Bienestar

La mitocondria, ¿el objetivo en futuros tratamientos contra el trastorno depresivo mayor?

Samuel Pérez

25/Julio/2020


NUESTRA FÁBRICA DE ENERGÍA PODRÍA SER PIEZA CLAVE EN EL ENTENDIMIENTO DEL EPISODIO DEPRESIVO MAYOR QUE AFECTA A MÁS DE 300 MILLONES DE PERSONAS ALREDEDOR DEL MUNDO, SEGÚN DATOS DE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (WHO, 2020).

El trastorno depresivo mayor (MDD, por sus siglas en inglés) es un fenómeno que se produce a nivel mundial y se ha convertido en un grave problema socioeconómico. A pesar de décadas de investigación, los procesos fisiopatológicos subyacentes del MDD permanecen sin entenderse completamente; al igual que otros trastornos mentales, la información actual nos dice que el MDD afecta principalmente al sistema nervioso central (SNC) Un estudio publicado el 9 de Julio del presente año en la revista Nature, nos habla sobre el avance que hay en el entendimiento de la mitocondria como papel importante en la generación de estados depresivos en seres humanos.

El MDD no solo está asociado con fuerte sufrimiento individual, estrés y una mayor probabilidad de suicidio, si no también con complicaciones físicas que incluyen alteraciones cardiovasculares y cerebrovasculares, hipertensión, diabetes, enfermedades autoinmune, tumores e incluso cáncer; la relación entre el MDD y los factores de riesgo más altos para enfermedades físicas es algo que está bien documentado en la literatura científica.

Como viste en tus clases de biología de primaria, la mitocondria es un organelo (una estructura) que existe dentro de cada célula en nuestro cuerpo y es la encargada de, a través de diferentes procesos bioquímicos, convertir nuestra alimentación en energía (ATP) para correr, leer, analizar un texto, dormir, nadar, en fin, para todas las actividades que realizamos diariamente.

Contrariamente a mencionado antes de que el MDD es únicamente una enfermedad cerebral, se describieron anomalías en otros niveles biológicos fuera del sistema nervioso central (SNC). No solo existen cambios neurocognitivos, inmunológicos y fisiológicos, también cambios biomoleculares, alteraciones bioquímicas y bioenergéticas fueron reportados. En condiciones de estrés a corto plazo por algún evento emocional en la vida diaria, la respuesta fisiológica se activa y desencadena una serie de sucesos en nuestro cuerpo. Esto provoca una activación sistémica del sistema nervioso central y periférico, que a su vez se comunica con el sistema endocrino (hormonal) y el sistema inmune para responder óptimamente al estresante.

En contraste, la exposición crónica a estrés traumático puede conducir a una condición donde nuestro cuerpo no se adapta y permite que lo afecte a largo plazo. Esta reactividad alterada al estrés, que se considera resultado de la desregulación biológica de la respuesta a él, se acompaña por mayor producción de especies reactivas de oxígeno (ROS), éstas son compuestos de oxígeno que genera la mitocondria como producto secundario en la producción de energía. En este artículo nos cuentan que las tasas de producción de ROS crónicamente incrementadas se consideran un mecanismo central en la etiología (causas de la enfermedad) del MDD. Ahora bien, estas moléculas ROS presentadas en forma de radicales libres, atacan a las células incluidas las mitocondrias, así como las membranas celulares, proteínas e incluso a nuestro propio ADN.

Esto sugiere que los efectos del metabolismo energético de la mitocondria en el MDD están asociados con un suministro bioenergético deteriorado, observado en células inmunes recogidas de sangre periférica. La expectativa de que la mitocondria participa en la fisiopatología del MDD está respaldada por hallazgos basados ​​en la investigación en cultivos celulares. Estos muestran también que el metabolismo energético mitocondrial de las células del sistema inmune puede ser alterado por la exposición a inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina, es decir, fármacos antidepresivos.

Por último, es importante que exista un sueño saludable, ya que es fundamental para la reconstitución bioenergética de recursos de nuestro cuerpo, mantener una salud física buena y sobre todo una salud mental correcta es clave en el bienestar corporal y es momento de tomarle la importancia necesaria a una parte de nuestra salud que ha sido estigmatizada por décadas y que no se piensa que puede ser el trasfondo de enfermedades tan comunes como la hipertensión y la diabetes, como nos dice este estudio. Ya lo sabes, cuida tu cuerpo, cuida tu mente y cuida tu vida diaria.

Fuente: Karabatsiakis and Schönfeldt-Lecuona Translational Psychiatry (2020) 10:226 https://doi.org/10.1038/s41398-020-00901-7. Revista Nature.