Cultura

Dos‌ ‌monjes (1934)

Gustavo Álvarez

17/Diciembre/2020

Una‌ ‌película‌ ‌mexicana‌ ‌que‌ ‌recuerda‌ ‌al‌ ‌expresionismo‌ ‌alemán.

Durante la primera guerra mundial se gestó un movimiento artístico en Alemania, que se extendió hasta el periodo entre guerras, conocido como expresionismo alemán. Esta vanguardia se manifestó en distintas disciplinas, desde la pintura hasta el cine. En esta última, el desarrollo dejaría a su paso producciones cinematográficas representativas como El gabinete del doctor Caligari (1920), Fausto (1926) o Metrópolis (1927). Su influencia en el cine sería clave para el desenvolvimiento de distintos elementos que después serían representativos para tal o cual cinematografía. En México influiría para darle paso al cine gótico.

Juan Bustillo Oro, que para 1932 era considerado un dramaturgo destacable por su participación en Teatro ahora y por montar su vanguardista obra Masas, sería el pionero del cine gótico en el país. En 1934 dirigiría, montaría y adaptaría la obra de José Manuel Cordero, dicha adaptación se llamaría Dos Monjes (1934); protagonizada por Víctor Urruchúa, Carlos Villatoro y Magda Haller. El largometraje se concentra en un monasterio donde el reencuentro entre dos frailes, Fray Javier (Carlos Villatoro) y Fray Juan (Víctor Urruchúa), revelará que su pasado los conecta el amor por una mujer llamada Ana (Magda Haller).

La cinta implementa claro oscuros, escenarios asimétricos, iluminación que enfatiza los gestos humanos y un aura llena de misticismo que para el final de la película fluye y se ve en todo su esplendor. Bustillo Oro adapta un melodrama a los tonos establecidos en Alemania.

Se nos presenta, de manera expositiva, una doble línea narrativa que influye en el pensar y acciones de los protagonistas. La película se extiende para ver dos puntos de vista en donde los personajes principales generan un conflicto a nivel psicológico. Son rehenes de pensamientos erróneos que los han consumido con el pasar de los años.

Todo esto culmina de manera funesta, con una estética sombría, que es contrastante con el transcurso de los acontecimientos y que tiene cabida dentro de las características expresionistas. Teniendo en comparación el final de Fausto, en donde también hay un contraste con el desarrollo de la historia.

Así pues, Dos monjes destaca las características más importantes de la vanguardia alemana perdurando así por su valor técnico e influencia que Juan Bustillo Oro imprimió en la cinta. Además, sentaría las bases melodramáticas por las cuales el director sobresaldría en la época de oro del cine mexicano.

La película se puede disfrutar en YouTube, en el canal de la filmoteca de la UNAM como parte de su programa de Cine en línea.