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Política, Nacional

Jalisco tierra de nadie

Baruch Huerta

14 de Mayo de 2021

Desplazados, secuestros, desaparecidos, es lo que abunda en Jalisco. Habitantes marchan exigiendo paz y justicia en esa entidad.

Este martes 11 de Mayo se dieron cita aproximadamente diez mil personas en Guadalajara, para exigir justicia en el reciente caso de secuestro y asesinato de los hermanos Ana Karen, Luis Ángel y José Alberto Gonzales Moreno. Las víctimas fueron sustraídas de su domicilio frente a sus familiares el pasado viernes 7 de Mayo, presuntamente por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y posteriormente hallados sin vida la madrugada del domingo; acompañados de un narcomensaje en donde se invita a las autoridades a evitar hacer investigaciones sin uniforme.

La situación en Jalisco es complicada, ya que se ha detonado una guerra por el control de esa entidad entre el CJNG y el Cártel de Sinaloa. Tan preocupante es la situación que en comunidades como Teocaltiche se estima que seiscientos pobladores tuvieron que abandonar sus hogares, ganado y demás pertenencias por ser testigos de los enfrentamientos entre estos grupos rivales.

La violencia ha dejado estragos incluso a los políticos, ya que la noche de este miércoles, en la colonia Sutuaj de Guadalajara, fue baleado el domicilio del candidato del PRI a la presidencia municipal de Tlaquepaque, Roberto Albarrán Magaña.

Los datos de criminalidad en el Estado no mienten, ya que Jalisco ocupa el primer lugar a nivel nacional en personas desaparecidas; y también es de los primeros en la lista de homicidios dolosos. Enrique Alfaro, gobernador del estado, parece no caer en cuenta de la situación alarmante que se vive en la entidad; y aún más preocupante el gobierno federal parece no querer atender y poner como tema prioritario la cuestión de inseguridad que se vive en el estado, generada por cárteles mexicanos que se disputan el poder en Jalisco.

Es necesario un trabajo en coordinación de los tres niveles de gobierno para evitar que los habitantes vivan con miedo, y que realmente se plantee cuál será la estrategia que hasta el momento -en entidades como esta- no es clara. Aunque se ha visto la presencia de la Guardia Nacional, esta no es una solución inmediata para detener al crimen organizado, tal y como se llegó a pensar al inicio del mandato de MORENA.

Para nadie debe ser extraño el nivel de violencia que se llega a suscitar en conflictos de este tipo, sólo basta con recordar aquellos jóvenes que fueron asesinados y sus restos metidos en ácido brutalmente, igualmente en Jalisco, para darnos cuenta de lo prioritario que debería de ser el asunto de seguridad en nuestro país.