(Imagen: por freepik.es)

Bienestar

Imágen corporal y los trastornos alimenticios

Cynthia Guevara

06 de Septiembre de 2021

Hoy en día somos bombardeados con estereotipos de un “cuerpo ideal” de parte de nuestra familia, amigos, en redes sociales, etc influyendo así en la insatisfacción de nuestra imagen corporal.

Todos en algún momento de nuestra vida hemos tomado en cuenta las opiniones de amigos, familiares y conocidos, lo cual no quiere decir que esté mal o bien. Sin embargo, debemos discernir y poner límites de quienes puedan o no hacer daño con sus comentarios.

Ya que actualmente se puede decir que existe una preocupación, si no extrema, sí preocupante de una sociedad que castiga (o premia) las prácticas y hábitos de dietas continuas, modos de ver, o ser, convirtiéndose de este modo en variables importantes para detonar un trastorno alimenticio.

Los trastornos alimentarios en palabras de Lugli Z. & Vivas E. (2001) son alteraciones de las conductas relacionadas con la ingesta como consecuencia de los dramáticos esfuerzos por controlar el peso y la silueta. Esto nos hace ver que para alguien que tiene un trastorno alimentario, la imagen corporal está ligada a la auto-imagen, por ejemplo, si la persona se siente “más delgada” pensará mejor para sí mismo y visceversa, si se siente “gorda” estará insatisfecha o insatisfecho.

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Debemos saber que los trastornos alimentarios se presentan por una multicausalidad, pues intervienen aspectos biológicos, psicológicos y sociales. En este último aspecto debemos tomar en cuenta que “el cuerpo ideal” o “imágen ideal” en gran parte son construidos socialmente tanto por empresas como por los hoy en día denominados “influencers”, sin olvidar que la familia también juegan un papel importante.

Es por eso que debemos localizar aquellas personas o figuras públicas que inducen a una idea errónea del cuerpo ideal detonando de esta manera algún trastorno alimenticio, de esta forma estaremos cuidando el contenido que consumimos en redes sociales, y de ser necesario dejar de seguir y encontrar otro tipos de contenido que sean fuente de motivación más real, más humana.

Finalmente debemos de evitar hacer comentarios hacia cuerpos ajenos cuando no se nos es pedida nuestra opinión, y en dado caso que sea pedida detente un momento a pensar si lo que se va a decir será amable, útil, necesario o inspirador para la otra persona. De esta manera estaremos contribuyendo en el bienestar de los demás.