Koeman tiene tiempo para la nueva temporada.. / Imagen de FC Barcelona

Deportes, Fútbol

El plan de Koeman

Fernando Roura

7 de Junio de 2021

Con la confirmación de su continuidad en el Barça, Ronald Koeman ya ha comenzado a trazar su plan para el próximo curso y define todas sus prioridades.

Joan Laporta ha confirmado que Ronald Koeman continuará al mando del FC Barcelona y cumplirá su contrato, que vence al final de la temporada 2021-2022. El neerlandés se enfrenta a un gran reto en la Ciudad Condal y tendrá que demostrar que el club no se equivocó en darle continuidad a su proyecto y apostar por él, cuando estaba inmerso en un sinfín de críticas por la forma en la que el Barça terminó el pasado curso en LaLiga Santander.

La exigencia en esta oportunidad será mayor y tendrá que reflexionar sobre todo los errores que se cometieron en el curso pasado, que no fueron pocos. A Koeman se le criticó constantemente que no acertaba tácticamente. Probó muchos sistemas, pasando del 4-3-2-1, al 4-3-3 y casándose, finalmente, con el 3-5-2 que, de cierto modo, 'resucitó' al Barça a mitad de temporada, pero no fue suficiente para conseguir la gran hazaña del doblete, ya que a los blaugrana les faltó una milla extra y motivación para alcanzar el objetivo.

Del mismo modo, sus sustituciones y decisiones cuando el Barça peor lo pasaba (frente al Granada, Levante, Celta de Vigo...) fueron indescifrables para todo el barcelonismo, dejando la sensación de que, en vez de mejorar la propuesta, sembraba muchas más dudas. En definitiva, su papel (y figura) quedó muy cuestionado. Ahora, sin embargo, tiene una oportunidad de oro y más alternativas para convertir al Barça en un equipo con garra, al que nunca le falten las ganas de competir.

Koeman y la platilla. / Imagen de Marca


Mientras disfruta de sus vacaciones, Koeman comienza a trazar su plan para la próxima temporada y se mantiene atento, en todo momento, de los movimientos en la Ciudad Condal, que no son pocos. En esta ocasión, con Laporta, las cosas son muy diferentes y el neerlandés tiene herramientas con las que mejorar su equipo, comenzando con los fichajes (que había pedido desde que llegó, el verano pasado).

Laporta y los jugadores. / Fuente: Mundo Deportivo


A los de Memphis Depay (es inminente) y Georginio Wijnaldum (en una situación más complicada), se le ha añadido la llegada de Eric García, Sergio el 'Kun' Agüero y Emerson Royal, tres incorporaciones cerradas que llegan para reforzar dos zonas del campo que se vieron muy señaladas en el curso pasado: la defensa y la delantera. Koeman ahora cuenta con jugadores de mucha calidad que pueden ser claves para que el Barça vuelva a tocar el cielo, en España y Europa.

Las exigencias de Koeman no se detendrían con lo que hay de momento, todo lo contrario. El de Zaandam es consciente de que, por ejemplo, es necesario un nuevo lateral izquierdo para que sirva de competencia a Jordi Alba, considerando que Junior Firpo no ha conseguido ser el jugador determinante que el equipo culé esperaba. A su vez, se espera que pida un nuevo atacante e impulse la operación salida del club de varios jugadores que no tienen cabida en su proyecto.

Eric Gracía. / Fuente: Besoccer


Con todo eso en cuenta, el ex de la selección neerlandesa será capaz de formar un equipo muy diferente, más capaz, más competitivo y funcional que deje de ser predecible e inspire confianza. Ese será el gran antídoto a uno de los grandes males del Barça en el curso pasado, que no fue capaz de vencer a los grandes: ni al Real Madrid, Atlético, París Saint-Germain... Y que quedó retratado en noches importantes (ante el Granada y Levante).

Con todas las incorporaciones y salidas, Koeman podrá finalmente cumplir con las exigencias del club y demostrar que también puede ser el héroe blaugrana (como lo fue en Wembley en el año 1992) en el banquillo. A mediados de julio, cuando los jugadores comiencen a reincorporarse tras los compromisos internacionales, podrá sentarse con su staff técnico para trabajar en profundidad en el nuevo Barça.

Eso sí, está obligado a dejar atrás los errores del pasado, porque esta vez no tendrá la excusa de que no le dieron los jugadores que él quería. La presión, como siempre, es máxima, pero ahora sabe que su continuidad (más allá de 2022) depende del rendimiento de los culés y los títulos que consigan, porque ya no tiene un contrato que lo ampare.