Paciente infantil con Gaucher tipo 1/Instagram danis.casamayor

Divulgación de la Ciencia

Conoce a la enfermedad de Gaucher

Ma. Fernanda Torres Rojas

12 de Enero de 2022

Una problemática con la que tenemos que enfrentarnos es la falta de investigación básica y clínica sobre una serie de enfermedades “raras”, ya que, debido a que el porcentaje de incidencia no es tan alto, se realiza poca o nula investigación acerca de estas. Por ejemplo, la enfermedad de Gaucher, ¿la conoces?

La enfermedad de Gaucher es un trastorno genético hereditario, es decir, que se transmite de padres a hijos. Este trastorno genético afecta la correcta expresión de un gen llamado GBA, lo que conlleva la falta de una enzima nombrada gucocerebrosidasa, la cual tiene la tarea de descomponer los lípidos o grasas. La enfermedad de Gaucher es un trastorno autosómico recesivo, es decir, que solo se genera si tanto la copia del gen GBA del padre, como la de la madre se encuentran “defectuosas”.

La falta de la enzima glucocerebrosidasa genera la acumulación de una molécula llamada cerebrósido en las células de ciertos órganos como el bazo o hígado, estas células son nombradas “células de Gaucher”. Dicha acumulación genera una condición denominada organomegalia, que no es más que el agrandamiento de algunos órganos, aunado al impedimento de su función normal. Asimismo, la enfermedad de Gaucher también puede afectar a los pulmones, ojos y huesos.

Enzima glucocerebrosidasa en un modelo 3D/Wikipedia


La incidencia de la enfermedad de Gaucher es de alrededor de 1/40.000 a 1/60.000 nacimientos en la población general, pero puede llegar a 1/800 nacimientos en la población judía asquenazí. Las características principales de esta enfermedad, además de la organomegalia son citopenias (disminución de la cantidad de células sanguíneas), defectos óseos graves, fatiga, sangrado nasal y, en ciertas formas, deterioro neurológico.

Respecto a esto, se han descrito tres tipos o formas clínicas de la enfermedad de Gaucher, siendo el tipo 1 el más común y reconocido porque generalmente no causa daño neurológico, mientras que los tipos 2 y 3 se caracterizan por deterioro neurológico. No obstante, esta característica es variable, ya que se ha observado que el daño neurológico puede ser continuo en los tres tipos, pero variable en intensidad.

Enfermedad de Gaucher en resumen/neuropediatría.org


El punto interesante es que esta enfermedad puede ser diagnosticada a cualquier edad, pudiendo ser asintomática por un periodo de tiempo largo y con síntomas iniciales que varían considerablemente. Los pacientes pueden ser diagnosticados a cualquier edad, aunque generalmente es antes de los 10 años.

Para el diagnóstico de esta enfermedad se debe llevar a cabo un protocolo bastante extenso, comenzando con pruebas primarias como análisis sanguíneos, de orina, evaluación de actividad enzimática, perfiles hepáticos, etc, hasta el volumen visceral, análisis óseos, pulmonares y cardiacos por imagenología y electrocardiograma, asimismo, el médico puede ordenar la toma de muestras de aspirado o biopsias de médula ósea (en la Figura inferior se muestran las pruebas para el diagnóstico).

En conclusión, podemos observar que, la enfermedad de Gaucher, no es sencilla de diagnosticar, sin embargo, un diagnóstico temprano permite prevenir el desarrollo de complicaciones irreversibles, que disminuyen considerablemente la calidad de vida.

Pruebas para el diagnóstico de la enfermedad de Gaucher/ Colquicocha et al., 2015


Una vez diagnosticado, actualmente existen tratamientos prometedores, como la Terapia de Reemplazo Enzimático como la imiglucerasa para el tipo 3 de la enfermedad o velaglucerasa, en el caso de tipo 1 de la enfermedad pueden usarse ambos tratamientos. Estas enzimas son recombinantes, es decir, obtenidas a partir de técnicas moleculares de laboratorio que permiten sustituir la enzima deficiente, corrigiendo el problema principal y evitando algunas de las manifestaciones secundarias.

Objetivos generales de la terapia de reemplazo enzimático/ Colquicocha et al., 2015


Además de la terapia de reemplazo enzimático, también existen otros tratamientos como la Terapia de Reducción del Sustrato, que tiene como objetivo principal inhibir a la enzima glucosilceramida sintasa, disminuyendo la síntesis de glucoceramida para evitar simultáneamente la generación y acumulación de cerebrósidos, y que estos no se almacenen.

Este tratamiento ha mostrado no tener efecto importante en los síntomas neurológicos, por lo que es más común su empleo en el tipo 1 de la enfermedad. Finalmente, también existen otros tratamientos como la terapia génica, en donde el gen GBA se introduce en las células del paciente, sin embargo, los resultados no han sido certeros por lo que este tratamiento sigue en estudio.

Desafortunadamente, y a pesar de que los tratamientos actuales brindan un buen pronóstico para los pacientes con el tipo 1 y 3 de la enfermedad de Gaucher, si los tratamientos actuales no ayudan a disminuir los efectos de la enfermedad, se reduce solo al monitoreo y tratamiento de los síntomas. Asimismo, para el tipo 2 de la enfermedad, el tratamiento no ha tenido buen resultado y generalmente existe un mal pronóstico.

El diagnóstico tardío de esta enfermedad reduce las oportunidades de mejora y el riesgo de avance de esta, hasta un punto sin retorno. Que se conozca acerca de estas enfermedades, abre la puerta a un diagnóstico oportuno, en donde la calidad de vida de los pacientes no se vea afectada, ya que, en la mayoría de los casos, los tratamientos actuales nos permiten ofrecer una vida normal a los pacientes, permitiendo también que la investigación básica y clínica, continue buscando nuevas herramientas en el tratamiento.

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Enfermedad de Gaucher/ ABC Color