Mujeres protestando en Afganistán. / Imagen de minutoneuquen.com

Política, Coyote Global

La situación de Afganistán: ¿qué pasa con las mujeres?

Gisela Ramírez

19 de Agosto de 2021

La situación política social que se está viviendo en Afganistán ha sido noticia internacional durante esta semana. Para entender el conflicto, es necesario desprendernos de nuestra visión occidental, pero ¿cuál es el papel de las mujeres afganas en esta situación?

Quienes hemos sintonizado las noticias o incluso si hemos entrado a redes sociales durante esta semana, al menos tenemos una noción respecto a lo que está sucediendo en Afganistán. Si bien, se trata de un conflicto complejo porque incluye matices culturales, religiosos y políticos de la zona que no siempre podemos comprender, también es cierto que se trata de una situación donde se está viviendo una violación sistemática de los derechos humanos y no podemos ignorarla porque no se esté suscitando en nuestro lado del mundo. La finalidad de este artículo es resumir y entender de mejor manera lo que se está viviendo en Afganistán para poder comprender la realidad que las mujeres afganas están viviendo en este momento.

Para comenzar a estudiar esta situación es necesario remontarnos a tiempos de la Guerra Fría. Con estas tensiones, para 1978 estalló la Guerra de Afganistán -conflicto bélico que se desarrolló desde ese año hasta 1992-, la primera fase de la Guerra Civil de Afganistán. Esta guerra se desarrolló entre las fuerzas armadas de la República Democrática de Afganistán, apoyadas por el Ejército de la Unión Soviética, y grupos guerrilleros afganos islámicos, quienes recibían apoyo principalmente de Estados Unidos debido a que tanto por su ubicación entre el centro y sur de Asía, como por los recursos -entre ellos petróleo y gas natural-, Afganistán era un terreno estratégico en la Guerra Fría que se veía altamente peleado por seguir agendas políticas.

Entre los grupos guerrilleros que Estados Unidos financió se encontraba el Talibán. Este se trata de un movimiento y organización militar fundamentalista islámica; ahora, es momento de hacer una precisión que no debemos perder de vista: el Talibán es un GRUPO POLÍTICO que actúa acorde a SUS INTERESES y SU INTERPRETACIÓN de la religión islámica. Esto no quiere decir que todas las corrientes del islamismo se mueven bajo la misma agenda o sigan las mismas prácticas que el Talibán, por el contrario, se trata de un grupo extremista que se rige por sus propios principios y lo que CREEN que el Corán quería decir.

Miembros del Talibán / Imagen de noticiasgibraltar.es


El viernes 13 del presente mes las tropas Talibanes se pusieron en marcha rumbo a Kabul, la capital de Afganistán. Con esta noticia, comenzó la evacuación del personal de gobiernos occidentales viviendo en Afganistán y se desató el pánico mediático que hemos visto a través de redes sociales. El rápido avance de los talibanes ha provocado que al menos 12 ciudades de Afganistán hayan caído en una semana y conforme el este grupo se acercaba más a Kabul, el miedo de que la capital cayera también aumentaba para la población que estaba en contra de este régimen. Una vez que los Talibanes llegaron a Kabul, se dio una ventana de tiempo para que quien quisiera retirarse lo hiciera y durante esta oportunidad el presidente Ghani Ahmadzai se retiró de la presidencia y los ciudadanos afganos se concentraron en el aeropuerto intentando huir del país.

Mujeres protestando en Afganistán. / Fuente: elacarigueno.com


Es importante recalcar que el régimen Talibán gobernó durante 1996-2002 y durante esta época las mujeres vivieron un periodo de abuso constante. Según las creencias de los Talibanes, las mujeres no pueden trabajar, educarse, ser partícipes de medios de comunicación, están imposibilitadas para hablar en público y en pocas palabras, estaba relegadas a estar en casa y salir solamente con el permiso y acompañamiento de un hombre, entre otras prohibiciones e imposiciones que claramente son violatorias de derecho humanos. En caso de incumplir estas reglas, se aplicaban castigos ejemplares como ejecuciones públicas, tortura, lapidación, latigazos y demás prácticas inhumanas. Una vez más quiero enfatizar que estas prácticas solamente son respaldadas y realizadas por los Talibanes, no por la religión islámica.

Tras la toma de la capital durante esta semana, las mujeres afganas se han movilizado y manifestado su terror e inconformidad de que el grupo Talibán tome el control del gobierno. Miles de mujeres han salido a las calles de Kabul protestando que “El trabajo, la educación y la participación política es un derecho de toda mujer”. Asimismo, decenas de mujeres se han movilizado y han tomado las armas afirmando que están dispuestas a luchar contra los Talibanes y morir que a vivir con las restricciones que el nuevo régimen busca imponer. Figuras públicas como Zarifa Ghafari, defensora de los derechos de las mujeres, política y empresaria afgana, Malala Yousafzai y Farzana Kochai, parlamentaria afgana, han expresado públicamente su miedo y se han pronunciado contra el grupo Talibán; en palabras de esta última: "El peor escenario es que eliminen por completo a las mujeres de la sociedad, que nos quedemos en casa. Las mujeres afganas no pueden aguantar eso". Es importante recalcar que las mujeres de Afganistán no necesitan que las salvemos desde nuestra cosmovisión occidental, sino, requieren que les ayudemos a visibilizar su lucha, que sirvamos como un eco para sus voces y que ejerzamos presión a nuestros gobiernos e instituciones para que se movilicen en pro de los derechos humanos.