Opinión

¿Cómo hablar en público?

Ángel Enrique Dupuy

22/Octubre/2020

El arte de la palabra nos conlleva a luchar contra el monstruo que llevamos dentro y a tener confianza en nosotros mismos. Aquí encontrarás 4 pasos relevantes para poder hablar en público en cualquier tiempo y lugar.

El arte de la palabra es una de las mejores formas de expresar nuestras ideas, sentimientos u opiniones. No obstante, hay veces que el miedo encierra el fuego que llevamos dentro y preferimos quedarnos en la zona de confort antes que perseguir al monstruo.

En México y el mundo hablar en público es una herramienta primordial para conseguir objetivos personales. Desde convencer a nuestros padres para poder salir con nuestros amigos hasta para obtener un puesto directivo en empresas trasnacionales o instituciones federales.

Los discursos son la forma en que la retórica, la ética y el contenido argumental se entrelazan para lograr consolidar un mensaje claro, entendible y efectivo. Es decir, que al finalizar el mismo, el público no tenga duda alguna de lo que el orador expresó en el estrado.

Por supuesto que la práctica es quién hace al discursista poderoso y existen diversos mecanismos para preparar al mismo. A continuación les presento los 4 pasos más importantes, considerados por el autor, para lograr un discurso idóneo.


Investigación

En el caso de los discursos preparados es necesario tener una investigación previa del tema a tratar. Los tipos de investigación recomendados son los históricos, descriptivos, de correlación, cualitativos, cuantitativos y el estudio de casos.

La historia será la apertura al mundo de las ideas filosóficas, políticas, económicas y hasta industriales; la correlación aportará bases de datos que servirán para comparar tendencias e impactos y el estudio de casos permitirá analizar la mejor forma de atacar una problemática.

Por otra parte, los datos cualitativos exploran el mundo de las mesas de diálogo, las opiniones de una representación poblacional y sesgos que pueden tener estas cuando se habla sobre algún tema y, los cuantitativos interpretan las encuestas, las tendencias y los datos numéricos.

La investigación descriptiva permite vivir los actos u hechos acontecidos en un lugar y tiempo en específico, ello a través de las notas periodísticas de México y el mundo. Por ende, la lectura de noticias actuales es de suma importancia para que los discursos tengan información actual, comparada e impactada.

Los discursos improvisados deben tener un fondo argumental; sin embargo, al no saber el tema con anterioridad no podemos “investigar” el mismo. ¿Qué se recomienda?

Leer. Leer da las herramientas necesarias para pararse enfrente del público y explicar cualquier tema de interés general. La lectura da vocabulario, contexto y permite desarrollar el pensamiento crítico que será necesario para explicar, interiorizar y exteriorizar ideas y el discurso per sé.



Estructura

Los discursistas tienen solo 7 segundos para generar la atención de su público. Después de aquel tiempo la probabilidad de que el mensaje se comunique de manera efectiva va a la baja. Por ello, debe existir una secuencia motivadora que logre persuadir al público.

Puede empezar con una frase célebre o datos numéricos importantes; el segundo paso es el tener una carga de la prueba o criterio, es decir, el qué es lo que uno quiere probar en el discurso.

De ahí abordamos la problemática y una solución o clímax del discurso, el cual ahondará en el plan de acción que los oradores tendrán previsto presentar ante la audiencia. Finalmente, se exhortará a la audiencia a seguir el plan de acción propuesto.


Lenguaje

Cuando hablamos de dicho término, no solo significa con qué palabras es necesario expresarse, sino con la vestimenta, la voz, la forma de moverse en el estrado, entre otros.

Existen 3 tipos de lenguaje: el verbal, no verbal y el paraverbal. Algunos tips son:

En el lenguaje verbal, el discurso debe contener vocabulario adhoc al contexto en el que se dice el mismo. Si los oradores están en un simposio académico, el discurso debe ser en lenguaje académico. Si el discurso es en una plaza pública, este debe contener vocabulario que sea entendible para los habitantes de dicho lugar.

Lenguaje no verbal, en este se engloba la vestimenta y el cómo se desenvuelven los oradores en el escenario. Desde vestimentas tradicionales hasta formales son recomendadas para dar los discursos, dado que llega a existir una mayor credibilidad del orador en turno. Los colores de las mismas las escoge la persona y sí dependen de la personalidad misma, por ejemplo, el azul demuestra tranquilidad y conservadurismo; el rojo, amor, pasión y/o sangre y temor; el negro elegancia pero también un contexto fúnebre.

Tener buena postura y usar las manos para expresar los sentimientos e ideas vertidos en las palabras será de ayuda para convencer o seducir al espectador.

Lenguaje paraverbal, aquí es donde se regula la voz, la entonación, el ritmo y la acentuación. Es importante NO gritar en todo el discurso así como NO bajar el tono de voz que pareciera que uno está secreteando. Los extremos no ayudan, cuando uno alza la voz tiene un significado de importancia conceptual o de impactos. De la misma forma, cuando hay una baja de voz tiene el significado de querer atraer la atención o de estar expresando conceptos secundarios.

Por ello, se debe regular la voz, no caer en extremos y no hablar demasiado rápido. La audiencia debe entender de manera clara el mensaje.


Confianza y nerviosismo

No hay persona experimentada que no siga teniendo nervios al momento de estar en un auditorio. Aunque sean mínimos, pero siguen existiendo. Sin embargo, el autocontrol y la confianza que uno tenga en sí mismo es lo que les permite a los oradores expresar un gran discurso.

La preparación mental conlleva desde el conocimiento del auditorio, hasta hacer técnicas de gesticulación y manejo de la voz. Con respecto al auditorio, es recomendable llegar mínimo 30 minutos antes al recinto donde será el evento. ¿Qué hacer en este tiempo?

Ver cómo es el espacio, qué tono de voz será el necesario para que el mensaje sea recibido por el último espectador, es decir, el que está en la esquina del recinto y ver la mejor posición para que el orador sea visto.

Por otro lado, las técnicas de gesticulación sirven para relajar el paladar y no trabarse o comerse alguna palabra. Entre estas se encuentran los trabalenguas, tomar agua minutos antes de dar el discurso o ponerse un lápiz en la boca para practicar la dicción.
Los mejores oradores logran serlo a través de la práctica. Con estos pasos lograrán hacer un discurso persuasivo, claro y en donde la audiencia reciba un plan de acción entendible y eficaz.