Tropas y policías españolas se enfrentan a una extensa multitud de migrantes en la frontera de Ceuta / Fuente: BBC

Coyote Global

La tragedia mediterránea

Nicole Huerta Herbosch

21 de Mayo de 2021


Alrededor de 8,000 migrantes africanos buscaron llegar nadando a las costas españolas de Ceuta, en la frontera con Marruecos, lo cual fue considerado por el gobierno español como un “grave desafío”.

El lunes 17 de mayo, más de 8.000 personas, de las cuales se calcula que 1.500 son niños, han cruzado el enclave español de Ceuta, en el norte de África, en una afluencia sin precedentes que ha hecho que las autoridades españolas se esfuercen por hacer frente a una crisis humanitaria y diplomática en su frontera con Marruecos.

Ceuta, junto con la cercana Melilla, ha sido durante mucho tiempo un destino para personas de países de África que esperan cruzar a Europa, a pesar de estar fuertemente protegida y fortificada con una doble valla resguardada por policías y militares españoles.

El cruce masivo hacia Ceuta se produjo en medio de las crecientes tensiones entre Madrid y Rabat por la decisión de España de permitir que un líder independentista del Sáhara Occidental, Brahim Gali, sea tratado por Covid-19 en España. En ese momento, el gobierno marroquí le dijo a Madrid que le estaban guardando una que otra represalia. Y todo indica que el lunes empezaron a cumplir esa promesa porque, a diferencia de lo que usualmente ocurre, las autoridades marroquíes no pusieron resistencia ante el paso de miles de migrantes africanos que buscan refugio en Europa. El tema rebasó a los funcionarios en Ceuta, un territorio español que hace frontera con Marruecos en plena costa africana del Estrecho de Gibraltar.

Ubicación de Ceuta y Melilla / Fuente: Gifex

El martes 18 de mayo, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, dijo que se devolvería "inmediatamente" a quienes hubieran entrado irregularmente en Ceuta y Melilla, en cumplimiento de un acuerdo bilateral que permite el retorno de los marroquíes que entran a nado en el territorio. "Esta repentina llegada de inmigrantes irregulares es una grave crisis para España y para Europa", añadió, antes de anunciar que viajaría al enclave el mismo martes.

En unas declaraciones aparentemente dirigidas a Marruecos, Sánchez insinuó una relación entre la repentina relajación de los controles fronterizos y las tensiones diplomáticas. “Como presidente de España, creo firmemente que Marruecos es un país socio, es un país amigo de España y debe continuar así”, añadió. “Para que sea efectiva, esta cooperación tiene que estar siempre basada en el respeto. El respeto de las fronteras mutuas. ”

España desplegó tropas para ayudar a la policía de la frontera con Marruecos, estacionando vehículos blindados a lo largo de la playa. El personal de la Cruz Roja también ayudó a los inmigrantes a luchar contra la hipotermia y el agotamiento después de nadar alrededor del rompeolas que marca la frontera.

Desafortunadamente, un joven murió el lunes durante la travesía.
La Comisaria de Asuntos de Interior de la Unión Europea, Ylva Johansson, calificó la situación como preocupante y dijo: “Las fronteras españolas son fronteras europeas.” Y añadió: “Lo más importante ahora es que Marruecos siga comprometiéndose a evitar las salidas irregulares, y que los que no tienen derecho a quedarse sean devueltos de forma ordenada y efectiva. ”

El ministro del Interior español dijo que alrededor de 2.700 personas ya habían sido devueltas a Marruecos. Sin embargo, existe una excepción para los menores no acompañados, los cuales pueden permanecer legalmente en España bajo la supervisión del gobierno. “Se trata de una situación extraordinaria y excepcional”, declaró Fernando Grande-Marlaska. “Un estadio de fútbol local se ha convertido en un improvisado centro de tramitación para los inmigrantes, mientras que 200 policías han sido llamados para reforzar la seguridad.”

La Delegación del Gobierno español en Ceuta declaró que las personas comenzaron a cruzar el territorio en las primeras horas del lunes, llegando de forma constante desde Marruecos durante todo el día. Los que cruzan son desde hombres jóvenes hasta madres con bebés y familias enteras, y los inmigrantes nadan o usan botes inflables para bordear el rompeolas que marca la frontera.

Se trata de la segunda afluencia a Ceuta en las últimas semanas; a finales de abril, más de 100 jóvenes marroquíes entraron nadando al territorio español. La mayoría fueron devueltos a Marruecos en un plazo de 48 horas en virtud de un reciente acuerdo entre ambos países.

Es evidente que las relaciones entre Marruecos y España se han tensado después de que Madrid decidiera permitir que Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, fuera hospitalizado en el norte de España tras haber contraído Covid-19. El Frente Polisario lleva mucho tiempo luchando por la independencia del Sáhara Occidental de Marruecos.

Marruecos se anexionó la región en la costa occidental de África en 1975, anotándose una victoria diplomática el año pasado cuando la administración estadounidense de Donald Trump reconoció la soberanía de Rabat sobre la región en un acuerdo destinado a normalizar las relaciones entre Israel y Marruecos.

Las autoridades españolas dijeron que se había permitido al líder independentista acceder a tratamiento médico en España por "razones estrictamente humanitarias".

La llegada de Ghali a España provocó la protesta de Rabat, y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos calificó la medida de España de "incoherente con el espíritu de asociación y buena vecindad" y advirtió que tendría "consecuencias".

El martes, el líder conservador de Ceuta apuntó a un “cambio de actitud de Marruecos” para explicar la llegada de 6.000 migrantes al territorio de 84.000 habitantes. “Ni siquiera estamos en condiciones de calcular el número de personas que han entrado", dijo Juan Jesús Vivas a la Cadena Ser, el estado de ánimo de la población de Ceuta es ahora de angustia, incertidumbre, inquietud y miedo. ”

Finalmente, Mohammed Ben Aisa, director del Observatorio Norte de Derechos Humanos, un grupo sin fines de lucro que trabaja con migrantes en el norte de Marruecos, relacionó la travesía de los migrantes con la disputa diplomática. “La información que tenemos es que las autoridades marroquíes redujeron la habitualmente fuerte militarización de las costas, lo que se produce tras la declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos sobre la acogida de Brahim Ghali por parte de España”, dijo Ben Aisa.