Opinión, Nacional

El renacimiento

Ángel Enrique Dupuy

14/Diciembre/2020

El renacimiento del arte de la palabra a través de un arco, unas flechas, una paca y 3 concursos. ¿Cómo se ve en la realidad?

Estamos listos para una nueva batalla, en donde tal vez nos volvamos a encontrar o tal vez nunca volvamos a saber de nosotros. El mundo cambia y si no nos reinventamos, es muy probable que nos quedemos en el camino.

Para salir victoriosos en la primera ronda, es necesario aprender de nuestros errores, internalizar los pensamientos y externalizar las flechas más puntiagudas para poder sostenerlas con el arco de la victoria.

Vemos el centro de la paca, la mira está donde debe de estar y esperamos a que el clicker nos de la señal para tirar la flecha. Tiramos un 8 pero podemos hacerlo mejor. Sacamos otra flecha de nuestro carcaj, esta vez de fibra de carbón, la ponemos en el arco y tensamos hasta que el clicker nos indique, ahora es un 9 cercano al 10 pero todavía no es un 10.

Repetimos la acción y vemos que lanzamos una flecha de 10 pero no de X (el centro de la paca), entonces todavía podemos ser mejores y lo intentamos varias veces hasta que la flecha se dirige a la X. Lo hemos logrado, vencimos a los fantasmas que no nos permitían llegar hasta ese punto, pero ahora necesitamos mantenernos en dicho espacio, si nos caemos al 9, al 8 o al 7 tenemos que recuperarnos y en los siguientes tiros hacer 10’s y X’s.

La vida es así de caprichosa, hay veces que estás arriba y días en donde estás abajo, pero el objetivo de lograr nuestros sueños es lo que nos hace caminar hasta el fin del arcoíris.

Esta semana me tocó presenciar tres concursos emblemáticos para la sociedad; el primero fue de debate político y el otro de discursos y, el concurso nacional de oratoria. El concurso estatal de debate político del IMPAJOVEN (el Instituto Morelense para los Adolescentes y personas Jóvenes del Estado de Morelos) es uno de los pocos que existen en nuestro país. Hasta 2018, en México existía el concurso de debate político, los 32 estados organizaban sus etapas territoriales, después los ganadores iban al torneo regional y, los ganadores de los mismos lograban pasar al concurso nacional. Había 4 categorías y diversos premios para los ganadores.

El concurso lo organizaba el Instituto Mexicano de la Juventud, en ese entonces órgano desconcentrado de la Secretaría de Desarrollo Social. En la transición del PRI a MORENA, el concurso desapareció, algunos lo atribuyen a la forma de ver el debate para el ejecutivo federal, otros porque existían supuestos de corrupción en el mismo. La verdad absoluta no existe, pero lo que sí es que se dejó de lado a una juventud ansiosa de poder expresar sus ideas, sentimientos y opiniones en un estrado.

Afortunadamente, el IMPAJOVEN los sigue realizando y en las 3 categorías que me tocó juzgar observé que las y los jóvenes están dispuestos a luchar cara a cara, cueste lo que cueste por lograr obtener los primeros lugares en la competencia.

El segundo fue un concurso de discursos de una preparatoria de la Ciudad de México, en donde 13 participantes lograron influir y persuadir al jurado con un sentido de amor, respeto y bondad en sus voces. Cabe resaltar que México es el capitán del barco latinoamericano en los discursos y la oratoria. Cuando México habla, México obtiene los reflectores.

El último fue el concurso nacional de oratoria del Instituto Global de Comunicación y Expresión Pública con sede en Tlaxcala. 32 concursantes de todo el país maximizaron sus utilidades al imprimir en cada categoría (discurso escrito, discurso improvisado, debate y conferencia) su sello de estancia en el estado, ¿cómo? A través de vastos discursos con fondo y forma que los acreditó como aprendices y partícipes del lenguaje artístico y político mexicano. En esta edición Baja California obtuvo el primer lugar, seguido de Aguascalientes y Querétaro.

Son ediciones que hace dos años veríamos como surrealistas, algunos concursos son híbridos (presenciales y virtuales), otros son 100% virtuales pero no hemos visto alguno que sea 100% presencial. Es cierto que México está en semáforo rojo y de hecho la Ciudad de México ya rebasó hasta los niveles de hospitalización de mayo, en donde supuestamente estaba el pico de la pandemia, pero ello no quiere decir que las competencias se acaben.

Las plataformas digitales son una gran herramienta de apoyo; sí, no es lo mismo estar en un atril que viendo una pantalla para dar un discurso, pero es la única forma conocida hasta el momento para protegerse al 99.9% del virus del SARS-COV-2.

Si uno quiere conseguir su objetivo de superarse personalmente y luchar por sus sueños, lo hará estando o no en un recinto, con o sin una paca, con o sin flechas, lo hará por el amor al arte de la palabra, por amor a sí mismo y por amor a sus sueños. Para nada bajar la guardia, diciembre es complicado el estar solos en casa pero, en caso de hacer reuniones familiares, por favor, con sana distancia.