Nacional

2 años de 6 posibles

Ángel Enrique Dupuy

01/Diciembre/2020

Se cumplen 2 años de la investidura de AMLO, con aciertos pero también áreas de oportunidad necesarias para crear la verdadera transformación del territorio nacional.

Este primero de diciembre se cumplen dos años de la investidura del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Dos años en los cuales la Cuarta Transformación ha empezado a formar una narrativa de cómo llevar de la mano al ciudadano mexicano. En el movimiento hay personas a favor y en contra de cómo se ha formalizado dicha estructura, en donde Ricardo Monreal, Olga Sánchez Cordero, Mario Delgado, Tatiana Clouthier, Porfirio Muñoz Ledo, Mónica Balboa o Marcelo Ebrard han sido las figuras de este tercio de sexenio. Hasta el momento según diversas encuestas, el presidente se encuentra entre el 57.5% y el 60% de aprobación. La pandemia, las elecciones, el narcotráfico, el sistema de salud y la economía son los aspectos más relevantes de estos 24 meses de trabajo en el poder ejecutivo.

La oposición no ha demostrado fortalezas en materia federal pero sí en materia local. El mejor ejemplo fue la elección de diputados en Coahuila, en donde el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ganó los 16 de 16 curules y desplazó al Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) al segundo lugar tanto en dicho estado como en Hidalgo, donde se celebraron sufragios por las presidencias municipales. El problema se encuentra cuando Emilio Lozoya Austin, Rosario Robles Berlanga, César Duarte, Salvador Cienfuegos y la verdad histórica de los 43 estudiantes caen ante la justicia nacional e internacional.

Ello no significa que el PRI no sea el partido opositor más consistente en estos tiempos, lo interesante será ver qué pasa con Tulancingo, ya que el Tribunal Electoral de Hidalgo anuló las elecciones en dicho municipio porque se comprobaron diversas irregularidades presentadas por el equipo del candidato morenista a los magistrados. Habrá elecciones extraordinarias en el municipio de la barbacoa y ello significa revivir a Damián Sosa Castelán, hermano del exdirigente del patronato de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Gerardo Sosa Castelán.

Por otra parte, a quien se le volaron las ideas y, con ello las casas de campaña, fue a Gilberto Lozano, líder del movimiento opositor Frente Nacional Anti-AMLO “FRENAAA”. En un primer momento la opinión pública reflexionaba acerca de dicha agrupación y de cómo existía la remota probabilidad de que fueran la oposición en este tercio de sexenio. Sin embargo, conforme fue pasando el tiempo, los simpatizantes del movimiento fueron abandonando las casas de campaña en el Zócalo capitalino y, de hecho, el movimiento feminista del 25 de marzo terminó por quemar las casas de campaña vacías. La marcha fue para conmemorar el Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer.

Aun así, dicha acción fue el símbolo de la decadencia de FRENAAA y la mala respuesta por parte de Lozano para apaciguar las presiones de los simpatizantes del gobierno para que dejaran el Zócalo. ¿Qué se espera de la oposición en 2021? Un cambio generacional es la respuesta, los jóvenes serán los candidatos y empezaran a hacer valer su voz, sus ideas, sentimientos y opiniones que, hasta el 2018, no eran escuchadas. La “4T” logró cambiar dicha narrativa, con la aprobación de las reformas constitucionales que lograrán la creación de la Ley General de Juventudes y, con ello, una verdadera participación política de las personas entre 18 y 29 años.

Por otra parte, la pandemia está en su zénit y la Ciudad de México está viviendo un semáforo naranja con alerta que parece más cerca del rojo que del naranja mismo. La vacuna de Pfizer parece ser la salvación y, a pesar de que habrá poca oferta de las mismas para diciembre, se prevé que para finales del primer semestre de 2021 la mayoría de la población mexicana pueda estar vacunada. Mientras ello sucede, Tedros Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud, explica que en México no se han tomado las medidas necesarias para disminuir los contagios y no se le está tomando la seriedad que se debe tener ante las emergencias sanitarias. En efecto, según Johns Hopkins University & Research, una de las universidades más prestigiosas del mundo por sus investigaciones médicas argumenta que México es el país con la peor mortalidad en el mundo con un 9.5% seguido de Irán con el 5%. Es decir, 9.5 personas de cada 100 contagiadas de la COVID-19 en el país mueren.

En el tema del narcotráfico ha habido aciertos y errores. El mayor acierto fue la captura de José Antonio Yépez Ortiz, mejor conocido como el “Marro” y ex líder del cártel de Santa Rosa de Lima en las afueras de Santa Cruz de Juventino Rosas. Con ello habría un vacío de poder que mermaría la posibilidad de dicho cártel de extenderse en la región. El peor error fue aumentar el poderío del cártel del Noreste (CDN) y del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), dado que dichos grupos delictivos ahora tienen en jaque a los tamaulipecos y a la mayoría de los habitantes de los estados del centro-occidente. Además, el CJNG se agenció el atentado en contra del secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch.

Finalmente la economía, en donde si bien el peso se ha apreciado en comparación con el dólar estadounidense, las pequeñas y medianas empresas han sufrido para existir en esta época pandémica. Las políticas clientelares han provocado un círculo vicioso en donde la clase baja-media del país no logra conseguir trabajo porque la pandemia no permite tener una recuperación consistente de los trabajos perdidos en el primer semestre de 2020 (alrededor de un millón de empleos formales según estadísticas del IMSS) más la eliminación del outsourcing y las problemáticas que conlleva cambiar el sistema laboral mexicano en tiempos de pandemia. La reactivación económica es importante en el país, inclusive el Buen Fin y las temporadas navideñas son la mejor excusa para el consumo, el gasto y el incremento del capital por parte de las empresas; sin embargo, las políticas económicas en pro del asalariado tienen la necesidad de incentivar la calidad de vida de los trabajadores, algo que hasta el momento no se ha visto.

La última pregunta que el gobierno federal tiene que responder durante los siguientes cuatro años es: ¿cómo incrementar la seguridad económica, personal, sanitaria y política de los gobernados?