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Economía

Estragos de la caída histórica en los indicadores del mercado laboral. Economía informal y recuperación incierta

Daniela Flores

19 de Abril de 2021

El 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia por COVID-19, mientras que México lo hizo hasta el 30 de marzo del mismo año. Los días posteriores se presentó una caída histórica en los indicadores del mercado laboral.

La mayor parte de la población económicamente activa en México, se encuentra en el sector de la informalidad. No pertenecen al gobierno o a grandes empresas, pertenecen entonces a pequeños establecimientos o micronegocios, lo cual no garantiza en todos los casos estabilidad laboral ni seguridad social, debido a los distintos presupuestos y la situación de ocupación en la cual se encuentren (formalidad o informalidad). La ocupación informal fue de 20.7 millones en abril de 2020, según datos de la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE).

Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) junio 2021. elaboración propia

La ocupación informal involucra situaciones vulnerables y riesgosas respecto a la salud, alimentación, acceso a la educación y servicios básicos en materia de seguridad social. Tal es el caso de la Sra. Nayelli Camacho, quien durante 18 años se ha dedicado a la venta de desayunos escolares en el Estado de México.

Comenzó con su negocio en el año de 2003, año en el que sus 3 hijas aún dependían económicamente de ella y su esposo.

“Empecé el negocio para poder abastecer a mi familia de lo necesario para vivir, aunque mi esposo siempre me ha ayudado a solventar los gastos, yo quería tener un trabajo que me diera un ingreso extra para mi casa y los gastos de mis hijas, además crecí en un ambiente en el que hombres y mujeres trabajan y yo quería también una oportunidad para mí como mujer”

Nayelli nos cuenta cómo tuvo que adquirir habilidades de venta de manera empírica y gracias al ejemplo de su esposo y suegra, así como habilidades para poder administrarse, cosa que hizo muy bien, ya que al paso del tiempo fue adquiriendo las herramientas adecuadas tales como mesas, recipientes y demás para poder brindar un mejor servicio.

Al contar con una fuente propia de subsistencia y encontrarse autoempleada, Nayelli pudo tener un negocio próspero y lograr combinar sus faceta como madre y ama de casa, aspecto importante a considerar en la vida laboral de una mujer en México.

“Nunca pensé en trabajar en otra parte ya que mi esposo deseaba ser el proveedor total del hogar, sin embargo yo me sentía con esa necesidad de apoyarlo, tener un empleo, sentirme útil y a la vez poder brindar más oportunidades a mis hijas”

Gracias a la solvencia que logró Nayelli en conjunto con su esposo pudo cubrir los gastos de sus hijas en edad escolar y darles una vida digna.

Sin embargo, el 30 de marzo de 2020 su vida cambió drásticamente. Nayelli nos cuenta cómo ha sido este último año lleno de altibajos, desesperanza e incertidumbre.

La vida de Nayelli antes de la pandemia iniciaba a las 4:00 am para estar puntual antes de la entrada de los alumnos a la escuela y poder proveer de alimentos limpios, frescos y de calidad a los estudiantes.

“A las 4:00 de la mañana me levantaba para poder bañarme, peinarme y preparar los alimentos, siempre le he dado la importancia debida a mi trabajo. Me gusta preparar los alimentos con limpieza y que lleguen frescos”


Nayelli y su familia creyeron que se trataba de un descanso, sin embargo no fue así.

“Cuando nos dijeron que no habría clases durante dos semanas e incluso las autoridades reiteraron que no eran vacaciones, creí que era un pequeño descanso, pero en cuestión de días todo cambió. La idea del regreso a clases se desmoronó cuando dijeron que probablemente sería hasta agosto. Inmediatamente me puse a ver todas las fechas de caducidad de mis alimentos, algunos los ocupe en el hogar y otros los vendí a precios más bajos entre mis familiares para poder recuperar un poco de dinero”

A raíz de la pandemia Nayelli ha tenido que buscar nuevas fuentes de ingresos, sin embargo, se ha encontrado con grandes barreras, tales como su edad y su nivel de estudios

“No es cierto que existan oportunidades para poder integrarnos a un empleo, siempre son muchas trabas y una de las más frecuentes es mi edad, tengo 46 años y aún me siento con la vitalidad de aprender y trabajar. No entiendo por qué los apoyos para personas de la tercera edad son a los 65 años cuando 20 años antes ya no tienes oportunidad de integrarte al mercado formal, es una incongruencia”

Imagen de INEGI, elaboración propia

En México, las edades y montos para los adultos mayores se han modificado a través de los sexenios, durante los 2 años de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, la edad ha sido de 68 años como fue planteado desde el inicio de su gobierno, sin embargo el pasado 21 de marzo del presente año, el presidente anunció cambios en el entrega de la pensión para adultos mayores, hecho que ha causado revuelta debido al periodo y las cercanas votaciones.


Nayelli se cuestiona la dificultad de ser contratada a los 40 años de edad y tener casi nulas posibilidades de obtener un trabajo digno, cuando los rangos de edad respecto a los distintos apoyos para adultos mayores distan mucho de la edad en la que se vuelve parcialmente inaccesible encontrar un trabajo, lo cual considera se ha acentuado a raíz de la pandemia.

Nayelli vive en el límite de la Ciudad y el Estado de México es por ello que accede a distintas actividades en el Estado de México, una de ellas su trabajo, motivo por el cual se encontró con una limitante al momento de solicitar el seguro de desempleo de la Ciudad de México ya que al solicitar el seguro de desempleo que brinda el gobierno de la Ciudad, se encontró con que debía presentar una constancia por sus años de trabajo, a lo que ella presentó una credencial de identificación de su puesto, la ubicación y giro (no se precisa mayor información) brindada por el gobierno del Estado de México el sexenio pasado, sin embargo la instancia invalidó esta credencial, cabe destacar que esta acción la realizó como una instancia ya que ella vive en la Ciudad de México, de igual manera al acercarse al Gobierno del Estado de México no recibió respuesta favorable ni obtuvo acceso a alguna convocatoria ya que nuevamente solicitaban una constancia comprobable de su trabajo.

Nayelli no pudo acceder a ningún tipo de apoyo debido a que se encuentra en el empleo informal y aunque existen programas que incluyen a este tipo de empleos, tanto el Gobierno de la Ciudad de México como el del Estado de México, invalidaron la tarjeta de identificación de su negocio, tarjeta otorgada por el gobierno del Estado de México.

La situación de Nayelli como muchas otras forman parte de una relación directa entre actividades del sector informal que surgieron gracias a alguna actividad formal, sin embargo, no existe o es inaccesible un apoyo o amparo tangible o de fácil de acceso.

Por otra parte, en materia de seguridad social y acceso a servicios de salud eficientes Nayelli nos cuenta como anteriormente no percibió esos temas como una preocupación.

Nayelli ha sido autoempleada durante 18 años, sin acceso a servicios de salud de calidad ni prestaciones por parte del Estado más que los financiados de manera propia cuando surgía alguna eventualidad o enfermedad con alguna de sus hijas. Ella misma o su esposo con un ingreso activo lograron siempre solventar estos gastos, es hasta una vez iniciada la pandemia cuando se han visto mayormente afectados ya que no cuentan con servicios de salud de calidad, por otra parte ha sido un problema no poder acreditar su tipo de trabajo y además no contar con demás prestaciones y no tener la esperanza de un monto asegurado para su vejez les ha hecho aún más incierta y llena de estragos la pandemia.

Nayelli tiene la esperanza de poder regresar a sus actividades como antes y poder ser fuente de ingresos nuevamente en su casa, sólo que ahora se replantea las desventajas de no pertenecer a una gran empresa y ser autoempleada.


Nayelli Camacho es una de las mujeres que como todas, merecen oportunidades para poder crear sus propias fuentes de empleo con un sustento sólido y con apoyo o poder acceder a oportunidades dignas de trabajo.
La reinserción al mercado laboral es una labor por la cual las autoridades deben velar y actuar para brindar los medios para poder hacerlo más accesible.