Coyote Verde

Alerta: Biodiversidad muy mexicana, en peligro (Pt. 1)

Jonathan Fletes

23/Septiembre/2020

Mucho orgullo mexicano, pero poca consciencia y responsabilidad. La normatividad mexicana reconoce 2,678 especies en alguna categoría de riesgo de extinción.

Saludos, estimad@ lector(a):
En mi último artículo, te hablaba de los diferentes usos y manifestaciones culturales de la biodiversidad mexicana durante las fiestas patrias. Ahora, te platicaré acerca de cómo se encuentra el estado de conservación de esas mismas especies, en comparación con toda nuestra biodiversidad.

La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) en México comenzó a listar a las especies en alguna categoría de riesgo de extinción en 1994, por medio de la NOM-059-ECOL-1994 (CONABIO, 2020a), para tenerlas identificadas y así poder emprender acciones a favor de su conservación. Así llegamos a tener, el día de hoy, cuatro categorías de riesgo reconocidas en la normatividad mexicana vigente; específicamente, en la NOM-059-SEMARNAT-2010:

1. Probablemente extinto en el medio silvestre (48 especies): la literatura no reconoce individuos vivos dentro del territorio nacional, pero los sigue habiendo en confinamiento o fuera del territorio mexicano
2. En peligro de extinción (535 especies): quedan pocos individuos en vida libre y/o están repartidos en un área geográfica reducida
3. Amenazadas (912 especies): la situación de estas especies es menos grave que la categoría anterior, pero van pa’allá si los factores que afectan sus poblaciones se mantienen
4. Sujetas a protección especial (1183): aquellas especies amenazadas que reciben algún apoyo para su recuperación y conservación, o bien, se propicia la conservación de otras especies asociadas

No obstante estos esfuerzos, pocas han sido las poblaciones que, de hecho, se han recuperado (Olivera, 2018). De hecho, con base en información de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), Alpha Travel Insurance, del Reino Unido, elaboró una lista de los diez países con los mayores números de especies en alguna categoría de riesgo de extinción; según esos datos, México encabeza la lista, con 665 especies en total, desagregados en: 71 especies de aves, 96 de mamíferos –siendo el tercer lugar en el mundo con mayor número de mamíferos en peligro (Myers, 2015)–, 98 de reptiles, 181 de peces y 219 de anfibios; las causas se le atribuyen a las elevadas tasas de deforestación para introducir actividades agrícolas (Madden, 2019). Por otra parte, la CONABIO, que es la máxima autoridad en cuanto al conocimiento sobre biodiversidad en el país, reporta 2 678 especies en alguna categoría de riesgo, tras la última actualización que se hizo, en 2019, a la NOM-059-SEMARNAT-2010 (CONABIO, 2020a).

Ahora bien, sobre las especies del artículo anterior; vamos en el mismo orden:

Salvo el águila real, todas las demás son plantas. México está entre los cinco países en el mundo con mayor diversidad de especies de plantas vasculares, con entre 25 mil y 30 mil especies descritas; ello equivale aproximadamente a más del 9% de las especies descritas en el mundo (SEMARNAT, 2012). Sin embargo, un investigador de la UNAM comunicó, en 2014, que 46% de ellas se encontraba en alguna categoría de riesgo, de acuerdo con la SEMARNAT.

Empecemos por el maíz. “En América Latina, se han descrito cerca de 220 razas de maíz, de las cuales 64 (29%) se han identificado, y descrito en su mayoría para México” (CONABIO, 2020b). Gracias a que el maíz es una de las fuentes de calorías más importantes en la dieta mexicana, está cañón que algún día desaparezca como cultivo. Sin embargo, el problema está en la reducción de la variedad genética. Tan sólo un estudio reciente de McLean-Rodríguez et al. (2019) reveló el abandono de diversas variedades de maíz criollo en los últimos 50 años, en el estado de Morelos, por la influencia de factores sociales, económicos y físicos desfavorables para su cultivo, tales como los cambios en las tecnologías de cultivo, cambios en los mercados, cambios de políticas, preferencias culturales, la urbanización, el cambio climático, entre otros.

Ante esto, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) puso en marcha el Programa de Conservación de Maíz Criollo (PROMAC), en 2015, en 55 regiones prioritarias, de las cuales 38 fueron Áreas Naturales Protegidas, en 23 estados de la República Mexicana, para promover la conservación y recuperación de razas y variedades de maíz criollo (CONANP, 2015).

No quiero extenderme más para no agobiarte con tanto texto, ¡pero pronto te seguiré contando acerca de las otras especies! Así que permanece al pendiente de mis publicaciones en la sección “Entra en ambiente”.

Como conclusión, te quiero recordar que la conservación no es únicamente una obligación de los gobiernos; es, más bien, una responsabilidad [y me atrevería a decir que hasta una obligación moral] compartida, desde los más altos niveles de gobierno hasta la población en general. Conservar nuestro patrimonio natural nos toca a todas y todos, desde nuestros municipios hasta a nivel nacional; asimismo, es competencia de empresas, ONGs, gobiernos, organismos internacionales, etc.

No te quedes fuera y contribuye a la conservación de nuestra biodiversidad. Recuerda: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.