Opinión, Nacional

La realpolitik mexicana desde Coronango

Ángel Enrique Dupuy

26/Noviembre/2020

La realpolitik mexicana se enfoca en dos preguntas perennes: ¿qué es el ser humano? y ¿dónde está la felicidad?

La política es la esperanza de la salvación en un mundo globalizado, donde la vacuna del COVID-19 será la paloma de millones de personas y dará a los ciudadanos del mundo la posibilidad de seguir vivos por unos años más. Los mexicanos tienen la esperanza de tener las vacunas de Pfizer, Moderna, Astrazeneca, Sputnik V, entre otras para poder alcanzar la satisfacción en materia de salud, es decir, la felicidad de saber que están en un riesgo menor de morir por el dichoso virus.

Según el Departamento de Salud de los Estados Unidos, ellos tendrán la vacuna a más tardar el 10 de diciembre. La esperanza de Trump ha resurgido a menos de dos meses de que Joe Biden asuma la presidencia de los gobernados en la Casa Blanca; sin embargo, en México también la flor blanca podrá verse, en un mejor de los casos, a finales del mismo mes.

El ciudadano mexicano debe entender que el mundo no parará por ellos y, por ende, la importancia del cubrebocas, de no hacer fiestas COVID y de cuidarse en las reuniones. El problema es que la narrativa convoca a idear un mundo posible con una solución imposible o un mundo imposible con una solución posible.

La religión de la salvación de Edgar Morin se ve reflejada en las festividades mexicanas. Algunos se enojaron e irritaron cuando el episcopado mexicano en conjunto con la alcaldía Gustavo A. Madero y la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, anunciaron el cierre de la Basílica de Guadalupe del 10 al 13 de diciembre para evitar la propagación del coronavirus.

El idealpolitik de los feligreses es que la celebración es más importante que el virus e inclusive se piensa que la Virgen de Guadalupe los protege en contra de la enfermedad. El problema avanza cuando la persona se da cuenta de que la idea se tergiversa por la realidad, donde dicha concepción termina por aumentar los casos de COVID-19 y, desafortunadamente, algunos de los creyentes terminarán siendo hospitalizados y, en el peor de los casos, serán parte de las estadísticas de las defunciones.

Por supuesto que ello no significa que estemos viviendo en la era del terror, en donde en vez de la guillotina de Robespierre sea en la modernidad la intubación por neumonía grave. Lo que sí, es necesario estar consciente de las problemáticas del virus innombrable y de las soluciones en caso de tenerlo en el cuerpo.

Las cascadas de la vida nos hacen estar en los altibajos del mundo. No siempre estaremos en la cima ni en las profundidades del océano, sería irrelevante reflexionar solo el mejor y peor de los casos para el individuo; por ello, es relevante ver más allá fuera de la caja y vivir la incertidumbre.

La incertidumbre se presenta en dos preguntas perennes aristotélicas: ¿Qué es el ser humano? ¿Dónde está la felicidad? No existe ninguna respuesta 100% correcta, ya que cada uno de nosotros vivimos en una realidad distinta. Pero, hay veces que la felicidad se consigue logrando los objetivos soñados.

Tal es el caso del corporativo Boys XV, un grupo de jóvenes de Santa María Coronango que se dedican al baile artístico y que tienen como objetivo llegar a ser reconocidos por ser un grupo en favor de los jóvenes, en contra de la drogadicción y los malos caminos, por ser los jóvenes que representaron no el “ya merito”, sino el sí se pudo.

El 25 de noviembre Enrique Toxqui Morales y Maricruz Mendoza Xochimitl, líderes del Instituto Municipal de Jóvenes Líderes de Coronango, iniciaron una gira por el estado de Morelos con el corporativo que preside Fredy Méndez." Se presentaron en Huazulco, parte del municipio de Temoac, dado que se celebraba la fiesta patronal en conmemoración de Santa Catarina o Catarina de Alejandría.

Tierra del amaranto y a 40 minutos de Cuautla, Josué Flores Xochimitl, coreógrafo de Boys XV, expresó su felicidad por estar en la plaza principal representando a Coronango y por ser el líder de los jóvenes que se subieron al templete para amenizar dicha celebración.

Instituto Municipal de Jóvenes Líderes de Coronango y el Corporativo Boys XV, Huazulco Morelos

Patito Chapuli, periodista y representante de los medios de comunicación de Coronango, grabó cada paso del corporativo en la pista de baile y todo el trayecto de los jóvenes durante dicho evento.

Es así como Huazulco se llenó de gloria, con sana distancia, cubrebocas y un equipo de líderes del baile que logró fortalecer el camino para llegar al objetivo del reconocimiento nacional e internacional.

En palabras de Enrique Toxqui para El Coyote Informativo: “creo en la causa y también en el cambio, pero en lo que sí no creo es en la violencia porque esta genera más violencia. Somos jóvenes y debemos crear un cambio positivo que pueda ser de impacto para los demás. El Instituto Municipal de Jóvenes Líderes de Coronango radica en los valores, el respeto, el cambio y la no violencia, pero sobre todo fomenta la unidad humana entre los jóvenes”.

Se espera que en diciembre el corporativo Boys XV en coordinación con el Instituto que presiden Toxqui y Xochimitl siga su gira por la Ciudad de México.