moda_carlo_capasa

Chuck, W. Brown Wooden Stick

Coyote Fashion

Carlo Capasa busca hacer de las marcas de lujo un ejemplo a seguir para moda más ética

Paola Mondragón

29/Enero/2021

Este es el plan de la Camera Nazionale della Moda Italiana para un mundo con moda más ética.

Se sabe que, al menos dos veces al año, llegan un montón de prendas nuevas a las tiendas en todas partes del mundo. Sin embargo, ha crecido la conciencia sobre el impacto al medio ambiente que tiene su producción, así como el trato que se le da a los empleados detrás de ella. Esta última problemática involucra a muchos grupos de interés, como los trabajadores, la economía y gobernantes de sus países, empresarios, crecimiento de la población mundial y poder adquisitivo de cada individuo. No todas las personas del mundo pueden hacer compras sustentables. Claramente es un problema que requiere de la colaboración de más de un sector.

La buena noticia es que Carlo Capasa, presidente de la Cámara Nacional de la Moda Italiana, ha tomado cartas en el asunto respecto a algunas marcas de lujo. “No creo que la competencia en la producción de lujo a futuro vaya a estar basada en el precio, sino en la responsabilidad social y ambiental.” dijo el italiano en una entrevista exclusiva para Business of Fashion. Es por eso que lanzó “Social Sustainability Report: a survey on wage practices among luxury fashion suppliers in Italy”, proyecto que consta de un reporte y una guía. Suena impresionante pero la industria textil le da empleo a más de 500,000 italianos.

Los resultados del reporte fueron clave para conocer el escenario y las necesidades reales de los empleados. Se le aplicaron encuestas y entrevistas a 1064 personas laborando en fábricas de la industria. Se descubrió por ejemplo, que el 90% de ellos no tiene claro conocimiento sobre el salario mínimo que sus empleadores deben ofrecer. También se descubrió que el salario bruto de noviembre del 2020 era 249 euros menor a los gastos promedio por familia. En general, el 58% de los entrevistados se declararon medianamente satisfechos con sus condiciones laborales. A partir de estos y aún más datos, se diseñó una guía para brindar mejoras.

Los objetivos de la guía son: poner a las marcas de lujo como un ejemplo, asegurar el pago oportuno a los trabajadores, comprobar que los salarios realmente cubran los gastos de una vida digna, reducir la discriminación e inequidad, promover sistemas con incentivos a la experiencia profesional y tecnológica, acuerdos salariales nacionales, asegurar que la paga se vea como una inversión en capital humano y no como costo, guiar a las empresas por el camino de la responsabilidad social en esta pandemia, promover la comunicación y el diálogo y acompañar a las compañías en este camino.

Las observaciones de esta encuesta no mostraron, en general, condiciones laborales precarias. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que Italia tiene un salario mínimo de 1,698.90 USD mensuales después de impuestos y es hogar de marcas de lujo como Giorgio Armani y Bottega Veneta. Puede que este granito de arena pertenezca a un sector específico en un solo país, pero quizá en un par de años sea tan solo el punto de referencia de diseñadores, gobernantes y asociaciones en el resto del mundo.