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Marcelino con la Supercopa / Imagen de AS

Deportes

El Athletic vence al Barça en la prórroga

Fernando Roura

18/Enero/2021

Wiliams desequilibró la balanza para darle el tercer título al Athletic y Messi acabó expulsado por primera vez con el Barça tras un arbitraje muy discutible de Gil Manzano.

El Athletic frenó la racha del Barça y se hizo con el título de la Supercopa de España en el tercer partido de Marcelino en el banquillo rojiblanco. Los vascos, que habían eliminado al Madrid en las semifinales, doblegaron a un conjunto azulgrana que sumó su segunda prórroga en cuatro días, desperdició dos goles de Griezmann y se mostró muy débil en defensa. Los vascos igualaron el 1-0 de Antoine en la siguiente jugada y en la segunda parte forzaron la prórroga en una jugada ensayada a falta de un solo minuto para el final. En la prórroga, Williams, con un golazo, puso el definitivo 2-3 que dio la tercera Supercopa de España al conjunto vasco.

Koeman quería esta Supercopa y escondió la convocatoria hasta una hora antes del partido y apostó por su mejor once, con Leo Messi comandando el equipo después de perderse las semifinales ante la Real por molestias y colocando a Dest, que también llegaba tocado y se resintió.

Tampoco se guardó nada Marcelino en el Athletic. El asturiano repitió el mismo once que eliminó al Madrid, con el único cambio de Yeray por Núñez en el eje.

Puestas las cartas sobre la mesa, los dos equipos se mostraron un excesivo respeto en el arranque. El Athletic presionó alto, pero no asustó. Eso sí, dificultó, y mucho, que el Barça pudiera trenzar dos jugadas seguidas. De hecho, cuando los azulgrana tenían el balón mostraban una imprecisión excesiva. Ni De Jong, ni Pedri consiguieron conectar con los delanteros, con Griezmann volcándose tanto en defensa como arriba.

Nos podríamos haber ahorrado los primeros 40 minutos. De hecho, el primer disparo con peligro llegó por parte del Athletic en el minuto 26, con un disparo de Capa llegando desde el lateral al área rival, que obligó a Ter Stegen a sacar el balón con la mano cambiada. El Barça aún tuvo que esperar más. Hasta el 37 no llegó la primera ocasión azulgrana, con un disparo alto de Messi desde fuera del área. Sin embargo, en el 40, en la primera jugada de combinación del partido, llegó el 1-0. Leo cambió el juego desde la derecha buscando la llegada de su socio Alba y éste, casi pisando la línea de fondo, centró atrás buscando al 10, que no llegó a rematar, pero el balón le quedó a Griezmann en el punto de penalti y éste no perdonó.

Pero poco le duró la alegría al Barça. En la jugada siguiente, De Marcos remató un centro desde la izquierda de Williams para volver a poner las tablas, aprovechando también un despiste defensivo de Alba, al que le ganó la espalda.

Pese a que los dos equipos volvieron a mostrar sus reservas, poco a poco se fueron soltando y el partido ganó en emoción. El Barça encadenó dos ocasiones consecutivas, una de Messi rozando el palo y otra que no supo concretar Griezmann.

Pero cuando mejor estaba el Barça, replicó el Athletic con una jugada a balón parado. Muniain centró una falta lateral y Raúl García remató de cabeza para batir a Ter Stegen dentro del área. Pese a que el árbitro había dado gol, el VAR instó a Gil Manzano a anular el gol por fuera de juego.

Y a partir de ahí, se acabaron las especulaciones. Los dos equipos se lanzaron a por la victoria. De nuevo lo tuvo el Athletic, pero Williams desaprovechó un regalo de Araujo, que le dejó un balón muerto, pero el delantero rojiblanco tiró fuera.

Quien no perdonó para el Barça fue Griezmann. El francés aprovechó un centro desde la izquierda de Alba para batir a Unai Simón y adelantar de nuevo a su equipo con su segundo gol de la noche. La jugada la inició Dembélé, que justo se había cambiado a la izquierda y habilitó a Alba para que éste centrara y Griezmann rematara a placer. El Barça tenía el título a 14 minutos y pudo sentenciarlo con una contra iniciada por Dembélé y en la que participaron Griezmann, Messi y De Jong, que no concretó. Pero Marcelino no se rindió y rápido puso toda la carne en el asador y la apuesta le salió redonda. A un minuto del final, Villalibre, uno de los cuatro cambios que hizo, logró el tanto que forzaba la prórroga. Una nueva falta lateral, en este caso forzada por Lenglet, y botada de nuevo por Munian, la remató el delantero tras verse habilitando por Alba. Antes del gol, Koeman refrescó a su equipo con Pjanic y Braithwaite.

El Athletic consiguió darle la vuelta al marcador a los cuatro minutos de la prórroga con un golazo de Williams. El delantero del Athletic recibió un balón al borde del área y, con una parábola espectacular, metió el balón en la escuadra de Ter Stegen. Koeman recurrió a Riqui y apostó por Araujo para que se instalara en el área del Athletic para rematar.
En el 110, tras un centro de Messi lateral, a punto estuvo de marcar en propia puerta Unai Núñez. Y justo después, Griezmann, tuvo una ocasión clarísima para firmar el 3-3, pero esta vez no estuvo acertado. Fruto de la impotencia, Messi acabó expulsado por primera vez con el Barça tras un golpe a Villalibre cuando trataba de sacárselo de encima. Gil Manzano poco ayudó con su arbitraje permisivo en Sevilla, ciudad maldita para el Barça.