Imagen propia / Imágenes AP, Twitter de Ricardo Anaya y SS de Ventaneando, de Tv Azteca.

Nacional, Opinión

El “ventaneando” de la mañanera

Jorge A. Oropeza

25 de Agosto de 2021

Durante‌ ‌los‌ ‌últimos‌ ‌tres‌ ‌días‌ ‌hemos‌ ‌visto‌ ‌el‌ ‌vaivén‌ ‌de‌ ‌intercambio‌ ‌de‌ ‌mensajes‌ ‌
entre‌ ‌el‌ ‌tlatoani‌ ‌de‌ ‌macuspana‌ ‌y‌ ‌el‌ ‌‌sillicon‌ ‌kid‌‌ ‌de‌ ‌Querétaro,‌ ‌pero‌ ‌desmenucemos‌ ‌
un‌ ‌poco‌ ‌ambos‌ ‌discursos.‌

El siguiente texto es un artículo de opinión, el contenido reflejado es únicamente la opinión del autor y no representa ninguna afiliación política o postura del medio Coyote Informativo.

Esta semana en la jauría tenemos un ejercicio que parece sacado de un programa de entretenimiento barato. Así que fíjate Pedrito que tengo información nueva sobre el whitexican favorito queretano, Ricardo Anaya.

¿Qué pasó? Hoy en la mañana subió un vídeo en redes sociales en dónde dijo que comparecerá mañana en el reclusorio norte si también lo hacían los hermanos del sacrosanto tlatoani. Y es que fíjate Pedrito que desde el sábado anunció el presidente una lista de cargos, principalmente en declaraciones de Lozoya, que mandaría a Anaya 30 años en la cárcel.

El ex candidato y el actual presidente llevan teniendo diálogos con Niurka Marcos y el bombón asesino en Ventaneando. El presidente dedicó 58 minutos de sus mañaneras en total para hablar sobre la necesidad de ir a la justicia y en su retórica típica lopezobradorista que si nada temes, nada debes.

¿El problema? Qué Anaya ya lleva la bandera maderista, anunciando desde el sábado que dejaría el país. Y si, a pesar que la narrativa del presidente deja mucho que desear y muestra de nuevo la persecución populista para eliminar cualquier tipo de competencia (bien ahí, mi Stalin), hay algo importante detrás.

Una vez más, el presidente utiliza recursos y acusaciones públicas para limpiar “el buen nombre” de la política mexicana. Cómo si la “fumigación” de políticos viejos fuera única para el PRIAN, y no a las ratas y cucarachas como Barlett que siguen en su gobierno.

Y como mencionó Silva-Herzog, Anaya tampoco es de fiar. Nadie defiende al expanista, que probablemente sí tenga varios esqueletos en su clóset, incluyendo empresas factureras en el mismo estado del que diputado.

Pero lo único que nos demuestra estos movimientos del presidente es que es capaz de perseguir a cualquiera que comience a molestarlo. Anaya llevaba casi un año subiendo vídeos a sus redes sociales de crítica política, pero no fue hasta ahora en que empezó a darse cuenta del impacto que tenía. Después de un aumento en casos, debilidades en manejo de pandemia, el peor rating hasta ahora, y con su obra magna de revocación de mandato en la mira. Además de las elecciones cada vez más cerca.

¿A qué le tiene miedo? ¿A qué Anaya atraiga al sector empresarial, harto por el pésimo manejo de la pandemia? O es una cacería de brujas más a la Esther Gordillo con EPN, dónde importa la imagen pública para darle credibilidad a la cuarta. O quizá tiene algo de razón el queretano, en que quiere verlo en rejas para que Ebrard o Sheinbaum sean sus candidatos favoritos en las próximas elecciones.

Mi única preocupación con esto es que se desvíen temas de interés y salud pública en el talkshow de Obrador con tanta frecuencia. El presidente y su máquina de propaganda cada vez tiene más terreno y hasta suena Orwelliano el asunto de tener de 3 a 4 horas programadas diarias para notas de espectáculos de los enemigos del presidente.

Al final cierro la columna Pedrito, con tres reflexiones. Primero, que ni Anaya ni Obrador son Madero. El huir del país por problemas políticos sólo refleja que el menester político sigue y seguirá cómo siempre ha sido. Segundo, que el talkshow del presidente seguirá expandiéndose como máquina propagandística en la agenda obradorista. Tercero, que sinceramente seas político o vedette en algún show de cabaret, el circo mediático creado es el mismo.