Fuente: México Social

Coyote Nacional

La agenda de la nueva legislatura en el Congreso

Nicole Huerta Herbosch

30 de Agosto de 2021

Los nuevos integrantes de la Cámara de Diputados ya tomaron protesta y eligieron por consenso a la mesa directiva que dirigirá un año esa soberanía.

Todo está listo para que el próximo miércoles 1 de septiembre den inicio los trabajos de la sexagésima quinta legislatura del Congreso mexicano, luego de que 492 legisladores, de los 500 que fueron electos el pasado 6 de junio para formar parte de la Cámara de Diputados, tomaron protesta de sus cargos la tarde del domingo, quedando así instalada esa soberanía.

Con la ausencia de ocho diputados, los nuevos legisladores eligieron con 491 votos a favor, cero en contra y una abstención, a la mesa directiva que dirigirá los trabajos de la Cámara baja durante un año.

Este órgano de gobierno, cuyo presidente tiene la representación jurídica de la Cámara de Diputados, se integra por los siguientes legisladores: Los morenistas Sergio Carlos Gutiérrez Luna y Karla Yuritzi Almazán Burgos, quienes serán presidente y vicepresidenta, respectivamente; en tanto que el panista Santiago Creel Miranda también fungirá como vicepresidente, acompañado en el mismo cargo por Marcela Guerra Castillo, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Las y los secretarios de la mesa directiva serán Brenda Espinoza López (Morena); Karen Michel González Márquez (Partido Acción Nacional); Fuensanta Guadalupe Guerrero Esquivel (PRI); Jasmine María Bugarín Rodríguez (Partido Verde); Reginaldo Sandoval Flores (Partido del Trabajo); Jessica María Guadalupe Ortega de la Cruz (Movimiento Ciudadano); y María Macarena Chávez Flores (Partido de la Revolución Democrática).

Por su parte, en el Senado de la República, la exsecretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, fue electa presidenta de la mesa directiva de la Cámara alta, con el voto a favor de 79 senadores, 17 en contra y una abstención, en una sesión a la que no asistieron 29 legisladores.


Primero lo urgente

La nueva legislatura tiene diversos temas pendientes que no pudieron concluirse por falta de acuerdos en el anterior periodo legislativo, entre estos sobresale la discusión de la Ley Federal de Revocación de Mandato, norma que reglamentará la fracción IX del artículo 35 de la Constitución, con los detalles procedimentales que deben seguirse en caso de que al menos el 3% de la Lista Nominal de Electores solicite la aplicación de esta figura.

El problema con esta iniciativa de ley, cuya Cámara de origen es el Senado, es que en comisiones Morena avaló un dictamen que tergiversa la revocación de mandato, convirtiéndola en un ejercicio de ratificación del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, trasgrediendo lo que señala expresamente la Constitución.

La pregunta que quieren incluir los legisladores de Morena en esta ley omite la palabra revocación, dejando el cuestionamiento como si se tratara de un ejercicio de ratificación de mandato, figura que no existe en nuestro sistema jurídico.

Al respecto, la oposición en el Senado ya manifestó que no permitirá que se avale en esos términos el dictamen y lo mismo podría ocurrir en la Cámara de Diputados.

No obstante, al tratarse de una ley, esta no requiere para su aprobación de una mayoría calificada, por lo que Morena y sus aliados pueden aprobarla sin el consenso opositor, haciendo que este último bloque promueva ante la Suprema Corte una Acción de Inconstitucionalidad, lo que a la postre retrasaría el ejercicio.

Además de este tema, que es de sumo interés para el presidente López Obrador, y por ende forma parte de las prioridades de Morena, diputados y senadores deberán discutir la Ley de Ingresos para el 2022, mientras que de manera exclusiva los nuevos diputados tienen que aprobar el Presupuesto de Egresos para el próximo año.

El paquete presupuestal debe ser entregado a la Cámara de Diputados por el Ejecutivo federal a más tardar el 8 de septiembre próximo, según lo dispone el artículo 74 constitucional. La Ley de Ingresos tiene que ser avalada por los diputados antes del 20 de octubre y por los senadores antes del día 31 de ese mismo mes, de acuerdo con la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

A su vez, los diputados tienen como límite el 15 de noviembre para aprobar el Presupuesto de Egresos.

En ese tenor, el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, dijo recientemente a legisladores de Morena que el presupuesto no contemplará aumento de impuestos, ni la creación de nuevas obligaciones fiscales.


Luego lo importante

La nueva legislatura, en la que Morena no cuenta con mayoría calificada en ninguna de las dos Cámaras del Congreso, tiene ante sí un rezago de poco más de 4,300 iniciativas que hereda de sus antecesores. Evidentemente muchas de estas propuestas ya no serán retomadas, aunque otras sí deberían aprobarse en el menor tiempo posible.

Como ejemplo está la legislación para regular el consumo lúdico de la marihuana, cuya prohibición ya cuenta con una declaración general de inconstitucionalidad por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Si bien este tema no es tan importante, ya se convirtió en prioritario debido a que, en junio pasado, la Corte expulsó de nuestro sistema jurídico varios apartados de la Ley General de Salud que no permitían este tipo de consumo, es decir, ya existe un vacío legal que necesariamente debe regular el Congreso.

Lo mismo sucede con la intención de cambiar por completo la integración y funcionamiento del Instituto Nacional Electoral (INE) y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), manifestada por el presidente Andrés Manuel López Obrador. No se trata de un tema importante para la vida democrática de nuestro país, pero sí es relevante para el partido en el poder.

En esto la oposición ha sido tajante en su negativa, por lo que desde ahora ya se pueden augurar fuertes enfrentamientos en el Congreso, pues para llevar a cabo cambios en el INE y en el Tribunal Electoral se necesita reformar la Constitución.

México necesita contar con una legislación para prevenir y atender el desplazamiento forzado interno, además de que, en lo económico, desde el Poder Legislativo pueden avalarse apoyos e incentivos para las micro, pequeñas y medianas empresas, sector que está viviendo una severa crisis debido a la pandemia de Covid-19.

De igual forma, en la anterior legislatura, a la que se le denominó como de “la paridad de género”, ni siquiera se intentó discutir la interrupción legal del embarazo, y lo mismo sucedió con la creación de un sistema nacional de cuidados.

Las desapariciones forzadas y las desapariciones cometidas por particulares siguen siendo graves problemas que también requieren de la atención de los asambleístas, en tanto que la compra de vacunas en contra del Covid-19 igualmente debe formar parte de la agenda legislativa, considerando que el Poder Ejecutivo federal decidió no adquirir más biológicos para 2022.

En cuanto a las facultades no legislativas que posee constitucionalmente el Senado, en este primer año de la nueva legislatura la Cámara alta deberá elegir a un ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ante la conclusión, en diciembre próximo, del periodo de José Fernando Franco González Salas.