Fuente: Infobae

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Cumbre de Líderes de América del Norte: primera reunión trilateral desde hace cinco años

Nicole Huerta Herbosch

19 de Noviembre de 2021

El jueves 18 de noviembre se llevó a cabo uno de los eventos políticos más importantes en el continente, la IX Cumbre de Líderes de América del Norte (CLAN).

La IX Cumbre de Líderes de América del Norte (CLAN) es una reunión multipropósito realizada en Washington, D.C., con los jefes de estado de la región norte de América.

Justin Trudeau, primer ministro de Canadá; Joe Biden, presidente de Estados Unidos, y su homólogo Andrés Manuel López Obrador, de México entablaron un diálogo que trascenderá en las fronteras de las tres naciones.

A pesar de que esta reunión fue suspendida durante los cuatro años de gobierno del expresidente estadounidense, Donald Trump, ha habido una creciente relación entre México, Canadá y Estados Unidos.

Los tres países, desde hace tres décadas empezaron a negociar un tratado de libre comercio y han terminado siendo más que socios comerciales; se han vuelto una influencia mutua en ámbitos mucho más amplios.

Ni la animadversión de Donald Trump a México, ni el escepticismo de Andrés Manuel López Obrador hacia la influencia extranjera, ni una pandemia que parcialmente cerró las fronteras entre los tres países, han podido disminuir los niveles de interdependencia e influencia mutua que existen.

Es por ello, que el jueves 18 de noviembre, se reunieron los mandatarios de los tres países en Washington para su primera cumbre de Líderes de América del Norte; la mesa estuvo puesta para avanzar en varios temas comunes, si bien, también se tocaron temas en los que hubo discrepancias discretas.

La agenda abordó tres temas: recuperación de la pandemia, migración y sostenibilidad; todos temas claves para el bienestar de ciudadanos en los tres países.

En el primer tema están los esfuerzos ordinarios para hacer frente al Covid-19 y mejorar las cadenas de producción entre los tres países. Es un hecho que el virus no desaparecerá a corto ni mediano plazo, así que los mandatarios deberán coordinarse para manejarla mejor y seguir bajando los niveles de mortalidad. Hay grandes oportunidades, en un momento en que las cadenas de producción y suministro están rotas, de ver cómo incentivar la manufactura en América del Norte y generar más empleo en los tres países. Asimismo, los tres países actuarán juntos para donar vacunas a América Latina y el Caribe, apoyando de esta forma la seguridad sanitaria global.

En el segundo tema, no solamente fueron temas de interés para México y Estados Unidos sobre la frontera común, sino que también hubo un creciente interés en diseñar principios para manejar la migración a nivel hemisférico, con un frente común entre los tres gobiernos para tocar este tema con otros países de las Américas. En este mismo tema transfronterizo, se buscó unir esfuerzos tecnológicos para resolver el problema de armas de fuego que cruzan por las fronteras.

En el tercer tema, hubo discrepancias en materia energética, pero coincidencias en el plano del medioambiente, que se prestan a cooperación y coordinación, sobre todo en las vísperas de la Conferencia Mundial de Cambio Climático. Los tres países se comprometen a desarrollar una estrategia que asegure la competitividad, prosperidad y sostenibilidad ambiental en toda la región.

El retomar esta cumbre representa un regreso al diálogo y avances pragmáticos en manejar las oportunidades que tienen los tres países en común. Los mandatarios deberán darle continuidad a este encuentro y establecer una visión en común en temas específicos como migración y seguridad.

La integración real entre México, Estados Unidos y Canadá corre por fuera de los canales oficiales, sin embargo, la acción gubernamental es un complemento importante y a veces necesario para tomar ventaja de las oportunidades que esta genera.