Cultura de cancelación. / Imagen de google.com

Cultura

Cuidado con la cultura de cancelación. ¿Un ataque a la libre expresión o una nueva forma de autoritarismo?

Sebastián Preciado R

27 de Agosto de 2021

La cultura de la cancelación es la acción de quitar apoyo a marcas, anular o bloquear a personas, marcas o entidades que emitieron una opinión y postura ideológica que se considera no solo objetable, sino repudiable.

Todos hemos visto noticias sobre cancelaciones de diferentes cosas. Cancelaciones de programas, de canciones, vídeos, podcasts entre otras cosas por tener algún tipo de contenido explícito o inapropiado. Pero hemos visto estas nuevas cancelaciones sin fundamento que nos llaman la atención como en chistes, en opiniones políticas, opiniones de religión o incluso por el mismo lenguaje.

La razón por la que todo esto se está dando a lugar es porque dichas opiniones ofenden a alguien y ese alguien es el que da el visto bueno para la cancelación del contenido emitido. En estos casos se plantea la postura de cancelación y la de la libertad de expresión.

¿El contenido debe ser emitido, aunque ofenda a alguien? Solo el que tiene el poder de censurar lo dirá al final de cuentas y es por eso por lo que no debemos de simpatizar con la cultura de cancelación por más noble que parezca.

En un contexto histórico las dictaduras, los regímenes autoritarios y los monopolios son los que tratan de censurar a la oposición por cualquier medio necesario. Esta cultura de la cancelación podría ser fácilmente una nueva forma de evitar que una opinión opositora salga a la luz bajo la excusa de que ofenda a alguien.

Unos ejemplos de la cultura de cancelación que se han visto recientemente son del despido de la actriz Gina Carano del reparto de la serie de Disney Plus de “The mandalorian” debido a que compartió un post con referencias al holocausto, opinión que alguien reporto de haber ofendido a alguien y misma acción que le costo el trabajo a la actriz. También estamos familiarizados con las cuentas de Facebook o de Instagram que son vetadas debido a las publicaciones poco sensitivas o que inciten a la violencia de alguna forma, pero el simple hecho de que la cancelación de estas se base en una sola opinión de la persona que está a cargo, aunque sea un contenido importante para muchas otras personas este puede ser vetado a voluntad sin tomar en cuenta el contexto o la importancia del mensaje.

También hay que considerar la subjetividad de la opinión de la persona que se está ofendiendo y reportando el contenido, el contenido puede no ser dirigido con esa intención, pero solo porque una persona lo presenta así es suficiente para cancelar el contenido. Y también la razón por la que el contenido está siendo vetado, puede que sea una razón maliciosa.

Veamos el ejemplo del caso de la cancelación de la cuenta de twitter de Donald Trump, el expresidente de los Estados Unidos. La razón por la que fue forzosamente cerrada la cuenta por incitar la violencia durante el periodo de elecciones fue la situación que terminó en la toma del capitolio de parte de los protestantes que fueron invocados por Trump en las redes sociales. Hasta la fecha Donald Trump está vetado definitivamente de twitter, parece ser una razón legítima para dicho acto, haber quebrado las leyes de la comunidad de twitter incluso, pero no es el caso.

El caso es que Trump organizó el mitin, pero nunca insistió en la violencia, en recientes investigaciones liberadas por el FBI se desliga al equipo de Trump de los eventos del capitolio y la violencia de las personas que atendieron, pero el sigue vetado de la plataforma. El está tomando acciones legales en contra de la red social debido a ser falsamente acusado por la plataforma y censurado porque no cumplía con su agenda política o porque iba en contra de sus ideales políticos.

Es difícil determinar cuales son los ideales políticos de la red social, pero si causa cierto nivel de desconfianza haber cancelado al presidente cuando el hablante de la organización de Talibán tiene una cuenta activa en Twitter, entre otras personas que suben contenido explícito y en realidad incitan la violencia, no presuntamente como fue en el caso del expresidente.

Cuenta de twitter de Taliban. / Imagen de google.com