Andrés Manuel López Obrador y Dilma Rousseff / Imagen: REUTERS Henri Romero.

Nacional, Opinión

"¿Una visita casual?"

José Shaddai Olvera

14 de Mayo de 2021

Con la reciente absolución de los líderes de izquierda más influyentes de Brasil, Dilma Rousseff visita México casi a un año de elecciones en aquel país. A México podrían haber llegado lecciones.

El 12 de mayo de 2021, quien fuera nombrada en 2013 una de las mujeres más influyentes del mundo al ser presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se reunió este miércoles en Palacio Nacional con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Esta visita puede verse de forma significativa por varias razones. Dilma Rouseff, fue presidenta de su país desde el 1 de enero de 2011 hasta el 31 de agosto de 2016; y sucedió a su cercano compañero de partido, Ignacio Lula da Silva, quien gobernó desde el 1 de enero del 2003 hasta el 31 de diciembre del 2010.

Ex-mandatarios de Brasil Dilma Russeff y Lula da Silva / Imagen: Jefferson Bernardes


Durante este largo periodo de izquierda en Brasil, se experimentaron varias etapas que podrían tener semejanzas con el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Durante el primer periodo del gobierno de izquierda, siendo Lula presidente, se observó una contención del gasto público, parecido a la austeridad que tanto se menciona en estos momentos en México, el congelamiento del salario mínimo, y la reforma de la previsión social con la reducción de los beneficios a recibir (en México programas sociales de antiguos gobiernos).

Sin embargo, también tomó iniciativas en la dirección contraria. Aumentó las transferencias de ingresos, amplió el financiamiento popular y, luego, pasó a elevar el salario mínimo; ¿suena parecido?

En el segundo período, inició el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), el cual intensificó la mejora del salario mínimo y el estímulo al crédito consignado. En este programa, Lula mencionó a Dilma como la principal figura en impulsar dicho programa, que continuó con ella en la presidencia.
Todo esto se analizó, en su momento, como la política anti-crisis al buscar la conservación de una base social (lulismo/obradorismo) generando una tranquilidad en el capital financiero internacional. Podría decirse, que Lula dio continuidad a un programa neoliberal; sin embargo, introdujo matices que terminaron por ser importantes al preservar las bases sociales en su movimiento.

A pesar del proyecto de transformación social progresiva, la situación estructural de muchos de los sectores, no se modificó y su posicionamiento internacional terminó por ser ambiguo, al balancearse entre una integración de intereses entre los sudamericanos y un capitalismo agresivo que intentó expandirse sobre el subcontinente.

Otra situación fue que el gobierno del PT (de Brasil) dio una apariencia de una ocupación del Estado, y terminó por disolverse en el Estado y el gobierno. Todos los deberes y acciones del Estado parecían desplazar al partido cuando este los adhería, haciendo que el partido retrocediera en su representación social; ya que, Lula tuvo que atender de manera equitativa clases sociales opuestas.

Lula da Silva y Jair Bolsonaro / Imagen: INFOBAE


Andrés Manuel López Obrador, muestra claridad e insistencia en su política social, mientras tanto, su partido va perdiendo fuerza y el obradorismo comienza a ser relevante para la construcción de un bloque social que probablemente quede inutilizable de forma evidente para un partido que participa en próximas elecciones.

Sin embargo, en Brasil, el lulismo, se conserva profundamente sólido para unas elecciones próximas en 2022 con un 50% de intención de voto contra un 38% para Bolsonaro.

Tal vez, sea más significativa esta visita para Dilma Rousseff quien tuvo grandes momentos desarrollistas en sus discursos, pero con un neoliberalismo pragmático que terminó ganando.

Aprender y compartir experiencias con un similar ideológico, podría remendar errores del pasado para una futura oportunidad en Brasil.

Mientras tanto, evitar errores, concentrarse en cambios estructurales y crear cooperaciones económicas con la región, podrían concretarse si se llegara a conformar una nueva oportunidad para el actual gobierno.