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Fuente: Leonardo Nieves

Coyote Global

Colombia: “No es posible una negociación sin cese a la violencia”

Nicole Huerta Herbosch

24 de Mayo de 2021

A más de tres semanas de que iniciaran las movilizaciones en Colombia, la violencia, la represión, la brutalidad, el descontento y el miedo siguen presentes y cada vez de forma más severa y a pesar de esto Miguel Ceballos, el comisionado de Paz, quien tenía el deber constitucional de verificar la voluntad de hacer la paz de los actores armados presentó su renuncia.

Las manifestaciones en el país comenzaron el pasado 28 de abril en respuesta a la polémica reforma tributaria presentada por el Gobierno de Iván Duque y desde entonces se han vulnerado y violado los derechos humanos de los colombianos por la fuerza policiaca y asimismo se les reprime su derecho a la reunión pacífica.

De acuerdo con la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía del país, al menos 42 homicidios se produjeron "en el marco de las protestas" en diferentes ciudades de Colombia, 15 de los cuales tienen relación directa con los hechos y ocurrieron en los departamentos de Valle del Cauca, Cundinamarca, Risaralda, Tolima, Cauca y la capital, Bogotá. En contraparte, desde el Comité Nacional del Paro elevaron a 50 el número de muertos durante las protestas y los atribuyen a la brutal violencia policial desatada contra los manifestantes. Por su parte, la Organización No Gubernamental Temblores denunció 43 homicidios en el marco de las protestas, 855 víctimas de violencia física y 1.264 detenciones arbitrarias.

Para intentar poner fin a la violencia, el Comité Nacional del Paro ha intentado sostener espacios de negociación con el poder Ejecutivo para que se detenga la violencia estatal y paraestatal contra quienes están protestando.

El Comité Nacional de Paro está integrado por 26 sectores a nivel nacional, 29 sectores departamentales y más de 300 comités municipales. Dicen ellos que al iniciar los diálogos con el gobierno de Colombia buscan lograr compromisos ciertos y verificables para que pare la violencia, se pueda protestar libremente y para que se adelanten procesos de negociación que resuelvan los reclamos de millones de colombianos que han salido a las calles desde el pasado 28 de abril.

Asimismo, el Comité reconoció que otros sectores sociales y ciudadanos se han sumado al paro y sostienen que no es su pretensión asumir la vocería de toda la ciudadanía que se encuentra movilizada desde el pasado 28 de abril.
Según el Comité, solo hasta que sea acordado y verificado el cumplimiento de ese punto, darán inicio a las diferentes negociaciones. “La magnitud y gravedad de la violencia física, sexual y afectiva desatada contra quienes protestamos exige que ninguna persona más pierda la vida, su integridad física o su libertad personal en medio de las protestas, no es posible una negociación sin el cese de la violencia”, advirtieron.

“Esos procesos de negociación pensamos que deben adelantarse con el Comité Nacional de Paro, con los sectores sociales movilizados, con los procesos regionales y locales en paro, y con la juventud y las diversas ciudadanías que están en las calles protestando. Aspiramos a que el Gobierno entienda la complejidad y se comprometa de manera seria y vinculante, a detener la violencia y a abrir los diversos procesos de negociación”, explicaron.

¿Qué ha pasado con esas negociaciones? En medio de las negociaciones, Miguel Ceballos, comisionado de Paz, renunció al cargo y expresó que formalmente dejará el Gobierno el próximo 26 de mayo. Se va del ejecutivo, a pesar de que su entidad es la encargada de liderar las conversaciones con el Comité del Paro.

Miguel Ceballos anunció que su renuncia la había pasado desde el pasado 22 de diciembre de 2020, y que reiteró esa voluntad el 3 de mayo, día en el que finalmente formalizó esa decisión.

Ceballos se va, a pesar de que su entidad estaba encargada, entre otras cosas, de concertar una mesa de diálogo con el Comité del Paro. Tras casi un mes de paro nacional, esa tarea venía adelantándose sin anuncios mayores todavía. Sobre esto, manifestó que aceptó esa responsabilidad porque “todo funcionario público debe trabajar hasta el último de sus días en el Gobierno y mi responsabilidad era apoyar al presidente y responder a lo que él me encargaba”, señaló. En ese sentido, afirmó que el primer mandatario, Iván Duque, sabía de sus intenciones de renunciar desde antes de que se presentara la coyuntura del paro. No obstante, reiteró que a lo que nunca renunciará es “a servirle a los colombianos siempre”.

Además de ese diálogo que aún no ha dado sus frutos respecto a las peticiones del Comité del Paro, Ceballos tenía el deber constitucional de verificar la voluntad de hacer la paz de los actores armados. Por ello, uno de los puntos más convulsos a lo largo de su trasegar por el ejecutivo fue su postura frente a las negociaciones de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Su voz fue una que insistió en que para tender puentes con ese grupo al margen de la ley, este debía primero mostrar intenciones reales de entrar a la legalidad, reflejadas en el cese del fuego. No obstante, los acercamientos al ELN se hicieron trizas cuando el grupo armado admitió ser el responsable del atentado a la Escuela de Cadetes de Policía General Santander, ocurrido el 17 de enero de 2019.

Pese a esto, y a sus constantes declaraciones en las que ponía en la cancha del ELN la decisión de dialogar para llegar a la paz, Ceballos reveló recientemente que su oficina, en conjunto con la ONU y el Vaticano, llevan 17 meses de exploraciones indirectas con ese grupo armado. “Ese trabajo arrojó como resultado que ese grupo aún no tiene esa voluntad, porque no ha liberado a todos los secuestrados y sigue cometiendo actos criminales”, agregó.

Iván Duque, presidente de Colombia, está pidiendo esquina desde que iniciaron las protestas contra su gobierno en Colombia, hace un par de semanas. La renuncia de Miguel Ceballos, el Alto Comisionado para la Paz y su máximo negociador con el Comité del Paro, presenta un grave problema para el mandatario. Según dijo el propio Ceballos, su renuncia era por temas estrictamente personales, sin embargo, reconoció que se sintió incómodo con el presidente pues no lo consultó en dos ocasiones sobre temas de suma importancia. Con él, ya van tres miembros del gabinete colombiano que renuncian tras las protestas.

Ante todo esto la comunidad internacional sigue preocupada de lo que está pasando en Colombia por lo que el papa Francisco pidió este domingo, 23 de mayo que se eviten "conductas perjudiciales en el ejercicio del derecho a la protesta pacífica", en el contexto de las manifestaciones que vienen realizándose desde hace más de tres semanas en Colombia, e hizo un llamado al "diálogo serio" para encontrar una solución a la crisis.

Al término del rezo del Ara Coeli, el sumo pontífice señaló que la situación en Colombia "sigue siendo preocupante", por lo que pidió que "se rece por el amado pueblo colombiano" y para que "a través de un diálogo serio se puedan encontrar soluciones a los muchos problemas que sufren especialmente los más pobres", cuyas dificultades se han visto agravadas por la pandemia.

Recemos juntos para la situación de Colombia, que sigue siendo preocupante. Exhortó a todas las personas a evitar, por razones humanitarias, conductas perjudiciales para la población en el ejercicio del derecho a la protesta pacífica", escribió posteriormente el papa Francisco en su cuenta de Twitter.


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