Manifestantes y la policía. / Imagen de El País

Coyote Global

La lucha colombiana por la libertad

Maria Fernanda Camara Morales

17 de Mayo de 2021

El pasado mes de abril el gobierno del actual presidente de Colombia, Iván Duque, impulsó una reforma tributaria que pretendía subir los impuestos para recaudar más para el Estado. Esto causó una serie de protestas por parte de la ciudadanía, convirtiéndose en uno de los escenarios sociales y políticos más críticos para el país.

Para Valentina A, Valentina V, Juan E,
y todas las personas en Colombia que luchan por su libertad.

La base estructural de cualquier sociedad democrática es el respeto a los derechos humanos, el valorar la dignidad humana y la libertad de las personas ante todo. Una vez que se ven vulnerados estos tres aspectos fundamentales estamos frente a una sociedad oprimida, y por ende ante un gobierno opresor.

A finales del pasado mes de abril del presente 2021, se desató en Colombia una serie de eventos políticos y sociales que derribaron la estabilidad del país. El motivo detonante de la conmoción y las marchas por parte de la ciudadanía fue el impulso de una reforma tributaria por parte del gobierno del actual mandatario, Iván Duque, misma que pretendía poner en marcha medidas de aumento al impuesto al valor agregado (IVA) principalmente en productos de la canasta básica y a los servicios públicos como los de energía, acueducto y alcantarillado y gas domiciliario, además de servicios funerarios.

Iván Duque, presidente de Colombia. / Fuente: El Universal


Considerando el contexto actual de la crisis sanitaria causada por el COVID-19, se han extendido una serie de crisis sociales, laborales y políticas en todas partes del mundo. En el caso del país latinoamericano no ha sido la excepción. Durante el mes de abril del 2020, se reportó una pérdida de empleo para alrededor de 5.4 millones de personas. Para el final del año pasado, el cual, vale la pena recordar, fue el escenario temporal clave del desarrollo de la pandemia, la tasa de desempleo de Colombia se reporta como del 15,9%, una más altas de los últimos años. Motivo por el cual Colombia fue el país de la OCDE con el mayor desempleo, causando además una caída del 7% del PIB del país, la caída más grande en su historia. Considerando estas cifras laborales, el aumentar los impuestos fue, no solo crítico para la ciudadanía, fue improcedente.

Busqueda de empleo en el 2020 / Fuente: El País.com.co


Ante las manifestaciones de las y los ciudadanos colombianos, la respuesta inmediata del gobierno fue decretar un toque de queda y lanzar a la fuerza militar a frenar las manifestaciones. El resultado fue catastrófico. La ciudadanía no dudó en llamar a un paro laboral y a aumentar el nivel de las manifestaciones. En cuestión de 2 a 3 días de marchas se reportaron personas fallecidas, mujeres violadas, personas con pérdidas físicas y más de 1000 heridos. Por hablar de uno de los casos, se reportó a una mujer manifestante que reportó el 30 de abril haber estado de manera pacífica en la lucha, fue violada y agredida físicamente por 10 policías.

Una de las problemáticas fundamentales acerca del tema fue la poca publicidad ante los sucesos. En medios de comunicación internacionales el tema tardó alrededor de 3 días en ver la luz, mucha de la información se tenía hasta el 3 de mayo fue por redes sociales, ya que muchos y muchas de las manifestantes hicieron transmisiones en redes, subieron imágenes en tiempo real y viralizaron los eventos por medio de plataformas digitales como instagram, facebook y twitter. Principalmente, esta movida fue para exponer la violación a los derechos humanos que estaba sufriendo el pueblo colombiano, y sobre todo, pedir ayuda a la comunidad internacional.

Ya entrados en materia y con conocimiento acerca de los sucesos colombianos, fueron varios los agentes internacionales que se pronunciaron. Por mencionar, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), hizo un llamado urgente a garantizar los derechos humanos de libertad de reunión pacífica, y derecho a la vida de las personas en Colombia, pidió al gobierno recordar el Acuerdo de Paz firmado en 2016, mismo que ofrece los elementos para reglamentar y fortalecer la participación ciudadana, además de que invita a recordar que las acciones de la fuerza pública deben ser bajo la protección y el respeto por los derechos humanos. Por su parte, la Unión Europea a través del vocero del Servicio Europeo de Acción Exterior, Peter Stano, señaló que los actos violentos registrados en los últimos días atentan contra el derecho a la protesta y la libertad de expresión de los colombianos.

Protestas durante mayo 2021 / Fuente: Infobae


Después de más de una semana de manifestaciones, organizaciones de la sociedad civil, como lo son “Temblores” e “Indepaz”, denunciaron alrededor de 47 personas asesinadas, 963 fueron detenidas arbitrariamente, 12 mujeres victimas de violencia sexual, y alrededor de 548 desaparecidos. A pesar de que en este momento el gobierno retiró la reforma, las manifestaciones continúan, pues por los diversos escenarios negativos como el desempleo, la represión e inseguridad, están presentes y la ciudadanía organizada pide al gobierno reunirse para atender estos temas en mesas de diálogo.

Lamentablemente lo que está sucediendo en Colombia no es ajeno al resto de la región. América Latina es conocida internacionalmente por las luchas por la libertad que sus pueblos han tenido desde hace años, por las exigencias incansables a los gobiernos y la opresión de los mismos para con sus ciudadanos. Hoy es Colombia, pero mañana puede ser cualquiera. Velar, apoyar y respetar los eventos que está sufriendo Colombia es la principal manera en que como comunidad latina podemos incitar a la protección de los derechos humanos de todas las personas en el país. Haciendo el recuento de daños, nuestros hermanos colombianos están padeciendo una de las crisis más grandes en su historia, no solo por las marchas, sino por la respuesta tan violenta de su gobierno y la evasión del tema en los medios.

Protestas internacionales / Fuente: DW


Invito a que miremos a los ojos a las problemáticas políticas y sociales que llevaron a estos sucesos, hablar sobre el tema y seguir apoyando desde nuestras trincheras. Donde la información es poder, este artículo busca informar, y así, darles el poder a ellos y ellas, a quienes necesitan llevar este tema para seguir luchando por la libertad.