rojo al alcanzar el 65% de ocupación, lo cual ya ocurrió o está por ocurrir, dependiendo de a quién se le pregunte. Más aún, según la gráfica circulada en el internet es claro que durante el periodo naranja los casos diarios registrados han aumentado por encima de la oleada de abril-mayo. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que la cantidad de pruebas realizadas también ha aumentado considerablemente en los últimos meses como se muestra en la siguiente gráfica, lo que se refleja en un aumento en los casos confirmados.

Registro de pruebas por el IHME en la Ciudad de México.

Numerosos individuos claman por el semáforo rojo y el confinamiento generalizado. Olvidan que la economía local no puede soportar un golpe más. Al hablar de economía no se está defendiendo a los grandes capitales, ni a los inversionistas de la bolsa. Se habla de los negocios familiares, del restaurante, la fonda, el local de ropa y calzado, de útiles escolares que no fueron necesitados, del despacho cuyos clientes quebraron. De acuerdo a Forbes se han perdido ya 37,000 negocios de todos los giros sólo en la Ciudad de México. Adicionalmente se han perdido 197,000 empleos. Quizás la creciente presencia de vendedores de cualquier cosa voceando en las calles tenga algo que ver con esto. Con el pago OBLIGATORIO de aguinaldos en puerta, las fiestas navideñas son la última oportunidad en el año de poder obtener un ingreso y evitar la quiebra definitiva.

Modelo del IHME de la epidemia en la Ciudad de México que proyecta que la segunda ola ha concluido. Dado el retraso de 2 a 3 semanas en los registros de salud esto aún no es visible.

La estrategia para enfrentar la pandemia fracasó desde un inicio, con las constantes contradicciones y negaciones del gobierno federal. Después fue claro el intento de deslinde del gobierno de la capital pero la realidad es que el daño ya está hecho. A la Jefa de Gobierno le costará un enorme capital político mantener la ciudad abierta durante estas semanas, y ya se le acusa con justa razón de maquillar e intentar esconder las cifras. Pero la realidad es que no hay otra alternativa, mas que intensificar una ya aguerrida campaña de difusión y concientización contra los irresponsables que se niegan a tener el más mínimo cuidado, campaña que también llega tarde. El invierno será cruel, mientras esperamos la llegada de la ansiada vacuna.