Memoria que camina por el barrio / Imagen: Memoria Visual Trinitat Vella

Cultura

“Mi memoria camina por estas calles”: un proyecto fotográfico del viaje migratorio

Brenda Ileana Uribe

22 de Abril de 2021

Duele irse, pero duele más no recordar. La fotógrafa Tatiana Donoso nos muestra en “Mi memoria camina por estas calles” la vida cotidiana de mujeres que tuvieron que emigrar a Barcelona.

Decía Eduardo Galeano en “El libro de los abrazos” que recordar es volver a pasar por el corazón, y en este proyecto fotográfico así se siente. Tatiana Donoso, una fotógrafa atravesada por la experiencia de la migración y el exilio, presenta las memorias de diez mujeres migrantes que ahora habitan en el barrio Trinitat Vella, en Barcelona; cinco de las participantes nacieron en España, y las demás fuera del país. En “Mi memoria camina por estas calles”, que es parte de la “Memòria Visual de Trinitat Vella”, se recopilan fotografías y objetos de los archivos personales de las mujeres que relatan su experiencia migratoria. Se mudaron a Barcelona por diferentes causas, que abarcan lo económico, cuestiones familiares y el trabajo para poder enviar dinero a los parientes.

Dentro de esas mujeres hay un rango de edades en el que llegaron; quien llegó más pequeña fue con seis años, y la de más edad al migrar tenía treinta y cuatro. Ahora que se han establecido en “la Trini”, como le llaman a su barrio de forma cariñosa, recuerdan cómo era el tiempo y las razones por las que tuvieron que emigrar. Con la vivencia de la migración, Donoso recupera artículos personales de estas mujeres, y los expone en negocios como farmacias o estéticas, para que cualquier persona que transite las calles de “La Trini” pueda verlas y ser partícipe de la experiencia de las mujeres migrantes.

Fotografías / Foto: Tatiana Donoso

El proyecto y la muestra fotográfica sucedieron en 2019, y se ofrecía un recorrido por los lugares donde se ubicaban los escaparates que mostraban los objetos. La experiencia era guiada y mediada por las propias mujeres que prestaron su testimonio, y en cada parada narraban sus historias de migración, cómo fue que llegaron a Barcelona y sus motivos. Junto a los objetos, se aprecia una “cédula” –sí, como su fuera un museo– donde se puede ver una fotografía actual de la mujer testimonio, el lugar donde se localiza dentro de Trinitat Vella, y un código QR que abre el audio de una entrevista a cada una de las mujeres.

“Mi memoria camina por estas calles” es una muestra cartográfica de un mapa de recuerdos, que se ha construido a través de las memorias de la migración. Salir de casa para no volver, y llegar a un nuevo lugar que será la nueva casa, es una experiencia que marca de por vida a las personas; no importa si se acepta o no el cambio, y la integración a la nueva sociedad. La realidad es que recuperar las memorias de un duelo migratorio resulta no solo interesante sino también importante para poder darle continuidad a las historias de vida, y no romper de tajo con aquella vida y los recuerdos del antes-de-migrar.

Fotografías II / Foto: Tatiana Donoso

La muestra de los “archivos personales” de las mujeres migrantes fueron colocados en negocios locales del mismo barrio, propiciando que cualquier transeúnte de “la Trini” pueda conocer un poco de la historia de vida de cada una de las participantes. Con esto, también se motiva el consumo local en Trinitat Vella.

El tejido social que se forma a través de la recuperación de estas diez memorias permite reflexionar la vida después de la migración: ¿somos las mismas personas de antes?, ¿cómo y qué cambió tras la experiencia migratoria?, ¿cómo crear una comunidad local donde se es extranjera? Estas y otras preguntas podrían pensarse a raíz del proyecto de Donoso, pues a ninguna persona en la tierra le es ajena la migración, ya que ha sido un proceso social muy fuerte e importante a lo largo de toda la historia.

Muestras como la que Donoso llevó a cabo abren pauta a pensarnos como sociedad, y dentro de ella; lo que nos hace ser nosotros, lo que nos da identidad, lo que construimos después de cambiar de “hogar”, etcétera. Pero también permiten meditar sobre los otros, los que tuvieron que salir de sus tierras, de sus países, y mudarse a otro; ¿cómo les recibimos?, ¿qué pensamos de ellos?, ¿estamos de acuerdo con que vengan a nuestro país en busca de mejores oportunidades? Habrá que cuestionar nuestros pensamientos racistas interiorizados sobre este fenómeno, pues al final todas son historias de vida agrietadas por la migración.