Bienestar

¿Mente vagabunda? Los ritmos cerebrales en la disociación

Samuel Pérez

5/Octubre/2020

Se encontró que el papel de una capa neuronal en cierta región de nuestro cerebro es muy significativo en las personas que sufren disociación.

Comúnmente, la disociación es como una sensación extracorporal, como un estado mental en el que te sientes fuera de tu cuerpo y de la realidad que te rodea; este estado alterado de conciencia le ocurre a personas que tienen trastornos psiquiátricos derivados de traumas o abusos previos. También es provocado por una clase de fármacos anestésicos y puede también ocurrir en personas que sufren de epilepsia, estos fármacos mencionados tienen propiedades sedantes, anestésicas o alucinógenas, incluidos tres que inducen la disociación: ketamina, fenciclidina (PCP) y dizocilpina (MK801).

En un estudio publicado por la revista Nature, Sam Vesuna y colaboradores, investigadores del departamento de Bioingeniería de la Universidad de Stanford en USA,estudiaron los cambios en ciertos ritmos cerebrales en respuesta a los fármacos previamente mencionados, todo esto en ratones, y encontraron que produjeron fuertes oscilaciones en la actividad neuronal en una región del cerebro llamada corteza retroesplenial.

Esta región es esencial para diversas funciones cognitivas, incluida la memoria episódica y la navegación. Las oscilaciones se produjeron a baja frecuencia, de aproximadamente 1-3 Hz, por el contrario, los fármacos no disociativos como el propofol (anestésico) y el alucinógeno Dietilamida de ácido lisérgico (LSD) no desencadenaron esta actividad rítmica retroesplenial.

Pero ¿Esto qué quiere decir? Entre otros procedimientos que se realizaron para saber si inducir el ritmo retroesplenial podría causar disociación. En estos ratones se modificaron células de corteza retroesplenial y a través de ciertos estímulos se produjo comportamientos de un estado disociado, análogos a los provocados por la ketamina. Para que puedas entenderlo un poco mejor, Vesuna menciona “…los animales no saltaron ni se alejaron de las amenazas y no intentaron escapar cuando estaban suspendidos por la cola, pero respondieron normalmente al dolor inducido por una placa calefactora. Aunque la sensación permaneció intacta, las respuestas nulas a las amenazas sugieren una disociación del entorno circundante”.

Te cuestionarás si esto es igual en los humanos, la respuesta es positiva, se realizaron también procedimientos parecidos en personas con epilepsia y se obtuvieron resultados muy parecidos, esto nos acerca cada vez más a saber con certeza el efecto de diferentes drogas (fármacos) y alternativas terapéuticas para las personas que sufren de estos trastornos, así como saber también las dósis necesarias para conseguir el efecto deseado.

A pesar de la gran importancia de seguir relizando estas investigaciones en humanos, el estudio de los ritmos corticales profundos requiere que a las personas se les hayan implantado electrodos intracraneales, claramente por razones éticas, solo las personas que requieren electrodos con fines terapéuticos pueden participar en dichos estudios. No podemos andar implantando electrodos a cualquier persona, porque aunque se obtienen datos que pueden ayudar mucho, el procedimiento es peligroso, así que estamos en una deuda de gratitud a todos los animales y personas que participan en estos proyectos por permitirnos comprender mejor el funcionamiento interno de nuestro cerebro.


Referencias
Vesuna, S., Kauvar, I.V., Richman, E. et al. Deep posteromedial cortical rhythm in dissociation. Nature 586, 87–94 (2020). https://doi-org.pbidi.unam.mx:2443/10.1038/s41586-020-2731-9