imagen de pinterest

Bienestar

Cambia tu mentalidad y aprende a alcanzar tus sueños

Andrea Karina

28 de Julio de 2021

Una verdad es que la humanidad está carente de aceptación, debido a que buscamos ser el deseo, admiración, brillo ocasionado en los ojos de alguien más. Se nos ha enseñado a dar y a recibir, pero rara vez se nos enseña a atribuir eso a uno mismo.

Crecemos y nos dividen mentalmente en reglas, estereotipos y aspiraciones. Vivimos del pasado y en el futuro, ausentes del momento y de gozar la ocasión, del instante y lo propio.

La sociedad no ayuda al elevar estándares personificados supuestamente para todo tipo de personas y aún así solo coincide con algunos pocos. Aspirar al elogio y seguir estereotipos para sentirnos incluidos, definen a esta actualidad en tendencia.

Olvidamos atribuirnos esa admiración y eso es que no solo basta con ver, querer, admirar, desear y esperar a que la suerte cambie.

Se trata de los mismos principios de la ley de atracción. La historia nos muestra que los mejores cambios, empezaron con movimientos pequeños, con independencia y libertad. Un movimiento de guerreros, que buscaron, investigaron y se prepararon para lograr sus metas y ser escuchados. Ese es el propósito al que queremos llegar, atraerlo por nuestras acciones, pero más importante, comenzar en nuestra mente y brindarnos esa perspectiva de triunfo.

Y es que lo mejor llega cuando no se espera y solo sucede cuando nos enfocamos a disfrutar del momento presente y no vivimos en logros de otro tiempo.

acceptance / imagen de pinterest


Aceptarnos a uno mismo, es libertad. Por lo tanto, ¿cómo dejar de ser un seguidor y convertirte en un guerrero?

Un seguidor es una persona que observa y no actúa. Lo importante a considerar, es que ser observador no es malo, es una cualidad, sin embargo, si sólo tienden a ser conformistas y quedarse estáticos, no se alimentan de ese beneficio que es aprender. Para poder aprender debe haber constancia y una rutina que nos cree un hábito para bien.

Aprovechar la admiración que se le tiene a otro como motivación, no como competencia.

Lo difícil de comprender, es porqué no a todos los guerreros les cambia la suerte y dependen de una jornada de trabajo estricta para salir adelante. Lo cierto, es que, para todo éxito, debe existir presión para sacar lo mejor de uno, sin embargo, lo que hace la diferencia no es la suerte o lucha, sino, la mentalidad.

La mentalidad es clave porque es nuestro hogar.

Vivimos todo el tiempo en la mente, recibiendo pensamientos, recordatorios y aprendizajes, se encuentra en constante trabajo. Alimentar la mente si es nutrirla de información, pero al igual que un trabajo constante, al final es un desgaste más de energía y un causante de estrés.

Lo que buscamos es nutrirla de pensamientos que nos integren amor al camino que uno va creando para conseguir sus metas. De esa pasión que permite no desgastarnos en la rutina, al contrario, llenarnos de perspectiva, actitud y esperanza.

imagen de pinterest


- Descansar las ocho horas diarias
- Ejercitarse 150 min a la semana
- Comer una dieta balanceada
- Meditar
- Tener un diario
- Ser agradecidos
- Hablarnos con admiración

Son acciones que nos liberan del estrés y eso es lo que buscamos. Saber balancear sin descuidar nuestro cuerpo y mente.

De esa forma, nuestra perspectiva cambia, ya que, al cuidar el amor propio uno pasa de sentirse obligado a sentirse en sintonía con sus acciones y anhelos.

Por lo tanto, mantener esa presión de estereotipos en tendencia y desgaste mental, no nos dejará atraer lo que en verdad aspiramos a ser en la vida. La clave es creértelo sin descuidarse a uno mismo, nutrir nuestra mente y cuerpo, no ser conformistas y motivarnos en lugar de competir. La meta más importante se encuentra dentro de uno mismo.