Culpa / Imagen: Pinterest

Bienestar

Cómo trabajar con la culpa

Mariel Cruz

4 de Junio de 2021

Todos y todas alguna vez nos hemos sentido culpables. ¿Cómo se puede trabajar con la culpa y los sentimientos que la acompañan? En este artículo te contamos cómo hacerlo.

Para la autora María José Díaz Aguado, la culpa es un estado emocionalmente desagradable que se produce después de una transgresión, y continúa hasta que se restaura algún tipo de equilibrio. La culpa depende de factores sociales, culturales, personales, entre otros; de tal forma que el sentimiento de culpa puede generarse por motivos distintos en cada individuo. Sin embargo, una de las características que experimenta todo individuo ante la culpa es la presencia de sentimientos —que consideramos no son tan agradables— como la tristeza, angustia, remordimiento, vergüenza, preocupación, entre otros.

Ahora bien, es importante recalcar que todas las emociones cumplen con una función adaptativa; si bien algunas de ellas son displacenteras, debemos comprender que todas tienen una razón de ser. Lo mejor que podemos hacer con nuestras emociones es afrontarlas, analizarlas, trabajarlas y aceptarlas.

Culpa / Imagen: Pinterest

En el caso de la culpa podemos realizar lo siguiente:

-Identifica la situación que te genera culpa: piensa con detenimiento y analiza la situación que te hace sentir culpable.
-Comprende que se trata de un proceso: ante la culpa uno se vuelve su propio juez, el malestar que genera la culpa proviene en su mayoría de la manera en la que nos juzgamos, por lo tanto permítete sentir lo que tengas que sentir sin juzgarte.
-Diferencia entre la culpa y la responsabilidad: existen situaciones que están bajo nuestro control, y otras que no lo están. El ser humano puede tener errores; si este fue el caso, puedes ofrecer disculpas ante el daño generado, reconocerlo y tomar acción.
-Analiza: toma unos minutos para reflexionar sobre el porqué te sientes culpable; puedes encontrar que a veces estás siendo demasiado exigente contigo, o que sientes que todo tiene que estar bajo tu control.
- Acepta: todos y todas tenemos errores, no estamos exentos de ellos y contribuyen a nuestro aprendizaje.
-Aprende: a partir de identificar lo que te genera culpa puedes reflexionar acerca de los aprendizajes que la experiencia deja en ti y de qué forma puedes modificar en el futuro para evitar la culpa.