Póster de In the Earth. / Imagen de Mobi Racer

Cine, Entretenimiento

In the Earth, terror y covid

Fernando Roura

11 de Junio de 2021

In the Earth, la nueva película de Ben Wheatley y una de las primeras producciones británicas escritas y rodadas tras el primer confinamiento.

Se trata de la nueva película de Ben Wheatley, director que en su corta carrera asume cierto estatus de culto gracias a películas como Kill List (2011), Sightseers (2012) o High Rise (2015). La curiosidad, es que el propio Wheatley empezó a escribir el guión cuando se declaró la pandemia por coronavirus, y lo rodó poco después, con un presupuesto mínimo y no pocos problemas logísticos. Sin embargo, la sacó adelante y el pasado mes de enero pudo ser vista en Sundance.

Las películas sobre y para la pandemia del Covid-19 van a abundar. En parte respuesta a las propias ansiedades de los directores, en parte movimiento calculador de las productoras para ganar un poco más de dinero.

Sin embargo, las películas de la pandemia deberían abordar sus temas y argumentos como lo hace In the Earth. Esto es: que la pandemia y sus consecuencias sean el contexto, pero su argumento y su tema sean independientes a ella. Así, en vez de ignorar una realidad imposible de evitar, la íntegras de forma más o menos orgánica a una historia que se podría haber contado sin esas circunstancias. En el mejor de los casos, la pandemia y el confinamiento aportarán nuevas capas de complejidad a tu película, haciéndola parecer un producto directo de la misma, aunque no lo sea. En el peor de los casos, será una mala película, pero esas ya existían antes del Covid-19.

Mientras el mundo busca una cura para un virus desastroso, un científico y un explorador de parques se aventuran en las profundidades del bosque para ejecutar una investigación de rutina. A través de la noche, su viaje se convierte en un viaje aterrador a través del corazón de la oscuridad, el bosque va cobrando vida a su alrededor.

Escena de la película. / Imagen de IMDB


Aquí, en In the Earth, Ben Wheatley apuesta por una propuesta que utiliza el confinamiento que todas hemos pasado para usarlo como contraste a una historia de terror a cielo abierto. El escape de su protagonista al bosque, tras meses confinado, nos hace empatizar con él inmediatamente. Vemos en la naturaleza lo que ve él: un paradigma de libertad.

No tarda, por supuesto, en volverse contra él. Un bosque que se muestra hostil, no tanto porque sea una lucha del hombre contra la naturaleza sino porque se convierte en el campo de batalla donde cuatro seres humanos se enfrentarán entre sí por sus medios para relacionarse con ella. Un conflicto de ideas.

Escena de la película. / Fuente: IMDB


El terror de In the Earth no es sobrenatural. Se parece en cierta medida al de Midsommar, donde dos de los personajes toman ideologías cultistas y ritualistas para comunicarse con la naturaleza. O, en este caso, Parnag Fegg, el avatar del bosque ya sea en forma de dios menor o ritual de sacrificio.

Por otro lado, a todos los personajes les ha afectado el confinamiento (en la película ya hablan de una tercera ola, en la que se supone que estamos ahora mismo). Y es posible que estemos ante una de las pocas películas, fuera del neorrealismo o el cine social, donde la falta de ensayo sea beneficiosa para las actuaciones. Hay torpeza en ciertas lecturas de diálogo. En las primeras escenas, los personajes parecen no saber comunicarse.

Escena de la película. / Fuente: IMDB


Tanto Joel Fry como Ellora Torchia salen ganando por ello. Tienen los papeles más complicados, los más simples en fondo y forma y por ello los más complicados por las sutilezas que necesitan.

Dentro de la filmografía de Ben Wheatley, In the Earth está más cerca de Kill List que de High-Rise. Un terror que no siempre aterroriza, pero sí que incomoda. Si les gustan las experiencias psicotrópicas de A Field in England, les gustará In the Earth.