tristeza_psicologia_emociones_aprender

Imagen de: Aprendió - 72kilos

Bienestar

El arte de estar triste

Andrea Mújica

06/Abril/2021

Las emociones modifican la manera en que se percibe al mundo, a las personas que nos rodean y hasta a nosotros mismos. Por eso, lo más importante es que las aceptemos y aprendamos de ellas.

Para el psicólogo Paul Ekman hay siete emociones principales: tristeza, ira, sorpresa, miedo, asco, desprecio y alegría. Lo que Ekman propone es que las expresiones faciales de nuestras emociones son universales y biológicas, es decir, que todos presentamos rasgos parecidos cuando tenemos una emoción.

Ahora bien, eso no quiere decir que todos vivamos nuestras emociones de la misma forma. Estar tristes puede ser de las emociones más incómodas e indeseadas de todas, pues siempre esperamos a estar felices, nos parece bastante fácil enojarnos ante situaciones que no nos gustan o nos pueden dar miedo muchas cosas, pero estar triste es un arte.

Estar triste es un arte que no muchos sabemos manejar, porque llorar, expresar lo que duele, recordar lo que se ha perdido, pensar en lo que no se tiene o aceptar una derrota es difícil, y mucho más conforme avanzamos en edad. Porque cuando somos pequeños lloramos ante casi cualquier cosa, pero luego nos dicen que no podemos hacer eso, que llorar es de débiles o que simplemente tienes que aprender a regular tus emociones porque no puedes pasártela llorando.

Y es cierto, tenemos que regular nuestras emociones; es como ser un equilibrista de circo, se camina por la cuerda floja con la vara de madera entre las manos y si no se balancea bien, cae. Así con las emociones, si se tiende mucho a alguna en específico, es muy posible que nos caigamos.

Tenemos mucho que aprender y desaprender, las emociones no son buenas ni malas, positivas ni negativas, las emociones solo son y cada una de ellas sirve para algo. El punto aquí es encontrar la cantidad exacta de cada emoción. El enojo en la cantidad exacta sirve como un impulso para terminar una relación no sana, la alegría en la cantidad exacta sirve para hacer reír a tus amigos por horas, el miedo en la cantidad exacta sirve para protegerte de personas que no buscan tu bienestar y la tristeza en cantidades exactas sirve para desahogarse de lo frustrante y pesada que puede ser la vida a veces, para que después continúes en tu camino.

No hay que tenerle miedo, desdén o incomodidad a ninguna emoción, todas están ahí por alguna razón. “Las emociones desempeñan un papel vital en nuestra vida, nos unen como personas, determinan nuestra calidad de vida y están presentes en cualquier relación. Pueden salvarnos o causar verdadero daño.” Paul Ekman