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Bienestar, Estilo de vida

Ejercita tu cuerpo, ejercita tu mente

Paola Marcial

17 de Mayo de 2021

Toda mi vida he escuchado que es bueno —para la salud— hacer ejercicio, pero nadie profundiza al explicarme por qué; así que aquí te traigo algunos motivos por los que tu cuerpo te agradecería ejercitarte.

Una cosa muy importante que debemos considerar al realizar cualquier acción, es que tenga sentido para nosotras, que sintamos que tiene un propósito, que siembre una intención que podremos cosechar en un futuro o que nos dará satisfacción. De lo contrario, es muy probable que no repitamos la actividad; y en el caso del ejercicio, no nos adherimos al proceso. Porque sí, ejercitarse es un proceso en el que echamos a andar un montón de herramientas, no sólo hablando de habilidades físicas, sino también de algunas mentales y hasta sociales. La adherencia al ejercicio es la constancia y la capacidad que tenemos para integrar la actividad física como un hábito a nuestra vida, más que como un evento extraordinario que llevamos a cabo de vez en cuando.

Ahora, para encontrarle sentido a ejercitarnos, te voy a contar un poco sobre lo que sucede a nivel cerebral cuando realizas actividad física. La actividad física produce contracciones en los músculos que se usan al movernos, liberándose algunas sustancias mensajeras a la sangre para llevarlas a diferentes partes del cuerpo, entre ellas, el cerebro. Una vez que están ahí, lo que hacen es inducir procesos tales como la liberación de neurotransmisores, que sirven para llevar información entre las neuronas. Entre estos neurotransmisores se encuentran las endorfinas, la dopamina, la serotonina y la norepinefrina.

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-Las endorfinas promueven la calma, mejoran el humor, reducen el dolor y potencian funciones del sistema inmune, entre otras cosas.

-La dopamina nos ayuda a la regulación del estrés e influye en nuestra manera de reaccionar ante estímulos que consideramos positivos, como la comida o el sexo. Además, regula la memoria y otros procesos cognitivos asociados al aprendizaje y la toma de decisiones.

-La serotonina es conocida como la hormona de la felicidad porque sus bajos niveles están asociados a la depresión y a la obesidad. Tiene un papel importante en la digestión, la regulación de la temperatura corporal, el ciclo de sueño y en el combate contra el estrés y ansiedad.

-La norepinefrina se relaciona con la motivación, la ira y el placer sexual.

Con los niveles justos de cada uno de estos neurotransmisores, tendríamos todos esos beneficios que no sólo se presentan durante la actividad física, sino que se mantienen todavía después de ella.

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Según los psicólogos del deporte Weinberg y Gould, el ejercicio también puede influir de manera importante en el autoconcepto a través del logro de objetivos, cambios de la forma física, experiencias sociales y sensaciones de bienestar, dominio y control, entre otras.

Probablemente el conocer toda esta información no sea lo que dé el sentido para realmente ejercitarnos, pero siendo conscientes de lo que sucede en nuestra mente y cuerpo, podremos prestar atención cuando vivamos los beneficios y conozcamos su origen para que poder repetirlo.

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Desde mi experiencia, considero que uno de los pasos más difíciles es empezar, así que te comparto algunas recomendaciones que hacen los especialistas Weinberg y Gould:

-Realiza el ejercicio que te sea agradable. No todos los tipos de ejercicio son para todas las personas, hablando desde los gustos hasta las capacidades. Es importante realizar una actividad percibas agradable, divertida, entretenida; de lo contrario, probablemente la quieras dejar después

-Ajustar intensidad, duración y frecuencia: Cada una tenemos nuestros propios límites físicos que no debemos sobrepasar para no someter a nuestro cuerpo a niveles que dejan de ser positivos. Sobre todo, al comenzar, hay que entrenar sin salirse del área en la que una se sienta cómoda, pues si resulta demasiado difícil, podríamos perder el interés.

-Diario de ejercicio. Esta técnica nos puede ayudar a monitorear nuestro proceso y registrar información que nos funciona o no, para saber cómo ir estructurando nuestros entrenamientos a través de la repetición de lo que nos funciona.

-Reforzar el éxito. Desde las palabras, hasta lo material, esta es una técnica que sirve para hacer de este, un proceso satisfactorio.

-Encontrar un buen lugar para realizar el ejercicio. O más de uno, pues las excusas para no hacerlo pueden surgir muy fácilmente, entonces debemos evitar que la ubicación sea una de ellas.

-Escuchar música. Esta técnica motivacional es muy popular porque puede hacer el ejercicio más divertido, además de que hasta puede percibirse más fácil.


Integrar un nuevo hábito a nuestra vida lleva su tiempo y esfuerzo, entonces es importante no recriminarnos si no resultó bien a la primera. Como quiera, conocer esta información puede ser útil si quieres iniciar este proceso o si ya estás en ello.