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Cultura

La cobra egipcia, la serpiente que mató a Cleopatra

Ayesha Gurría

26 de Mayo de 2021

La idea de que una cobra egipcia esperara al momento final de la vida de Cleopatra dentro de una canasta de higos, es cuestionada.

La última gobernante de la dinastía ptolemaica en Egipto decidió no ver la caída de su magno imperio. En manos de los romanos, el colapso era inevitable. Abrumada por el dolor y la angustia política, según narra el mito, Cleopatra decidió quitarse la vida con una cobra egipcia. A casi 2 mil años de su defunción, la causa de su muerte ha sido puesta en tela de juicio por diversos historiadores.

Pero, ¿cuál es la verdadera razón de la muerte de Cleopatra?

Entre las tensiones políticas con Roma y las profundas carencias que el Imperio Egipcio ya tenía, se ha asumido históricamente que Cleopatra se quitó la vida a los 39 años, en la ciudad de Alejandría, se dice que tomó a una cobra egipcia para que, con el veneno, terminaría con su propia vida. Se ha sugerido que se envenenó con ungüentos tóxicos, para evitar aceptar su derrota frente a Roma.

Sin embargo, una revisión reciente de la Universidad de Manchester cataloga como “imposible” este escenario, según la BBC. La posibilidad de que la serpiente estuviera escondida en una canasta de higos resulta, a lo más, metafórica, desde el punto de vista de los académicos británicos. Dada la presión del Imperio Romano para que la faraona cediera, es mucho más probable que haya perdido la vida de una manera precoz —y no por su propia mano.

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Según el análisis de la Universidad de Manchester, la cobra egipcia que protagoniza la escena final en la vida de Cleopatra habría sido lo suficientemente grande y poderosa como para matar a la gobernante y a las dos sirvientas que la acompañaban. Nadie habría podido escapar a la ira de una serpiente enfurecida de esa talla.

Por esta razón, los historiadores de Manchester sugieren que Cleopatra fue asesinada en Alejandría, en el año 30 a.C. Las luchas de poder, los intereses políticos y el poderío militar romano son causalidades más razonables, bajo este filtro histórico, para la muerte de la última faraona ptolemaica. Por lo demás, el relato de la cobra egipcia funge como un elemento literario para la epopeya del Antiguo Egipto.