Nacional

La previa: ¿AMLO será la jugada maestra de Donald Trump?

Ángel Enrique Dupuy

7/Julio/2020

López Obrador viaja hoy a Washington para reunirse con Donald Trump. No obstante, las intenciones de Trump son con vistas a reelegirse en noviembre próximo y no en incrementar las relaciones México-Estados Unidos.

Hoy, 7 de julio de 2020, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), en punto de las 12:00 horas viajó a Washington, D.C. para asistir, por primera vez, a una reunión de trabajo presencial con el presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump. La comitiva que lo acompañará a las reuniones estará integrada por el canciller Marcelo Ebrard, el jefe de la oficina de la presidencia, Alfonso Romo, la secretaria de economía, Graciela Márquez, el jefe de la ayudantía Daniel Asaf y la embajadora de México ante EE.UU., Martha Bárcena. No obstante, para la cena de trabajo también están invitados los miembros del Consejo Asesor Empresarial, entre ellos se encuentran Ricardo Salinas Pliego de Grupo Salinas, Carlos Hank González de Grupo Hermes; Bernardo Gómez, vicepresidente de Grupo Televisa, Carlos Slim Helú de Grupo Carso, Carlos Bremer Gutiérrez de Value Grupo Financiero, Patricia Armendáriz Guerra de Financiera Sustentable, entre otros. Se prevé que en las reuniones se toquen principalmente los puntos importantes del Tratado de libre comercio México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las estrategias sobre la migración.

Esta reunión se da a menos de cuatro meses de que sean las elecciones presidenciales de Estados Unidos, en donde el candidato demócrata, Joe Biden, está arriba en las encuestas por casi 10 puntos porcentuales según el portal “270 to win” de Electoral Ventures LLC. Sin embargo, Trump está esperando que la visita de AMLO, dada la popularidad que tiene el presidente mexicano en América Latina, le sirva de trampolín para poder conseguir el voto de la comunidad hispana principalmente en el estado de Florida, que otorga 29 puntos del Colegio Electoral a quién consiga la mayoría de votos en el mismo. Al 3 de julio Biden tenía el 47% y Trump el 43% de los posibles votos en Florida, pero todavía hay un 10% de votantes en el estado que están indecisos o que podrían votar por otros candidatos. Cabe recalcar que Florida es uno de los estados más importantes y el que podría definir la elección, dado que es probable, según la historia electoral del país, que quién gane el estado de Florida, gane las elecciones presidenciales. Es decir, quién logre ganarse a ese 10% de votantes, será el virtual ganador del estado y, probablemente, de la presidencia.

Aunado a ello, el día de ayer, Donald Trump explicó en Twitter que el levantamiento del muro fronterizo es de suma importancia para disminuir la entrada ilegal de inmigrantes y que, por su parte, los demócratas “querían fronteras abiertas peligrosas”. Desde su primera candidatura a la presidencia en 2016, Trump ha mantenido una narrativa populista en la cual el enemigo son los inmigrantes mexicanos, ya que la mayoría de ellos les quitan el trabajo a los estadounidenses y, que además, suelen ser ladrones y hasta violadores y solo, algunos de ellos son buenos. Por otra parte, entre mayo y junio de 2019, Trump amagó a AMLO para firmar un acuerdo en donde México se comprometía a disminuir o eliminar la inmigración ilegal que pasaba del país azteca a territorio norteamericano, en caso de no firmarlo y cumplirlo, el gobierno estadounidense impondría aranceles a los productos mexicanos.

Es característica del populista de derecha tender al autoritarismo, al conservadurismo y, sobre todo, proteger los derechos de propiedad a capa y espada. El enemigo es el extranjero y lo desconocido, lo que “afecta a las oportunidades de crecimiento” del país y las noticias que van en contra del líder. Trump tiene veneno y no va a dudarlo en mostrarlo en las reuniones de trabajo que tenga el día de mañana y el jueves con López Obrador.

Asimismo, el jueves se plantea una reunión trilateral en donde se marcaría el inicio del T-MEC. No obstante, Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, no planea asistir, dado que tiene reuniones de trabajo con su gabinete, el parlamento y, principalmente, porque Trump amenazó, a través del representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, con imponer aranceles al aluminio y acero canadiense, en caso de no respetar los acuerdos del T-MEC. AMLO y Marcelo Ebrard hablaron el día de ayer con Trudeau para dialogar acerca de la invitación de Washington para las reuniones trilaterales, los esfuerzos de cada país en contra del COVID-19, el T-MEC y la inversión en energías renovables; sin embargo, la comitiva mexicana no pudo convencer al mandatario canadiense de asistir a la cumbre. López Obrador irá con parte de su gabinete y el Consejo Asesor Empresarial a tratar de obtener acuerdos que sean benéficos para el país.

Las negociaciones serán intensas y dependerá de la comitiva mexicana si estas salen benéficas solamente para la candidatura de Trump hacia la presidencia de Estados Unidos y para su popularidad o también serán positivas para los empresarios, migrantes y personas que dependen del tratado de libre comercio para subsistir. AMLO tiene que jugar con su mejor baraja y no puede permitirse ningún desliz si es que quiere ser el ganador. Por su parte, Trump tiene en bandeja de plata a la opinión pública, ya que si tiene los ases bajo la manga, la visita de AMLO lo apoyará en subir su popularidad, ergo, tener un incremento en la intención de voto para el partido Republicano rumbo a las elecciones del 3 de noviembre.